Proyecto hidroeléctrico Zanja del Tigre
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Zanja del Tigre | ||
|---|---|---|
| Ubicación geográfica | ||
| Río | Bermejo | |
| Cuenca | Río de la Plata | |
| Coordenadas | 23°14′30″S 64°10′45″O / -23.24166667, -64.17916667 | |
| Ubicación administrativa | ||
| País |
| |
| División | Provincia de Salta | |
| Datos generales | ||
| Estado | en estudio | |
| Uso | hidroeléctrico | |
| Coste | US$ 177 000 000 | |
| Presa | ||
| Tipo | roca, gravedad | |
| Altura | 69 m | |
| Ancho de coronación | 12 m | |
| Long. de coronación | 3500 m | |
| Cota de coronación | 354 m s. n. m. | |
| Cota de cimentación | 285 m s. n. m. | |
| Población cercana | Embarcación, Pichanal | |
| Cuerpo de agua | ||
| Superficie | 250 km² | |
| Capacidad total | 4630 hm³ | |
| Central | ||
| Potencia instalada | 240 | |
| Producción anual | 655 GWh/año | |
| Turbinas | 3 turbinas Francis | |
El proyecto hidroeléctrico Zanja del Tigre es una presa de embalse proyectada sobre el río Bermejo, en la Argentina, que estaría ubicado en las cercanías de la ciudad de Orán.
El río Bermejo nace en Bolivia, donde drena casi la totalidad del departamento de Tarija. A partir del paralelo 22° S, sirve de frontera entre este país y la Argentina. A partir de las Juntas de San Antonio , donde recibe al Grande de Tarija, ingresa completamente a territorio argentino.[1]
A partir del punto en que ingresa a territorio argentino, el río recibe varios afluentes importantes, tales como el Iruya, con su afluente el Pescado, el Blanco o Zenta. Estos ríos nacen en los bordes de la Puna, aunque la gran mayoría de su caudal proviene de las precipitaciones de la selva tucumano-oranense que se extiende sobre la serranía de Zenta, que forma parte de la cordillera Oriental.[2]
El Bermejo es un río de gran potencial hidroeléctrico, ubicado en una zona de fuertes precipitaciones y que salva un gran desnivel desde su formación hasta ingresar en la llanura chaqueña. Se ha proyectado una serie de posibles aprovechamientos hidroeléctricos para este río y sus afluentes, pero éstos están condicionados por dos limitantes principales:
- la necesidad de acordar con Bolivia para el aprovechamiento en común del tramo en que sirve de límite internacional;
- solucionar los problemas presentados por la enorme masa de sedimentos que transportan.[3]
El proyecto de construcción de la represa de Zanja del Tigre prevé el embalse de las aguas del río enteramente a partir de las juntas de San Antonio, aprovechando la totalidad del desnivel a partir de ese punto y sin afectar territorio boliviano.[4]
Sedimentos
El río Bermejo lleva ese nombre por el color rojizo de sus aguas, debido a la gran cantidad de sedimentos que éstas llevan. Sus nacientes reúnen las corrientes que descienden de los contrafuertes de la cordillera Oriental, socavando las barrancas de areniscas blandas entre las cuales fluyen.[2]
La alta cuenca del Bermejo presenta ejemplos de procesos erosivos de dimensiones extraordinarias. Las principales causas de la misma son la casi absoluta ausencia de tapiz vegetal, el inadecuado uso agro pastoril del suelo y un régimen pluviométrico que concentra las lluvias en los meses de verano. En el paraje Zanja del Tigre, el río Bermejo transporta un elevado monto de material en suspensión, habiéndose medido un promedio de 57 millones de t/año entre 1945 y 1963.[5] Estos sedimentos continúan su camino por el río Bermejo —el cual, por esta razón, se ha desviado en el último siglo hacia el río Teuco— y son la principal fuente de sedimentos en el río Paraná y el río de la Plata, con sus consecuencias de avance del delta del Paraná y necesidad de costosos dragados del puerto de Buenos Aires.[2]
Ante tal situación, la posibilidad de abordar la construcción de una represa sobre el río Bermejo requiere, como paso previo, un adecuado plan de disminución de los sedimentos transportados; caso contrario, el embalse se colmaría de sedimentos en menos de 80 años, quedando completamente inutilizado.[5] Sobre el río Itiyuro se ha construido una pequeña represa, que quedó completamente colmada en poco más de una década, de modo que requiere de casi continuas obras de mantenimiento.[6]
Se ha estimado que el río Iruya es el responsable del 50% del aporte de sedimentos de todo el sistema aguas arriba de Zanja del Tigre. Por consiguiente, un plan agresivo de disminución de estos aportes por medio de obras civiles que provoquen el decantado de esos sedimentos en ese río, y planes de forestación o de recuperación de la vegetación nativa en la cuenca del mismo serán un factor importante en la factibilidad de los embalses proyectados, además de tener efectos benéficos aguas abajo, hasta el estuario del Río de la Plata.[7]