Prostitución en Bélgica
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La prostitución en Bélgica cuenta desde 2022 con un estatus de legalidad, después de ser despenalizada en junio de ese año.[1][2][3][4] Por su parte, la trata de seres humanos, así como la explotación de personas dedicadas a la prostitución, se castiga con una pena máxima de 30 años de prisión.[5]
Algunas ciudades, como Bruselas, Lieja, Gante o Charleroi, cuentan con un barrio rojo, a menudo con prostitución en escaparates, al modelo de Ámsterdam o Achterdam, en Alkmaar. En 2015, se estimó que había 26 000 prostitutas en el país,[6] muchas de ellas procedentes de Bulgaria.[7]
En 2015, un informe encargado por el Banco Nacional de Bélgica[8] reveló estimaciones de un impuesto sobre el volumen de negocios de 840 millones de euros anuales procedentes de diversas formas de prostitución.[9] Los segmentos más importantes del mercado parecen ser la prostitución privada y de chicas de compañía, más que las formas más visibles de prostitución de escaparate o callejera.
Desde el 1 de diciembre de 2024, las trabajadoras sexuales o prostitutas en Bélgica tienen acceso legal a la baja por maternidad, pensiones y prestaciones por desempleo. Bélgica es el primer país del mundo en implementar y promulgar estas reformas.[10][11][12][13]
Reformas propuestas
Antes de 1946, la prostitución estaba regulada de manera local, por lo que cada municipio contaba con su propia normativa,[14] con registro obligatorio y controles médicos.[15] En 1946, la legislación federal sustituyó el control local de la prostitución, aunque los municipios podían seguir regulando en su ámbito local en aras del orden público o la moralidad.[14]
La prostitución y el pago por servicios sexuales no estaban prohibidos en la legislación de 1946, pero el artículo 380 añadía los siguientes delitos.[14]
- Proxenetismo
- Proxenetismo mediante la puesta a disposición de un local (explotación de un burdel, puesta a disposición de un local para la prostitución) con ánimo de lucro abusivo;
- Proxenetismo agravado (violencia, amenazas, engaño o explotación de una situación de vulnerabilidad);
- Ofrecimiento de servicios callejeros;
- Publicidad con fines de prostitución.
La Ley de Reforma del Derecho Penal de 1995 introdujo algunas modificaciones en las leyes vigentes:[14]
- La prohibición del ofrecimiento en la calle fue ampliada para incluir todas las variantes de comunicación.
- Se flexibilizó la legislación en relación con el proxenetismo, siempre que no se obtengan ganancias anormalmente elevadas (aunque no se define ganancias anormalmente elevadas);
- Aumento de las penas por trata de seres humanos;
- Se otorgan poderes a los tribunales para clausurar locales y confiscar bienes.
En 2005, la Ley de 1995 se modificó para otorgar mayores competencias contra la trata de seres humanos, incluido un aumento de las penas máximas.[5] La Ley de 1995 también adaptó la legislación belga al derecho de la Unión Europea y a los instrumentos internacionales que se habían introducido en los años anteriores.[16]
El 1 de junio de 2022 se despenalizó el trabajo sexual en Bélgica.[17]
Bélgica ha llevado a cabo una serie de proyectos de ley que proponen cambios en las leyes de prostitución existentes. Las propuestas del campo, en una línea pro-prostitución, han incluido la concesión de licencias a los burdeles y dar un estatus especial dentro de la ley a las trabajadoras sexuales. Por el lado contrario, las propuestas de los lobbies anti-prostitución han incluido la prohibición de los escaparates y la criminalización del pago por servicios sexuales, a semejanza de lo establecido en el modelo nórdico.[14]
Reformas en 2022
El Parlamento Federal aprobaba en marzo de 2022 despenalizar el trabajo de las prostitutas y el de terceros que hacen posible el trabajo sexual. Esta ley entró en vigor el 1 de junio de ese año. La nueva ley también otorgaba a las trabajadoras del sexo derechos en materia de estatus, protección social y asistencia sanitaria, al igual que a otros trabajadores autónomos. La nueva ley incluía seguridad social, desempleo, acceso a la asistencia sanitaria y permiso parental.[1]
Control local

Los municipios pueden imponer una regulación local por motivos de orden público o moralidad. Estos poderes se utilizaron poco hasta la década de 2000, ya que la mayoría prefirió un enfoque de "tolerancia no regulada".[14]
En la misma década, los municipios adoptaron distintos enfoques en materia de regulación. Algunos, como Lieja o Gante, prohibieron la prostitución de escaparate[18] o la trasladaron fuera de sus ubicaciones tradicionales en el centro de las ciudades.[14] Otros, como Amberes, reestructuraron totalmente su barrio rojo y lo regularon fuertemente.[14][19]