Fue Senador nacional por Santiago del Estero por el Partido Radical Unificado, entre 1929 y 1935, en esta ocasión renunciando para ocupar la gobernación al año siguiente.[1]
Llegó al cargo con el apoyo del gobernador Juan Bautista Castro, por el PRU. Las disputas con Castro comenzaron al primer año de mandato, y para las elecciones de 1937 se desvinculan, postulándose Montenegro por el Partido Radical Unificado, apoyando a Roberto Marcelino Ortiz como presidente y la UCRU, con Castro como adversario, y apoyando a Marcelo T. de Alvear.
Dentro de su gobierno se presentó una fuerte escisión en el oficialismo santiagueño por la definición de candidaturas. Por un lado, el gobernador Montenegro impuso para el ejecutivo provincial a Julio César Gancedo, a cuya postulación se opusieron dirigentes como el senador nacional Jorge Pinto y el diputado provincial Juan Chazarreta, lo que provocó inmediatamente la reacción de la mesa nacional del Partido Radical Unificado, liderado por el senador nacional Juan Bautista Castro, pidiendo la intervención a la provincia, resaltando graves cargos contra la administración del gobernador saliente.
Los radicales disidentes que se trasladaron a Tucumán, presentó un proyecto de intervención a la provincia hacia finales de agosto. El proyecto tuvo dictamen favorable en la Comisión de Negocios Constitucionales del Senado y fue aprobado por la Cámara Alta el 14 de septiembre. Mientras tanto, el gobernador Montenegro acusaba al ministro del Interior de mantenerse en silencio y negarse a la “provisión de urnas y autorización para que el personal de Correos preste servicios conforme a la ley electoral provincial, que adopta la nacional, y la práctica establecida en comicios anteriores”, en vísperas de las elecciones a celebrarse en octubre, lo que obligó al gobierno provincial a suspenderlas por falta de garantías. La situación institucional se agravó por el faccionalismo en la legislatura local y por la exoneración del intendente de la capital santiagueña, Carlos Montes de Oca, por críticas al gobernador. [2]
Sin embargo, las fuerzas se unifican para permitir la elección a senador de Castro el 26 de enero de 1938, pero separándose nuevamente para la elección de diputados nacionales al otro día, imponiéndose la lista apoyada por Montenegro.[3]
La gran sequía del año 1937
Durante su gestión, la provincia fue azotada por una sequía de grandes proporciones durante 1937, que afectó a los departamentos del sur de la provincia, y que motivó una campaña de ayuda nacional desde los medios de la Capital Federal.
El fenómeno climático provocó un estado de hambruna en los departamentos del sur de la provincia, mientras en los departamentos de Choya y Guasayán se registraron ataques a los convoyes de trenes para obtener el agua de las calderas por parte de pobladores sedientos.
Sin embargo, el gobierno de Montenegro rechazó los donativos aduciendo que la provincia de Santiago del Estero, no era una provincia menesterosa. Las consecuencias sociales de la sequía fueron dramáticas, provocando una gran emigración de la población rural santiagueña hacia provincias vecinas, pero principalmente hacia el cordón industrial de Buenos Aires.[4]
En septiembre de 1939, el congreso dispone la intervención federal de la provincia designándose a Manuel Bonastre al frente de la misma. La intervención se debió a motivos políticos y a la decisión del presidente Ortiz, aduciéndose diversos conflictos internos.[5]