Con anterioridad a su actual nombre, el lugar era conocido como la plaza de los Caballos, debido a que allí se encontraban las caballerizas de algunas gentes adineradas de la ciudad. Posteriormente pasó a llamarse Risueño para honrar al médico liberal Benigno Risueño de Amador (1802-1849), nacido en Cartagena y que tuvo que exiliarse en Francia debido a la persecución absolutista durante la Década Ominosa.[1] En 1893 fue objeto de mejoras por parte del arquitecto Tomás Rico Valarino, quien diseñó nuevas verjas para la plaza.[2]
Entrado el siglo XX, la plaza vio nacer al poeta Antonio Oliver en 1903 y acogió al Gran Cine Central, una de las primeras salas de cine de la Región de Murcia. Estallada la guerra civil española, en el transcurso del bombardeo de las cuatro horas –25 de noviembre de 1936– una bomba cayó sobre la plaza de Risueño, provocando un enorme socavón.[3] Asimismo, en la sesión municipal del 9 de agosto de 1938, el Ayuntamiento republicano acordó su renombramiento como plaza de Gravina, en honor al marino que comandó la flota española en la batalla de Trafalgar.[4]
En marzo del año 1998 se concluyeron las obras de remodelación programadas por el Ayuntamiento de Pilar Barreiro, la última modificación que ha sufrido la plaza.[5]