Programa de identificación de amenazas aeroespaciales avanzadas
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| Programa de identificación de amenazas aeroespaciales avanzadas | ||
|---|---|---|
| The Advanced Aerospace Threat Identification Program | ||
| Acrónimo | AATIP | |
| Tipo | Programa secreto | |
| Objetivos | Estudio de objetos voladores no identificados | |
| Fundación | 2007 | |
| Disolución | 2012 | |
| Personas clave | Luis Elizondo | |
El Programa de identificación de amenazas aeroespaciales avanzadas, originalmente en inglés The Advanced Aerospace Threat Identification Program (AATIP),[1] fue un esfuerzo de investigación no clasificado pero no publicitado financiado por el Gobierno de los Estados Unidos para estudiar objetos voladores no identificados (OVNI) o fenómenos aéreos inexplicables (FANI).[2] El programa se hizo público por primera vez el 16 de diciembre de 2017. El programa comenzó en 2007, con una financiación de 22 millones de dólares a lo largo de los cinco años hasta que se acabaron los créditos disponibles en 2012.[3][4][5] El programa tuvo su germen en la Agencia de Inteligencia de la Defensa del país norteamericano.[6]
Según el Departamento de Defensa, el AATIP terminó en 2012 después de cinco años; sin embargo, los informes sugirieron que los programas del gobierno de Estados Unidos para investigar ovnis continuaron.[7] Esto fue confirmado en junio de 2020, con el reconocimiento de un programa militar similar, la Fuerza de Tarea de Fenómenos Aéreos No Identificados (UAPTF) no clasificada pero no reportada previamente.[8]
Luis Elizondo, que era el director del programa AATIP,[9] pasó a trabajar para To the Stars... Academy of Arts & Sciences 2017. Dejó la empresa en 2020.[10][11][12]
Orígenes


Iniciado por el entonces líder de la mayoría del Senado Harry Reid (demócrata de Nevada)[13] como Programa de Aplicaciones de Sistemas Avanzados de Armamento Aeroespacial (AAWSAP) para estudiar fenómenos aéreos inexplicables (UAP) a instancias del amigo de Reid, el multimillonario de Nevada y contratista gubernamental Robert Bigelow,[14] y con el apoyo de los fallecidos senadores Ted Stevens (republicano de Alaska) y Daniel Inouye (demócrata de Hawái), el programa comenzó en la DIA en 2007 y se le asignó un presupuesto de 22 millones de dólares en sus cinco años de funcionamiento.[3][4]
Las instalaciones de la Fuerza Aérea de Estados Unidos conocidas como "Área 51" se encuentran en Nevada, el estado natal de Reid. Tras el renovado interés que suscitó en la década de 1970 el accidente del globo al que a menudo se hace referencia como el "incidente OVNI de Roswell de 1947", los ufólogos y teóricos de la conspiración rumorearon que el "Área 51" era el lugar donde el gobierno estadounidense almacenaba las naves alienígenas estrelladas para su estudio.[15]
Cuando fue entrevistado a raíz de la publicidad que rodeó al AATIP, Reid se mostró orgulloso de su logro y se le citó diciendo: "Creo que es una de las cosas buenas que he hecho en mi servicio en el Congreso. He hecho algo que nadie había hecho antes".[3][5] Reid explicó el razonamiento que le llevó a patrocinar el programa diciendo: "Me interesa la ciencia y ayudar al público estadounidense a entender qué demonios está pasando" y afirmó que "cientos y cientos de documentos" han estado disponibles desde que se completó el programa y que "la mayoría de ellos, el 80 por ciento al menos, son públicos", añadiendo: "Yo quería que fuera público, se hizo público, y ustedes ni siquiera lo han mirado".[5]
Una carta de Reid de 2009 fue publicada por los periodistas de investigación de KLAS-TV George Knapp y Matt Adams, en la que el senador afirmó que el AATIP ha hecho "muchos progresos" con la "identificación de varios hallazgos altamente sensibles y no convencionales relacionados con el sector aeroespacial" que "probablemente conducirán a avances tecnológicos", recomendando la creación de un programa de acceso especial para partes específicas del AATIP.[16]
Liderazgo y funciones
El AATIP fue dirigido por Luis Elizondo.[9] Elizondo renunció a El Pentágono en octubre de 2017 para protestar por el secretismo del gobierno y la oposición a la investigación, declarando en una carta de renuncia al Secretario de Defensa de los Estados Unidos, James Mattis, que el programa no estaba siendo tomado en serio.[17] Elizondo dijo el 19 de diciembre de 2017 que creía que había "evidencia muy convincente de que podríamos no estar solos".[18]
AATIP, a través de un contrato otorgado a Bigelow Aerospace (BAASS), generó un informe de 494 páginas que documenta supuestos avistamientos de ovnis en todo el mundo durante varias décadas.[19][20] Este "Informe de diez meses" no ha llegado a hacerse público, pero se conoce que está centrado en informes, planes y análisis exhaustivos de fenómenos aéreos inexplicables. Según un antiguo contratista del BAASS, el informe era sólo una muestra de los materiales proporcionados a la Agencia de Inteligencia de Defensa, ya que "se enviaban informes mensuales al Pentágono, además de actualizaciones anuales del programa, todos ellos sobre FANI o fenómenos anómalos".[19] El programa también financió y publicó 38 estudios.[19][21][22] Dichos estudios teóricos abarcan una serie de temas aeroespaciales avanzados, exóticos y teóricos, que van desde la "Detección y seguimiento de alta resolución de vehículos a velocidades hipersónicas" hasta la "warp drive, la energía oscura y la manipulación de dimensiones extra".[19][22][23]
Entre la información que ha divulgado el programa se encuentran "varios vídeos cortos de aviones militares que se topan con algo que no pueden identificar".[24] La divulgación de esos vídeos formaba parte de una campaña de Luis Elizondo, que entonces trabajaba para To The Stars Academy of Arts & Science, quien dijo que quería arrojar luz sobre el programa.[3][25][26][27][28] La Armada confirmó la autenticidad de los vídeos, afirmando únicamente que mostraban lo que ellos consideraban "fenómenos aéreos no identificados".[29][30][31] Susan Gough, portavoz del Pentágono, confirmó que los tres vídeos habían sido realizados por aviadores navales y que "forman parte de un problema más amplio de aumento del número de incursiones en campos de entrenamiento por parte de fenómenos aéreos no identificados en los últimos años".[32]