QV44
From Wikipedia, the free encyclopedia
La QV44 es la tumba del príncipe Khaemwaset (también transcrito como Jaemuaset), hijo del faraón Ramsés III, situada en el Valle de las Reinas, dentro de la necrópolis tebana, en la orilla occidental de Luxor, Egipto. Fue construida durante la dinastía XX (siglo XII a. C.) y destaca por su cuidada decoración y por reproducir, a menor escala, la estructura de las tumbas reales de la época.
| QV44 | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Jaemuaset | |||||
|
| |||||
| Ubicación | Valle de las Reinas | ||||
| Descubierta | 1903 | ||||
| Excavada por | Schiaparelli | ||||
| Cronología | |||||
| |||||
Descubrimiento
La tumba fue descubierta en 1903 por la Misión Arqueológica Italiana dirigida por Ernesto Schiaparelli, entonces director del Museo Egipcio de Turín, junto a su colaborador Francesco Ballerini.
Durante las excavaciones, el equipo encontró varios objetos del ajuar funerario, fragmentos del sarcófago y restos de mobiliario, aunque la tumba había sido saqueada en la Antigüedad. Parte de los hallazgos se conservan actualmente en el Museo Egipcio de Turín.[1]
Arquitectura y decoración
Con unos 30 metros de longitud, la QV44 sigue la disposición típica de las tumbas reales del Imperio Nuevo: un corredor descendente que conduce a una serie de cámaras laterales y una cámara funeraria al fondo. A pesar de su tamaño más reducido, reproduce con fidelidad la estructura simbólica que guía el viaje del difunto hacia el Más Allá.
Los muros están decorados con escenas del Libro de las Puertas, un texto funerario que describe el tránsito del alma por las doce horas de la noche hasta alcanzar la resurrección. En estas pinturas, el príncipe aparece representado como un niño con la característica coleta lateral, acompañado por su padre, Ramsés III, quien lo presenta ante diversas deidades —entre ellas Osiris, Anubis y Ra-Horakhty— durante su viaje al Duat (el inframundo).[2]
Ajuar y momia

En la cámara principal se halló un sarcófago de granito rojo, sellado con cartuchos de Ramsés IV, lo que indica que la tumba fue reabierta y reutilizada tras la muerte del príncipe.
La momia de Khaemwaset no estaba en la tumba, ya que fue trasladada durante la dinastía XXI al escondrijo de Deir el-Bahari junto con otros cuerpos reales para protegerlos de los saqueos.[3]
Estado de conservación
Las pinturas murales se conservan en un estado notablemente bueno, con colores intensos y figuras claramente delineadas. Los estudios recientes del Museo Egipcio de Turín y de la Universidad de Turín (2016–2020) han permitido digitalizar gran parte de la decoración, contribuyendo a la conservación del conjunto y al acceso público mediante modelos 3D.[4]