Además de ejercer el sacerdocio en Carcelén, Jorquera y Tobarra, en 1805 escribió Teoría de una Constitución Política para España, obra que se ha tomado como base para la Constitución de 1812.[1]
Ramón García se proclamó liberal frente al absolutismo, aunque durante la Guerra de la Independencia se situó abiertamente contra los franceses. En 1824 se le conceden licencias ministeriales (exclaustración), dedicándose a la escritura en Tobarra (provincia de Albacete), en donde tuvo que presentar certificado de buena conducta política en 1840.[2]
Autor de una decena de obras de carácter jurídico y político, con marcada tendencia liberal pese a ser un hombre de religión. Entre sus libros, impresos en la ciudad de Albacete por la Imprenta de don Nicolás Herrero y Pedron y Cía, destacan El desengaño del pueblo español (1842), La patria (1836) o La patria en nombre de la Sociedad Patriótica Nacional de Cartagena (1821).[3]
Además de escribir un “texto constitucional completo”,[4] Ramón García fue un hombre con marcado “espíritu ilustrado de la Europa de finales del siglo XVIII”,[5] que habla de división de poderes y de la relación entre el Estado y la Iglesia en la línea de las constituciones de 1791 y 1793 de Francia y que, además, es un hombre culto, puesto que se deduce en él que ha leído a autores como Locke, Montesquieu o Rousseau.[6]