Primer Congreso Indigenista Interamericano
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El Primer Congreso Indigenista Interamericano se realizó en Pátzcuaro, Michoacán, México, entre el 14 y 24 de abril de 1940. Aprobó recomendaciones así como una declaración de principios que fue adoptada como política oficial de los gobiernos de los países firmantes. Dio lugar a la Convención de Pátzcuaro, es el origen de la conmemoración del Día del Aborigen Americano, de la creación del Instituto lndigenista Interamericano y de varios institutos indigenistas nacionales. Fue la primera de varias reuniones que se celebraron posteriormente en distintos países. Fue una reunión trascendente en la historia del indigenismo americano y en la de los tratados internacionales sobre la población indígena.
En 1938 se realizó en Lima, Perú, la VIII Conferencia Internacional Americana, bajo los auspicios de la Unión Panamericana (antecedente de la Organización de Estados Americanos). En ella se acordó realizar un Congreso Continental Indígena, con el propósito de establecer un Instituto Indianista Interamericano. El país inicialmente propuesto fue Bolivia, pero ante su desistimiento, finalmente se llevó a cabo en Pátzcuaro, Michoacán, en la Biblioteca Municipal Gertrudis Bocanegra, ex templo de San Agustín.
El presidente honorario fue el general Lázaro Cárdenas del Río, presidente de México. Los discursos inaugurales estuvieron a cargo del presidente Cárdenas[1] y de John Collier, director del Bureau of Indian Affairs de Estados Unidos, quien había impulsado en su país la Indian Reorganization Act de 1934, que defendía las tierras indígenas e impulsaba formas de autogobierno, así como la política conocida como Indian New Deal. El texto de ambos discursos se depositó en una ceremonia solemne en una urna, en la base del monumento recientemente construido, del escultor Guillermo Ruiz, al último gobernante o cazonci de Michoacán, Tangáxoan Tzíntzicha. En la sesión inaugural asimismo se dio lectura a un mensaje del presidente de Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt.
En este congreso participaron delegaciones de alto nivel de todos los Estados americanos, salvo Canadá, Haití y Paraguay. La delegación mexicana y el congreso en sí estuvieron presidido por el profesor Luis Chávez Orozco, jefe del Departamento de Asuntos Indígenas, de México (que Cárdenas estableció al nivel gabinete en 1936).[2] Hubo 55 delegaciones oficiales, pero asimismo 71 delegados independientes y 47 representantes de algunos grupos indígenas de diversos países.[3] Varios de los asistentes tuvieron posteriormente un importante papel en la vida pública de sus respectivos países.
- Colombia: César Uribe Piedrahíta, fue uno de los delegados oficiales de Colombia.
- Chile: Venancio Coñuepán Huenchual, de ascendencia mapuche, quien fue diputado y ministro de la República de Chile. Fue director de Asuntos Indígenas.
- Bolivia: Antonio Díaz Villamil, escritor, novelista e historiador; ocupó el cargo de director general de Educación.
- Brasil: Edgar Roquette Pinto, miembro del Consejo Nacional del Serviço de Proteção ao Índio (SPI).
- Ecuador: Representaron a este país Pío Jaramillo Alvarado y Víctor Gabriel Garcés.
- Estados Unidos: John Collier, y los antropólogos John Cooper, Sophie Bledsoe Aberle, y Matthew Stirling.
- México: Además de Chávez Orozco, estuvieron presentes Moisés Sáenz Garza,quien había sido uno de los promotores de la reunión, como secretario del Comité Organizador; y Vicente Lombardo Toledano, secretario de la Confederación de Trabajadores de México.
- Panamá: Rubén Pérez Cantule, de la etnia cuna
- Perú: José Ángel Escalante, presidió la delegación peruana; había sido alcalde de Cuzco en 1919 y ministro de Justicia en 1930; fue promotor de indigenismo y diputado en varias ocasiones (1914-1919, 1924-1930, 1923-1924, 1939-1944); Luis Eduardo Valcárcel Vizcarra, historiador y antropólogo, investigador del Perú prehispánico y uno de los protagonistas de la corriente indigenista; José Uriel García, intelectual y educador peruano, desarrollador de uno de los pensamientos más significativos de la corriente indigenista: José María Arguedas, escritor y antropólogo, quien posteriormente escribiría la novela Yawar Fiesta (Fiesta de Sangre) (1941)
Guatemala: David Vela, constituyente de la constitución guatemalteca de 1945, quien expuso la necesidad de incluir el reconocimiento de los pueblos indígenas en la constitución revolucionaria como lo fue aquella. También asistieron representantes de los pueblos apache, tewa, hopi y pueblo, de Estados Unidos, así como varios grupos indígenas mexicanos, notablemente tarascos o purépechas habitantes de Michoacán. Asimismo, estuvieron presentes algunos embajadores y funcionarios de sus respectivos países, acreditados en México.