Polietismo temporal
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El polietismo temporal es un sistema de distribución de tareas por etapa de vida en las colonias de insectos eusociales. Etimológicamente la palabra tiene origen del griego, poli- del griego “polys” que significa muchos y -etismo del griego “ethos” que significa comportamiento; temporal hace referencia al paso del tiempo. El término parece haber sido registrado por primera vez por Charles Butler en su texto la Monarquia femenina de las abejas de 1609 y seguidamente re-registrado por Dönhoff en 1855.[1]

A cada individuo se le encomiendan diferentes labores específicas durante su desarrollo, de forma que le permite a la colonia funcionar en unidad. Es una respuesta a problemas en la organización social de la colonia donde miembros no especializados podrían estorbar en el desarrollo de una tarea común.[2]
Es un fenómeno ampliamente identificado en himenópteros y está regulado por niveles de hormonas.
Desde que el insecto sale de la pupa el organismo se enfrenta a cambios fisiológicos que le permiten apropiarse de sus diferentes tareas que se les encomiendan: suelen empezar con tareas internas de la colonia como cuidado de otras crías, luego avanzan progresivamente hacia el mantenimiento del nido hasta alcanzar las actividades externas, como el forrajeo.
Les provee una ventaja para la resolución de tareas complejas a partir del particionamiento de estas, para que sean ejecutadas secuencialmente por distintos individuos. Esta división del trabajo por especialidades optimiza el consumo de energía de la colonia, ya que se enfoca la experiencia y las habilidades motoras y sensoriales en ubicaciones específicas. Asimismo, el trabajo en equipo organizado les beneficia para la obtención de su alimento, evadir la depredación y su apareamiento.
En el transcurso de la evolución, cuando se presentan niveles más grandes de eusocialidad, hay una tendencia a producir patrones cada vez más elaborados de división temporal del trabajo, los casos más extremos son las abejas de la miel y meliponinos.
El polietismo temporal, en hormigas y termitas, es típica mente una secuencia que va desde el trabajo en el nido y el cuidado de la larva hasta la búsqueda del alimento, donde se presentan cambios en la programación y morfología, mientras que grupos como las abejas y avispas se basan casi exclusivamente en el polietismo temporal. Por otro lado, esta repartición de tareas está débilmente desarrollada o ausente en las castas obreras de ciertas abejas y avispas, por ejemplo, Bombus y Polistes.[1]
Cambios hormonales en el polietismo
La anatomía de las abejas cuenta con diferentes glándulas las cuales tienen diferentes funciones. No todos los órganos de las abejas funcionan al mismo tiempo, incluso tienen algunos que no han sido desarrollados cuando la abeja nace sino que se activan o se modifican en el transcurso de la vida del insecto. Estos cambios en los órganos de las abejas ocurren por varios procesos hormonales, en los cuales las hormonas son producidas en los ovarios y en el cuerpo graso. Esto muestra que en las abejas nodrizas la hormona vitelogenina está en altas cantidades, y en las abejas pecoreadoras está en menores cantidades al contrario que la hormona juvenil. Mientras van cambiando las hormonas en las abejas van cambiando las glándulas y órganos de estos insectos.
La abeja adulta empieza su vida cuando concluye su estadio de pupa, la primera labor que tiene en la colonia es ser una abeja nodriza, estas son las abejas que tienen altas cantidades de la hormona vitelogenina en su cuerpo graso. Lo que pasa en las glándulas hipofaríngeas es que reciben la señal de esta hormona para producir jalea real. Como las abejas nodrizas consumieron mucho de sus reservas en cuanto a grasa deben alimentarse mucho para saciarse. Una vez la abeja esté saciada gracias al polen fresco que consumió, la glándula hipofaringea de esta es estimulada y produce la jalea.
Después de una semana de vida de la abeja sus glándulas cereras ya están desarrolladas lo suficiente para el proceso de secreción de cera, esto es cuando las abejas obreras tienen la labor de construir los panales. En este momento la glándula hipofaringea de las abejas cambia y empieza a producir enzimas digestivas las cuales procesarán el néctar obtenido en las flores y así transformarlo en miel. En esta etapa de la vida la abeja ya sería un insecto de mediana edad y tendría la labor de transportar la miel dentro de la colonia.
El siguiente estadio de desarrollo en las abejas es cuando tienen 3 semanas de vida, tiempo en el que presentan cambios hormonales que les permite empezar a secretar unas hormonas nuevas y regular la secreción de otras. Este es el momento en el que las glándulas de veneno empiezan a funcionar, la abeja ahora sería centinela y sus labores en la colonia son proteger la piquera y ahuyentar cualquier tipo de intrusión.
Del polietismo dependen las organizaciones y labores de las abejas en la colonia. Cada abeja sabe cuál es su labor debido a la cantidad y el tipo de hormonas que posea y gracias al desarrollo que van adquiriendo las abejas a lo largo de su vida.[3]

