Se ha demostrado que la lisogenia representa una relación beneficiosa y estable entre un fago y su huésped bacteriano. Sin embargo, esporádicamente este equilibrio puede romperse como consecuencia, por ejemplo, de una disminución accidental de la concentración de CI en el citoplasma. Aunque rara vez ocurre, los cultivos de bacterias lisogénicas siempre presentan fagos libres, como resultado del proceso llamado "inducción espontánea".[2]. El mecanismo principal de la inducción de fago, ampliamente descrito en la bibliografía, es la respuesta SOS. Esta respuesta se puede disparar debido a múltiples factores intrínsecos y extrínsecos. Los factores intrínsecos son aquellos relacionados con el entorno interno de la célula, por ejemplo, durante el crecimiento, se ha demostrado que la replicación continua (multifork) causa daños esporádicos en el ADN, lo que resulta en la desrepresión de los genes SOS e incluso las especies reactivas de oxígeno (ROS) provocan daños en el ADN que conduce a la inducción del profago.[4] Sin embargo, como se ha destacado antes, además de los factores intrínsecos, existen factores extrínsecos que podrían afectar el ADN genómico o RecA e inducir la respuesta SOS. Por ejemplo, ROS, radiación UV, pH, calor o antibióticos como la mitomicina C. Todos estos agentes pueden alterar el ADN, detener la síntesis y la división celular, lo que lleva a la acumulación de ssDNA, activación y respuesta de emergencia.[5]