Relación entre Bill Clinton y Jeffrey Epstein
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La relación de Bill Clinton y Jeffrey Epstein se refiere a la amistad documentada entre el antiguo presidente de los Estados Unidos Bill Clinton y el financiero y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein. Esta relación ha sido objeto de escrutinio público debido a los crímenes de Epstein relacionados con el tráfico sexual de menores y las múltiples interacciones de Clinton con él, incluyendo al menos 17 visitas a la Casa Blanca y 26 viajes en el avión privado de Epstein,[1] conocido como el Lolita Express (expresión del inglés que hace referencia a un medio de transporte rápido y a pasajeros comparables a la protagonista de la novela Lolita de Nabokoff).
Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos entre 1993 y 2001, conoció a Jeffrey Epstein al menos desde 1993, en una visita de Epstein a la Casa Blanca al poco de comenzar la presidencia Clinton. Epstein acabó visitando la Casa Blanca al menos 17 veces durante la presidencia de Clinton.[2]
Epstein, un acaudalado gestor de fondos de financieros, cultivó relaciones con figuras prominentes de la política, los negocios y el entretenimiento. Según registros de vuelo y testimonios, Clinton voló en el avión privado de Epstein (un Boeing 727) en al menos 26 ocasiones entre 2002 y 2003, principalmente en viajes relacionados con la Clinton Foundation.[3]
Epstein donó dinero a la Clinton Foundation y organizó eventos de recaudación de fondos. Clinton describió a Epstein como un «filántropo comprometido» en declaraciones públicas hechas antes de las acusaciones criminales contra Epstein.
Clinton fue una de las varias personas que colaboró en un álbum encuadernado de felicitaciones de cumpleaños que Epstein recibió en su 50.º cumpleaños en 2003. La nota que Clinton, escrita en su puño y letra y que le dedicó a Epstein rezaba «Es reconfortante, ¿verdad?, haber durado tanto tiempo, a lo largo de todos estos años de aprendizaje y conocimiento, aventuras y [palabra ilegible], y también haber conservado tu curiosidad infantil, el impulso de marcar la diferencia y el consuelo de los amigos».[4]
Clinton ha dicho que él cortó la relación con Epstein, pero Epstein mismo, cuando era hombre libre, escribió a una abogada del presidente Obama que él (Epstein) optó por alejarse de Clinton por haber determinado que Clinton era mentiroso: en cierta ocasión le juró algo, y semanas después le juró lo opuesto.[5]
Viajes y amistad
Las bitácoras de vuelo del avión de Epstein muestran que Clinton viajó con él a destinos internacionales, incluyendo África, Europa y Asia. Algunos viajes incluyeron a miembros del Servicio Secreto de los Estados Unidos, aunque no siempre. Pese a testimonios de testigos y registros que sugieren lo contrario en documentos desclasificados, Clinton ha afirmado que nunca visitó la isla privada de Epstein, Little Saint James (conocida como «Isla Pedófila» en medios sensacionalistas).[6]
Clinton ha negado haber tenido una relación cercana con Epstein.[7] En 2011, Virginia Giuffre, una de las presumibles víctimas de Jeffrey Epstein y de su círculo, incluyendo al Príncipe Andrés, Duque de York, describió por escrito a Epstein como «buen amigo» de Bill Clinton.[8] La revista New York caracterizó a Clinton como «amigo» de Epstein.[9]
En 2019, tras el arresto de Epstein por cargos federales de tráfico sexual, Clinton emitió un comunicado negando cualquier conocimiento de los crímenes de Epstein y afirmando que sus interacciones se limitaban a cuatro viajes en total (en contradicción con las bitácoras de vuelo).[10]
Pintura al óleo
En la mansión de Epstein se encontró un óleo de Bill Clinton en vestido azul (como el de Mónica Lewinsky que fue manchado con el semen de Clinton),[11] el cual fue descrito como «escandaloso».[12]
Controversias y documentos desclasificados
En enero de 2024, como parte del caso Giuffre v. Maxwell, se desclasificaron cientos de páginas de documentos judiciales que mencionaban a Clinton más de 50 veces. Aunque no se le acusa de delito alguno, los documentos incluyen:
- Testimonios de Virginia Giuffre afirmando que Epstein dijo que a Clinton «le gustaban jóvenes», refiriéndose a chicas.
- Declaraciones de Johanna Sjoberg, otra víctima, quien dijo que Epstein bromeó sobre Clinton.
- Registros que confirman vuelos conjuntos y cenas en la residencia de Epstein en Nueva York.
Clinton no ha sido imputado ni testificado en relación con los crímenes de Epstein. Su portavoz ha reiterado que «nunca supo nada» de las actividades ilegales de Epstein.[13]