El resultado de la consulta convocada fue favorable a los deseos de O'Higgins. El nuevo orden de cosas contaba con la adhesión de la mayoría de los chilenos y los que aún no lo aceptaban temieron que sus votos negativos les atrajeren persecuciones sobre sus personas o bienes. Así, en Santiago y las localidades aledañas, los registros de los favorables a la inmediata independencia se llenaban de firmas, mientras los que debían contener los votos negativos quedaron vacíos.[2] Sin embargo, en la provincia de Concepción no se pudo completar la consulta y sólo se efectuó en pequeña parte, como lo informó O'Higgins, el 23 de diciembre de 1817, desde su campamento frente a Talcahuano: «[...] habían empezado a remitir algunos partidos las suscripciones [...] pero las ocurrencias ulteriores en la provincia y la medida últimamente adoptada de hacer emigrar de ella a todos sus habitantes, no permiten esta operación».[3]
Durante el mes de diciembre, al comprobarse los resultados, el gobierno inició los preparativos para realizar una solemne declaración de independencia. Este hecho coincidió, además, con las noticias sobre el próximo arribo de una nueva expedición realista, destinada a reconquistar el territorio chileno, al mando del brigadier español Mariano Osorio.