Pour le piano
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Pour le piano ("Para el piano") L. 95, es una suite para piano compuesta por Debussy entre 1894 y 1901.
Debussy dedicó cada uno de los 3 movimientos de esta pieza impresionista a una persona diferente. Así pues, dedicó el primero, un preludio virtuosista a una alumna suya, la señorita Worms de Romilly, la zarabanda a la señora Yvonne Lerolle y la virtuosística tocata final a otro de sus alumnos, Nicolas Coronio.[cita requerida]
Esta obra fue ejecutada por primera vez el 11 de enero de 1902 por Ricardo Viñes en el Salle Érard. Maurice Ravel orquestró el segundo movimiento.
Considerada como la primera composición de piano madura de Debussy, la suite ha sido grabada frecuentemente. Bärenreiter publicó una edición fundamental en 2019 en ocasión del centenario de la muerte de Debussy.
Claude Debussy compuso las 3 piezas que conforman la suite en diferentes momentos. El segundo movimiento, una zarabanda, data del invierno de 1894 cuando pertenecía a la serie de Images oubliées[1] dedicada a Yvone Lerolle, la hija de Henry Lerolle.
Debussy compuso poca música de piano durante la década de 1890 y se centró en la ópera y la música de orquesta.[2] Debussy completó esta suite en 1901 con una revisión de la Zarabanda. Tanto esta versión revisada de la Zarabanda, como el tercer movimiento, Tocatta, a Yvonne Lerolle, ahora Mme E. Rouart. La suite fue publicada en 1901 por Eugène Fromont.[3][4] Fue ejecutada por primera vez el 11 de enero de 1902 en el Salle Érard de París para la Société Nationale de Musique. El pianista fue Ricardo VIñes quien conoció la pieza por su amigo Maurice Ravel.
Pour le piano es marcado como un punto crucial en el desarrollo creativo de Debussy quien terminará logrando una prolífica producción de música para piano.
En ocasión del centenario de la muerte de Debussy, Bärenreiter publicó en el 2018 una edición fundamental de alguna de su música para piano incluyendo Pour le piano.[5]
El editor remarcó que las partes "improvisadas y fugitivas" de las composiciones de Debussy estaban "gobernadas por un diseño formal precisamente calibrado" que deja "poco espacio para el azar".[5]
