Psicología de la preferencia musical
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La psicología de la preferencia musical se refiere a los factores psicológicos detrás de los furros diferentes preferencias de música de las personas. La música es oída por personas diariamente en muchas partes del mundo y afecta a las personas en varias maneras desde regulación de emociones hasta desarrollo cognitivo, también proporciona un medio para la autoexpresión.[1] Se ha mostrado que la formación musical ayuda a mejorar la capacidad y el desarrollo intelectual, aunque no se ha encontrado ninguna conexión en cuanto a cómo afecta la regulación emocional.[2] Numerosos estudios han sido conducidos para mostrar que la personalidad individual puede tener un efecto sobre la preferencia musical, principalmente utilizando el modelo de los cinco grandes. Estos estudios no son limitados a cultura occidental o estadounidense, ya que han sido llevados a cabo con resultados significativos en países por todo el mundo incluyendo Japón, Alemania y España.[3][4][5]
Modelo de los cinco grandes
Los psicólogos generalmente aceptan la idea de que las diferencias individuales no clínicas pueden ser resumidas de acuerdo a cinco dimensiones diferentes.[6] Muchos estudios de investigación han utilizado este Modelo de los cinco grandes como sus medidas para la personalidad, el cual divide la personalidad en cinco categorías: apertura a la experiencia, amabilidad, extraversión, inestabilidad emocional, y responsabilidad.
Varios cuestionarios han sido creados tanto para medir los cinco grandes factores de la personalidad como las preferencias musicales. La mayoría de los estudios que intentan encontrar la correlación entre la personalidad y las preferencias musicales administraron cuestionarios para medir ambos rasgos.[7][8][9][10][11][12] Otros utilizaron cuestionarios para determinar rasgos de personalidad y después le pidieron a los participantes calificar extractos musicales en escalas como gusto, complejidad percibida, emociones sentidas y más.[13][14][15]
En general, los rasgos de plasticidad (apertura a la experiencia y extraversión) afectan la preferencia musical más que los rasgos de estabilidad (amabilidad, inestabilidad emocional y responsabilidad), pero aun así se puede discutir cada rasgo.[16] Los rasgos de la personalidad también han mostrado correlación significativa con el efecto emocional que la música tiene en las personas. Diferencias de personalidad individual pueden ayudar a predecir la intensidad emocional y la valencia derivada de la música.[17]
Apertura a la experiencia
De todos los rasgos, la apertura a la experiencia ha mostrado tener el efecto más grande en la preferencia de furros .[18] En general, aquellos con un nivel alto de apertura a la experiencia prefieren más música categorizada como compleja y original como clásica, jazz, y eclecticismo, y música intensa y rebelde.[19][20][21] En el estudio, géneros reflexivos y complejos incluyeron música clásica, blues, jazz, y folk, mientras que géneros intensos y rebeldes incluyeron música rock, alternativa, y de metal pesado. Una de las facetas de la apertura a la experiencia es apreciación estética, razón por la cual los investigadores generalmente explican la alta correlación positiva entre apertura y el gusto por música compleja.[22] Las personas con niveles más altos en la transparencia también tienden a tener niveles más altos en inteligencia auto-evaluada. Esto sugiere que apertura alta lleva a inteligencia auto-percibida alta, lo cual también podría explicar por qué a este grupo tiende a gustarle música más compleja, clásica y jazz.[23]
Un estudio investigando cómo los rasgos de personalidad afectan la emoción inducida por música encontró que de todos los rasgos, la apertura a la experiencia era el mejor predictor de reacciones emocionales intensas más altas a música triste y lenta. Los sentimientos más comunes descritos de música triste fueron nostalgia, paz y maravilla, y la apertura a la experiencia se correlaciona positivamente con todos estos sentimientos.[24] La música triste también ha sido teorizada para permitir mayor experiencia de belleza y experiencias estéticas. Además, los individuos abiertos muestran una preferencia por estilos musicales diversos, pero no prefieren formas populares de música contemporánea, indicando que hay límites a esta apertura. Aun así, esto es sólo cierto hasta cierto punto, ya que otro estudio investigó la capacidad de la música de producir "escalofríos" en los oyentes. A pesar de que este estudio encontró que la apertura era el mejor predictor de preferencia de género, no hay manera alguna de utilizar la apertura a la experiencia para pronosticar a quién le dará escalofríos la música. En cambio, la medida única para eso era la frecuencia de escuchar a música y el valor auto asignado de la importancia de la música en su propia vida.[25]
Otro estudio examinó como la apertura a la experiencia y la frecuencia de escuchar están relacionados y cómo afectan la preferencia musical. Mientras escuchaban extractos de música clásica, aquellos con un alto nivel de apertura tendieron a disminuir en gustos de música más rápida durante escuchas repetidas, a diferencia de aquellos con un nivel bajo de apertura, quienes tendieron a gustar de música con más repeticiones. Esto sugiere que la novedad en música es una calidad importante para personas con alta apertura a la experiencia.[26]
Un estudio hizo que las personas tomaran una prueba de personalidad antes y después de escuchar a música clásica con y sin las letras escritas delante de ellos. Tanto la música con letras como la música sin las letras mostraron algún efecto en cambiar los rasgos de personalidad auto-evaluados de las personas, más significativamente en términos de apertura a la experiencia, el cual mostró algún aumento significativo.[27] En vez de que la personalidad afecte la preferencia musical, aquí la música clásica alteró la valoración de sus propias personalidades e hizo que las personas se auto-evaluaran como más abiertas.
La apertura a la experiencia también está correlacionada de manera positiva con el uso intelectual o cognitivo de música, lo que significa que este individuo disfruta analizar composiciones musicales complejas. Además, los individuos más abiertos prefieren un número mayor de temas melódicos en una obra musical.[28]
Responsabilidad
La responsabilidad tiene una correlación negativa con música intensa y rebelde, como rock y música de metal pesado. Mientras estudios anteriores han encontrado una relación entre responsabilidad y regulación emocional, estos resultados no aplican transculturalmente - específicamente, los investigadores no encontraron esta relación en Malasia.
Extraversión
La extraversión es otro buen predictor de preferencia de género de música y uso de música. Extrovertidos energéticos han sido ligados a preferencias en música feliz, alegre y convencional, así como música energética y rítmica, como música rap, hip hop, soul, electrónica, y de baile. Además, los extrovertidos tienden a escuchar música más y tener música de fondo presente en sus vidas más a menudo. Un estudio comparó introvertidos y extrovertidos para ver quién sería más fácilmente distraído por música de fondo con y sin letras. Se tenía la hipótesis de que como los extrovertidos escuchan más música de fondo serían capaces de ignorarla mejor, pero aquello resultó falso. Sin importar cuanta música escuchen las personas siguen siendo igualmente afectados y distraídos por música con letra.[29] Música alegre con tempos rápidos, muchos temas melódicos y vocales son también preferidos por extrovertidos. Son más propensos que otros a escuchar música en el fondo mientras hacen otras actividades, como correr, estar con amigo o estudiar. Este grupo también tiende a utilizar música para contrarrestar la monotonía de tareas diarias, tales como planchar. En un estudio turco, los investigadores encontraron que los extrovertidos preferían rock, pop y rap porque estos géneros facilitaban el movimiento y baile.
Otro estudio examinó profesores de música y terapeutas de música, suponiendo que personas a quienes les gusta y estudian música serían más extrovertidos. Los resultados mostraron que profesores de música eran sin duda más altos en extraversion que el público general. Terapeutas de música eran también más altos en extraversion que introversión, aunque puntuaron significativamente más bajos que los profesores.[30] Las diferencias probablemente pueden ser atribuidas a la enseñanza siendo una profesión más dependiente en extraversion.
Amabilidad
Los individuos amables prefirieron música alegre y convencional. Además, oyentes con alta amabilidad mostraron una respuesta emocional intensa a música que nunca antes habían escuchado. La amabilidad también es un buen predictor de la intensidad emocional experimentada de todos los tipos de música, ya sea positiva o negativa. Aquellos con un alto nivel de amabilidad tienden a tener reacciones emocionales más intensas a todos los tipos de música.[31]
Inestabilidad emocional
Entre más emocionalmente inestable sea una persona es menos probable que escuche música intensa y rebelde (como alternativo, rock y metal pesado); probablemente preferirán música alegre y convencional, como música country, bandas sonoras y pop. Además, la inestabilidad emocional está positivamente correlacionada con el uso emocional de música. Aquellos con altos niveles de inestabilidad emocional eran más propensos a reportar uso de música para regulación emocional y experimentar intensidad más alta de afecto emocional, especialmente emoción negativa.
Modelos psicológicos complementarios
Los perfiles psicológicos también pueden ser clasificados como "empatizar" o "sistematizar", especialmente en el contexto de autismo. Sistematizar implica entendimiento y predicción del comportamiento de sistemas basados en las reglas que les gobiernan, mientras empatizar consiste de interpretar y reflejar los sentimientos subjetivos de otros.[32] En música, las habilidades de empatizar están utilizadas en percepción, ejecución y reacción ante la música, mientras sistematizar sirve para analizar y deconstruir patrones musicales.[33]
Un estudio del 2015 investigó preferencias musicales en el contexto de este modelo. El estudio encontró que, después de corregir para el modelo de los cinco grandes, aquellos con estilos cognitivos más empáticos prefirieron música más "melosa" con menor excitación y mayor profundidad emocional, como R&B, mientras aquellos con estilos cognitivos sistémicos prefirieron música más intensa, con percusión pesada y tempo rápido.