Kerrigan la utilizó para manipular a los templarios tétricos y hacerlos creer que podían aliarse con ella. Aldaris, exlíder del caído cónclave Protoss, descubrió el plan de Kerrigan y organizó una revuelta en Shakuras, sin embargo, Kerrigan le dio muerte antes de que este pudiera contarle a Zeratul y Artanis lo que había descubierto.
Con el objetivo de tomar control de la totalidad de las crías Zerg, Kerrigan ofreció a Zeratul intercambiar a Raszagal por un grupo de templarios tétricos, para que mataran a la nueva Supermente que era controlada por el DUT. Fue el mismo Zeratul quien mató a la Supermente, pero cuando volvió a ver a Raszagal pudo darse cuenta de que en realidad estaba corrompida, por lo cual la deja junto a la traidora Kerrigan.
En un último intento por recuperar a su matriarca, Zeratul capturó por la fuerza a Raszagal en Char y la encerró en una célula de estasis. Sin embargo, antes que pudieran huir hacia Shakuras, Kerrigan envió a su enjambre contra la expedición de rescate, matándolos casi a todos. Zeratul, no teniendo más opción, sacó a la matriarca de la célula de estasis y la asesinó frente a Kerrigan, alegando "que es mejor matarla que dejarla vivir siendo su sierva". Kerrigan muy complacida dejó ir a Zeratul, diciéndole que esa fue la mejor venganza que podría haber obtenido jamás.
Se llegó a saber que Raszagal tenía una hija llamada Vorazún, quién la sucedió como la nueva matriarca de los Templarios Tétricos, luego de ser auxiliada y rescatada junto con los sobrevivientes de su pueblo, por las fuerzas del pretor Artanis en su mundo hogar Shakuras, el cual fue invadido por los Zergs esclavos de los híbridos al mando de Amón.