Estudió en el seminario de Vic, del cual más tarde sería profesor. Fue ordenado sacerdote en Vic por el obispo Juan Perelló Pou el 21 de marzo de 1931. Se doctoró en teología en la Pontificia Universidad Gregoriana (Roma). En 1948 fue nombrado canónigo de la catedral de san Pedro (Vic).[2]
En 1952 fue nombrado obispo titular de Caeciri y auxiliar de Vic. Recibió la consagración episcopal el 23 de noviembre de ese año de manos del vicense Jaume Font y Andreu, entonces obispo de San Sebastián. Sucedió al obispo Perelló en la mitra de Vic el 2 de diciembre de 1955. El 11 de octubre de 1959 presidió la coronación canónica de la imagen de la Virgen de la Piedad,[3] situada en la iglesia del Convento de San Agustín de Igualada, gracias a un privilegio concedido por el papa Juan XXIII.[4]
El obispo Masnou alentó, desde 1952 la labor realizada por la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz en la diócesis de Vic. De hecho, el 4 de diciembre de 1954, otorgó el permiso a dos sacerdotes de la diócesis: Jaume Camprodon y Luis Molins, para que formaran parte de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, tras realizar una ceremonia de juramento. Con todo, tiempo después, en el curso académico 1963/64 mostró su disgusto. El 25 y 30 de junio de 1964 sostuvo dos largas entrevistas con los miembros del Opus Dei que tenían cargos en el seminario, y les transmitió el malestar que la Obra ocasionaba en el obispado. Era la primera muestra de disgusto de un prelado que había respaldado en su diócesis a la Sociedad sacerdotal, desde su comienzo.[5]
Fue el primer obispo contemporáneo que escribió las pastorales en catalán y uno de los primeros que se sintió identificado con el espíritu y las reivindicaciones catalanas.[2] Escribió varios libros, los más famosos El problema catalán (1986) y la Carta sobre los nacionalismos (1996), originalmente en castellano y dirigidos a los católicos inmigrantes para explicar la compatibilidad entre cristianismo y catalanismo.[6]
En 1983 recibió la Cruz de Sant Jordi y el 20 de junio de ese mismo año se le aceptó la renuncia.[7]
Falleció en Vic, el 9 de junio de 2004, a los 96 años, siendo en ese momento el decano de los obispos españoles.[1]
El 14 de junio de 2004 se celebró su funeral en la catedral de Vic, presidida por el obispo de Vic, Romàn Casanova, los arzobispos de Barcelona, Ricard Maria Carles, y de Tarragona, Lluís Martínez Sistach, once obispos de las diócesis catalanas y cerca de 140 presbíteros del obispado. Al acto religioso asistieron familiares, fieles, laicos y autoridades civiles.[8]