Pérgola

From Wikipedia, the free encyclopedia

Pérgola metálica recién instalada formada por pilares cilíndricos y listones planos como techumbre. Las plantas trepadoras, aún jóvenes, con el tiempo cubrirán la estructura y aumentarán la superficie de sombra. El pavimento poroso bajo la estructura, tradicional en climas cálidos, permite el acúmulo y posterior evaporación de agua refrescando el paseo.
Pérgola realizada en obra: con postes de ladrillo árabe y vigas de hormigón. Tiene únicamente las vigas principales: aquellas ubicadas entre poste y poste. Una estructura de cableado de acero da soporte entre viga y viga a la vegetación.
Pérgola en Plaza de les Corts, Benicassim

Una pérgola es un elemento arquitectónico y estructural, conformado por un corredor flanqueado por columnas verticales (denominadas pilares) que soportan vigas longitudinales (durmientes) que unen las columnas de cada lado, y otras transversales apoyadas en las anteriores (cabios) a una altura igual o superior uniendo ambos lados y que forman un enrejado abierto, donde crecen plantas trepadoras. La pérgola puede ser independiente o adosada a un edificio u otra estructura, en cuyo caso suelen eliminarse los pilares y sujetarse las durmientes de dicho lado a la estructura ya existente. El uso más común es la protección de zonas de paso de una zona ajardinada, pero pueden formar parte también de un edificio o una casa como protección de zonas peatonales.

La palabra pérgola proviene del latín pergula, que significa ‘balcón’. El término ya era utilizado en italiano en torno a 1645 y en inglés en 1675.

Las pérgolas pueden enlazar pabellones, pueden hacer de marquesinas en las puertas de los edificios hacia zonas ajardinadas, tales como terrazas o piscinas, y pueden ser estructuras completamente autónomas que proporcionan sombra y refugio a lo largo de un camino.

Las pérgolas son elementos arquitectónicos de mayor longevidad que los túneles verdes de los jardines de la Edad Media y principios del Renacimiento, los cuales estaban formados a menudo por brotes jóvenes y flexibles de sauces o avellanos unidos por la cabeza para formar una serie de arcos, sobre los que se tejían unos listones longitudinales, donde se desarrollaban las plantas trepadoras para hacer un paseo fresco, sombreado y moderadamente seco.

En Villa La Petraia los segmentos curvados interiores y exteriores de los paseos verdes, precursores de las actuales pérgolas, formaban una estructura que podía ser vista desde una terraza situada más arriba y proporcionaban algo de intimidad al hogar, ofreciendo una visión frondosa de un huerto enclavado que evocaba el Jardín del Edén.

La artificialidad tan natural de las pérgolas las convirtió en uno de los elementos favoritos de los jardines naturalistas de estilo inglés de los siglos XVIII y XIX. Algunas de las pérgolas más bellas fueron realizadas con pilares de ladrillo y piedra y rígidos travesaños como elementos característicos de los jardines diseñados por Sir Edwin Lutyens y Gertrude Jekyll, convirtiendo estas estructuras firmes y lujosamente plantadas en firma de sus diseños.

Pérgola (Alcora).

Cenadores

Cenador doméstico.

Un cenador es un elemento estructuralmente similar a una pérgola, pues está compuesto por cuatro o más postes que sostienen una techumbre que procura una zona sombría. Se diferencia de las anteriores principalmente en que la cubierta es completa e impermeable, protegiendo el espacio que hay debajo de la lluvia y no solo del sol. Frecuentemente se coloca también un pavimento diferente al existente en el resto del espacio. Se diferencia de las pérgolas por el uso al que se destina: un cenador no es un elemento de paso, sino un elemento de estancia. A menudo en los cenadores se coloca mobiliario, como sillas y mesas o incluso utillaje diverso (muebles y utensilios de cocina, mobiliario para conciertos, representaciones y otras actividades artísticas, juegos, etc.).

Dado su uso, los cenadores básicos formados por cuatro postes y una estructura de sombreo han dado paso a cenadores más elaborados. Hay evoluciones en la forma: así, por ejemplo, son frecuentes los cenadores alargados, formados por seis postes, o los cenadores hexagonales y octogonales. En los muros, de la simple delimitación espacial que suponen los postes se puede llegar a estructuras completamente cerradas por paredes, que constituyen más una caseta clásica que un cenador, pasando por telas mosquiteras, cortinas, muros parciales realizados con celosías, etc. De los techos planos y formados únicamente por estructuras de sombreo (vigas, celosías, mallas) se ha pasado a los techos de construcción (con tejas de diferentes tipos) inclinados, a un agua o a dos aguas o incluso a cuatro aguas para las estructuras cuadradas y rectangulares y cónicos o piramidales con tantas aguas como vértices para los polígonos regulares. Y en el interior, las infraestructuras pueden ser semejantes a las de una casa o local: iluminación, sonido, agua, sistemas de calefacción, etc.

Espalderas

Una espaldera o celosía es una estructura plana formada por un enrejado más o menos tupido, pero siempre abierto, que da soporte a plantas trepadoras, tales como hiedras, rosales, vides, etc. A menudo las celosías son usadas para cerrar o delimitar más el espacio de pérgolas y cenadores, colocando las celosías entre los postes de estos elementos arquitectónicos para cerrarlos ya sea parcial o totalmente.

Bioclimáticas

En el contexto de la arquitectura contemporánea, las pérgolas han evolucionado desde su función tradicional como elementos de sombreado vegetal hacia soluciones arquitectónicas adaptativas orientadas al control ambiental pasivo. En particular, las denominadas pérgolas bioclimáticas incorporan sistemas de regulación solar, ventilación natural y protección frente a la lluvia, permitiendo mejorar el confort térmico en espacios exteriores sin necesidad de recurrir a climatización mecánica intensiva.[1]

Estas estructuras suelen integrar lamas orientables, que permiten regular la radiación solar incidente en función de la orientación, la estación del año y las condiciones meteorológicas. De este modo, en periodos de alta radiación solar se reduce el sobrecalentamiento del espacio inferior mediante el sombreado controlado, mientras que en invierno puede favorecerse la entrada de radiación para aprovechar el calentamiento pasivo.

Desde el punto de vista bioclimático, la pérgola actúa como un elemento intermedio entre el interior y el exterior del edificio, generando una zona de transición térmica que contribuye a disminuir la carga térmica sobre fachadas, ventanales y cerramientos. Esta función es especialmente relevante en climas cálidos y mediterráneos, donde el control del soleamiento directo sobre superficies acristaladas resulta determinante para reducir la demanda energética en refrigeración.

Asimismo, la integración de materiales reflectantes, tejidos técnicos, vegetación trepadora o sistemas de sombreado dinámico permite optimizar el confort higrotérmico, mejorar la calidad ambiental del espacio exterior y reducir el efecto isla de calor en entornos urbanos. La combinación de sombra, ventilación natural y protección frente a la radiación solar directa favorece el uso prolongado de terrazas, patios y zonas ajardinadas durante todo el año.

En el diseño arquitectónico sostenible, las pérgolas bioclimáticas se consideran una estrategia pasiva complementaria dentro del conjunto de soluciones de eficiencia energética, junto con el aislamiento térmico, la orientación del edificio, la ventilación cruzada y el uso de vegetación estratégica. Su correcta integración en la envolvente arquitectónica puede contribuir a mejorar el comportamiento energético global del edificio, reducir el consumo energético asociado a la climatización y aumentar el confort ambiental de los espacios exteriores habitables.

Véase también

Otros elementos arquitectónicos de parques y jardines:

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Related Articles

Wikiwand AI