Tras los derribos del lavadero y la mayor parte del pozo, sólo se conserva el castillete, incluido en el inventario cultural del Principado de Asturias,[2] recientemente restaurado. Así mismo se conserva una hilera de edificios inspirados en la arquitectura industrial inglesa con el empleo del ladrillo visto de color rojo, como era habitual en los edificios de la empresa Duro Felguera. Uno de ellos conserva un llamativo reloj en su fachada. Estos edificios se encuentran en ruina. Oficinas, casa de máquinas, cargaderos e instalaciones del lavadero de hormigón fueron derribados. En su lugar hay un pequeño parque y se pretende levantar un polígono industrial, ya parcelado pero abandonado.