Prinsenhof
From Wikipedia, the free encyclopedia
Prinsenhof (en español, la Corte del Príncipe) fue la residencia ordinaria de los condes de Flandes en Gante, Bélgica, a partir del siglo XV tras quedar en desuso el castillo de los Condes de Gante, fortaleza austera que ya no correspondía a los criterios de confort de la época y no podía albergar a la corte de los duques de Borgoña. Prinsenhof había sido la residencia del financiero Simón de Mirabello. Fue completamente reconstruida por Luis II de Flandes, y se convirtió en la residencia de Felipe el Hermoso y Juana de Castilla. El emperador Carlos V nació aquí en 1500, y más tarde la usó como su residencia en la ciudad, donde convocó a los Estados Generales de los Países Bajos en 1517 y 1521. Actualmente solo queda en pie la puerta trasera llamada Donkere Poorte o "puerta Negra".
| Prinsenhof | ||
|---|---|---|
|
Pintura anónima del siglo XVII que representa Prinsenhof durante el reinado de Carlos I de España. Museo de la ciudad de Gante | ||
| Tipo | Barrio y palacio | |
| Localización | Gante (Bélgica) | |
| Coordenadas | 51°03′33″N 3°42′57″E | |
El nombre de Prinsenhof designa actualmente el barrio de Gante donde se encontraba el palacio, entre Gravensteen y el Rabot.
Etimología
Historia

Los terrenos de Prinsenhof fueron habitados por primera vez por Hugo I, castellano de Gante, quien construyó una residencia de verano que estaba rodeada de muros y torres. El edificio fue vendido en 1231 a Alexander de la Lune, que le dio el nombre alternativo de Ser-Sandershof.[5] En 1324 fue adquirido por el gobernador de Flandes y financiero Simón de Mirabello.[6] La finca fue comprada por Luis II de Flandes y el edificio principal fue reconstruido entre 1349 y 1353. Con el tiempo, sustituyó al castillo de los Condes de Gante como sede oficial de los condes, ya que, a diferencia de este, Prinsenhof disponía de grandes salas con mucha luz, un gran patio y varios jardines.[1]
El Prinsenhof era utilizado por los condes de Flandes al menos desde 1366. Entonces era denominado hof ten Walle. Felipe III de Borgoña, denominado el Bueno, que conocía bien esta residencia por haber vivido en ella durante su juventud, la hizo reconstruir por entero. Los regidores de Gante participaron en la reconstrucción haciendo desplazar la muralla de la ciudad, que pasaba cerca, para poder ampliar los fosos del castillo hasta los antiguos fosos de la ciudad. Como estos últimos estaban conectados con los canales, se podía llegar al castillo en barca, y así tomó su aspecto de isla palatina en medio de lago artificial. Una nueva muralla se construyó alrededor del castillo a partir de 1499. En la orilla se construyó un pequeño palacio para acoger el zoológico ducal, rápidamente denominado patio de los leones (het Leeuwenhof).
Fue usado como residencia por Felipe el Hermoso y Juana de Castilla, hija de Isabel I de Castilla, quien, en 1500, dio a luz al futuro Carlos I de España y V de Alemania. Poco después del nacimiento, el 5 de marzo de 1500, recibieron la visita de Catalina de Aragón, hermana de Juana y futura esposa de Enrique VIII de Inglaterra. Margarita de Austria, duquesa de Saboya, se hospedó en tres ocasiones en Prinsenhof en 1507, 1508 y 1517.[3]
En 1517 Carlos V convocó a los Estados Generales de los Países Bajos a cortes y dio su primer discurso el 16 de junio de 1517. Regresaron entre el 17 y el 21 de julio de 1521, cuando se celebró una ceremonia de quema de libros heréticos. Se convirtió en la residencia favorita del ya emperador Carlos V, quien envió cuatro leones capturados en Túnez en 1535, realizó grandes restauraciones en 1538 para crear nuevos jardines y caminos y, en 1545, invirtió en mejorar la estructura con nuevos puentes y obras en piedra. Sin embargo, dejó de visitarlo poco después. En 1557 se convirtió en la residencia de Cristina de Lorena.[3]
El palacio servía para acoger las festividades de los dos capítulos de la Orden del Toisón de Oro que se celebraban en la ciudad. En el siglo XVI, sería alternativamente de residencia primaria y de prisión para personas de calidad. Durante los disturbios de 1539, se encerró allí al cardenal de Granvelle y al conde de Egmont.[7] En desuso durante el siglo XVII, el palacio fue objeto de transacción entre los carmelitas de la ciudad, que querían instalar allí su sede, y la Corte de Bruselas. Los carmelitas acabaron consiguiendo los edificios del zoológico en 1649. El resto de edificios fueron abandonados durante este siglo, aunque algunos fueron utilizados sucesivamente como cuartel, como acaballadero e incluso como refinería de azúcar. Los restantes fueron vendidos a la ciudad en 1776 y demolidos poco a poco, siendo los restos reutilizados como viviendas por la población local.[5] Actualmente el único vestigio que se mantiene es la Donkere Poorte o "puerta Negra" ubicada en Bachtenwalle. Esta puerta trasera se componía de dos torres flanqueadas por un arco abovedado.[1]
Descripción
Prinsenhof llegó a albergar 300 habitaciones y seis puertas. Contenía un gran número de subedificios, como una panadería, una lavandería, establos, una sala de joyas, una sala de especias, la residencia del copero, bodegas de vino, cocinas, el horno de los baños y una capilla dedicada a San Vito. Había habitaciones separadas para el conde y su consorte. Tras la reconstrucción, la consorte tenía su residencia en el ala norte, con un taller en una torre, una cocina con pozo, una sala de salsas, un oratorio, un tapiz y un armario. La torre de Margarita de Austria era una torre de cuatro plantas construida en 1518.[3]
Los terrenos eran inmensos; dispuestos por Lieven Laphaut, los jardines incluían veinte parterres de romero. Se realizaban justas, juegos de balonmano y se disponía de una menagerie o casa de fieras que exhibía leones y otros animales salvajes.[3]