El 5 de abril de 1948 el gobernador Abelardo L. Rodríguez, inauguró la presa que a la postre llevaría su nombre, con la presencia del presidente de la república, Miguel Alemán Valdés en las inmediaciones y oriente de la Ciudad de Hermosillo Sonora, lugar que ahora desemboca el río Sonora y el Río San Miguel,[1] y que antes fluía libremente por el Vado del Río y sus aguas eran aprovechadas en zona agrícola “La Costa de Hermosillo” e incluso en Bahía de Kino.[2] El nivel de aguas máximas ordinarias (NAMO) es de 284.470 hectómetros cúbicos, la altura de su cortina es de 36 metros y un bordo libre de 3 mil 200 metros.
Primeramente, se pensaba construir la presa en El Molinito, pero la idea cambió cuando se dieron cuenta de que las aguas del Río San Miguel debían aprovecharse y se decidió edificarla en la unión de ambos.[3]
El propósito de esa presa era utilizar sus aguas para regar las tierras aguas abajo y cercanas a la ciudad, no en la Costa de Hermosillo, sino tierras cercanas, esos ejidos al área sur del Vado del Río. El primer año la presa ni siquiera se llenó, estaba a la mitad, la idea era cultivar 15 mil hectáreas y solo se regaron 8 mil hectáreas de agua”.
En 1979, 1983, y 1984, la presa se llenó inclusive se desbordó ése año, por lo que posteriormente se pavimentó el cauce denominado Vado del Río, ya que era imposible cruzar al norte de la ciudad en esos momentos. En 1994, se volvió a desbordar, pero ya fluyó el exceso por el vado pavimentado. Adicionalmente, en 1991, se construyó la presa el molinito[4] para prever futuros almacenamientos y aprovechar los escurrimientos, sin tener que desperdiciar los excesos pluviales. En 2021 tenía 0% de almacenamiento de agua. En 2022 estaba cerca de los límites máximos de almacenamiento. [5]