Aprendiz del retórico Isócrates, Pitón era famoso por su obesidad. Ateneo recoge una anécdota, presenciada por León, en la que Pitón puso paz entre los bizantinos diciendo: "ya veis, amigos míos, el tamaño de mi cuerpo, y sabed además que mi esposa está todavía más gorda que yo; cuando estamos en concordia, cabemos en una cama pequeña, pero cuando discutimos, ni la casa entera es suficiente para los dos".[1] El texto Contra Aristócrates de Demóstenes insinúa que Pitón de Bizancio y Pitón de Eno, el filosófo platónico que asesinó al tirano Cotis I, eran la misma persona, pero los historiadores no lo creen probable.[2]
Pitón participó en las negociaciones en Pella en el 346 a. C. que dio como resultado la paz de Filócrates. Tres años después, Pitón representó al rey Filipo II de Macedonia en Atenas para presentar una propuesta de alterar el tratado. Hegesipo informa que Pitón seguía el consejo de sus antiguos maestros de Atenas, probablemente refiriéndose al mismo Isócrates, partidario del regeneracionismo griego que Filipo suponía.
[2]