Reserva india Standing Rock
reserva de nativos americanos en Dakota, Estados Unidos
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La Reserva Sioux de Standing Rock (en lakota, Íŋyaŋ Woslál Háŋ) es una reserva india que se extiende a ambos lados de la frontera entre Dakota del Norte y Dakota del Sur, en Estados Unidos administrada por la Standing Rock Sioux Tribe of North & South Dakota. En ella viven las bandas hunkpapa y sihasapa del pueblo lakota, así como las bandas ihunktuwona y pabaksa del pueblo dakota y los hunkpatina dakota (yanktonai inferiores).[5][6] Los ihanktonwana dakota son los yanktonai superiores, parte del colectivo wiciyena.[6] La reserva, la sexta más extensa de Estados Unidos por superficie, comprende la totalidad del condado de Sioux (Dakota del Norte) y del condado de Corson (Dakota del Sur), además de pequeñas franjas de los condados de Dewey y Ziebach, en Dakota del Sur, a lo largo de sus límites septentrionales con la carretera 20.
| Reserva de Standing Rock Standing Rock Sioux Tribe of North & South Dakota Standing Rock Reservation Íŋyaŋ Woslál Háŋ | ||
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| Reserva india | ||
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Escudo | ||
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Himno: «Wapaha kiŋ kekah'boyaŋhan»[1] y «Lakota Flag Song» (utilizado en algunas ocasiones) | ||
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Ubicación de la reserva de Standing Rock, entre Dakota del Norte y Dakota del Sur. | ||
| Coordenadas | 45°45′N 101°12′O | |
| Capital | Fort Yates | |
| Entidad | Reserva india | |
| • País |
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| • Estados | Dakota del Norte y Dakota del Sur | |
| • Condados |
Sioux (Dakota del Norte) Corson, Dewey y Ziebach (Dakota del Sur) | |
| Superficie | ||
| • Total | 9 251 200 000 m² | |
| Población (2010) | ||
| • Total |
8217 hab.[2][3] 15,568 miembros inscritos en la tribu | |
| • Densidad | 0,93 hab./km² | |
| Huso horario | Hora del centro | |
| Código ZIP | 58538[4] | |
| Código de área | 701 | |
| PIB | $191.9 millones de dólares (2018) | |
| Sitio web oficial | ||
Tiene una superficie de 9251.2 km², el doble que el estado de Delaware, y una población de 8217 habitantes según el censo de 2010.[2] La tribu cuenta con 15 568 miembros inscritos.[3] Las comunidades más grandes de la reserva son Fort Yates y Cannon Ball (ambas en el sector norte) y McLaughlin (en el sector sur).
Historia
Junto con las bandas Hunkpapa y Sihasapa, la Standing Rock Sioux Tribe forma parte de lo que se conoció como la Gran Nación Sioux, un conjunto de pueblos con una organización ampliamente descentralizada. En 1868, el Tratado de Fort Laramie redujo las tierras reconocidas a la Gran Nación Sioux al territorio situado al este del río Misuri y hasta la frontera occidental de Dakota del Sur. Dentro de esas tierras se encontraban las Colinas Negras, consideradas sagradas por los sioux.
En 1874, el general George Armstrong Custer y el 7.º Regimiento de Caballería entraron en las Colinas Negras en contravención directa del tratado y encontraron oro, lo que desencadenó una fiebre aurífera. El gobierno de Estados Unidos intentó comprar o arrendar esas tierras a los lakota, pero estos, encabezados por su líder espiritual Toro Sentado, se negaron a venderlas o cederlas.
La disputa derivó en la Gran Guerra Sioux de 1876, una serie de enfrentamientos y negociaciones desarrollados entre 1876 y 1877 en los que los lakota sioux y los Cheyenne del Norte combatieron contra Estados Unidos. Entre los numerosos choques destacó la batalla de Little Bighorn, también conocida como Custer's Last Stand, uno de los enfrentamientos más conocidos entre el ejército estadounidense y los pueblos indígenas de las llanuras. La batalla terminó con una victoria contundente de las fuerzas indígenas. No obstante, la superioridad material de Estados Unidos le permitió forzar posteriormente la rendición de los pueblos indígenas, en buena medida mediante ataques contra sus campamentos y la destrucción de sus bienes. El Acuerdo de 1877 (19 Stat. 254), promulgado el 28 de febrero de ese año, formalizó la anexión de tierras sioux y estableció de manera permanente las reservas indígenas. En virtud de ese acuerdo, el gobierno estadounidense tomó las Colinas Negras de la Nación Sioux.[7]
En febrero de 1890, el gobierno de Estados Unidos incumplió otro tratado con los lakota al dividir la Gran Reserva Sioux, que hasta entonces abarcaba la mayor parte del estado. Su territorio se redujo y quedó repartido entre cinco reservas de menor extensión.[8] Con esta medida, el gobierno buscaba facilitar el asentamiento de colonos blancos procedentes del este de Estados Unidos y, además, pretendía «romper las relaciones tribales» y «adaptar a los indígenas a las costumbres del hombre blanco, pacíficamente si aceptaban o por la fuerza si era necesario».[9] Dentro de las reservas resultantes, el gobierno distribuyó parcelas de 1.3 km² entre hogares individuales.
Aunque históricamente los lakota fueron un pueblo nómada que habitaba en tipis, y su cultura de las Grandes Llanuras estaba estrechamente vinculada al bisonte y al uso del caballo, las autoridades esperaban que adoptaran la agricultura y la ganadería. Con fines de asimilación, a finales del siglo XIX y comienzos del XX se obligó a las familias lakota a enviar a sus hijos a internados para indígenas, donde recibían enseñanza en inglés, cristianismo y prácticas culturales estadounidenses. Por lo general, estos centros prohibían el uso de las lenguas indígenas y la expresión de las tradiciones propias. Los niños podían recibir castigos físicos si intentaban practicar cualquier aspecto relacionado con su cultura de origen.
El plan agrícola no tomó en cuenta las dificultades que enfrentarían los agricultores lakota para cultivar en la región semiárida de Dakota del Sur. Al finalizar la temporada agrícola de 1890, marcada por un calor intenso y escasas precipitaciones, quedó claro que las tierras no podían producir cosechas suficientes. Como el bisonte había sido prácticamente exterminado pocos años antes, los lakota quedaron expuestos al riesgo de hambruna. Ante esta situación, parte de la población recurrió al ritual de la Danza de los Espíritus, lo que alarmó a los agentes de la Oficina de Asuntos Indígenas encargados de supervisar la reserva. El agente James McLaughlin solicitó el envío de más tropas y afirmó que el líder espiritual Toro Sentado era el verdadero dirigente del movimiento. En cambio, el antiguo agente Valentine McGillycuddy no consideró extraordinarias las danzas y ridiculizó el temor que parecía haberse apoderado de las agencias. Afirmó que «la llegada de las tropas ha asustado a los indígenas» y comparó la situación con los adventistas del Séptimo Día que esperaban la segunda venida de Cristo, para argumentar que los indígenas debían disfrutar del mismo derecho a practicar sus creencias. También advirtió que, si las tropas permanecían allí, los problemas serían inevitables.[10]
El Ejército de Estados Unidos desplegó entonces varios miles de soldados adicionales en la reserva. El 15 de diciembre de 1890, las autoridades intentaron arrestar a Toro Sentado por no impedir que su pueblo practicara la Danza de los Espíritus.[11] Durante la detención, uno de sus hombres, Catch the Bear, disparó contra el teniente Bull Head y lo hirió en el costado derecho. Este respondió de inmediato y disparó contra Toro Sentado, a quien alcanzó en el costado izquierdo; ambos murieron posteriormente.[12][13]
Tras estos hechos, varios hunkpapa que vivían en el campamento de Toro Sentado, junto con familiares suyos, huyeron hacia el sur. En Cherry Creek, Dakota del Sur, se unieron a la banda de Pie Grande antes de dirigirse a la Reserva de Pine Ridge para encontrarse con el jefe Nube Roja. El 7.º Regimiento de Caballería los interceptó el 29 de diciembre de 1890 en Wounded Knee. Bajo el argumento de que intentaban desarmar a los lakota, los soldados mataron allí a unas 300 personas, entre ellas mujeres y niños.[7]
Gobierno y Distritos


De acuerdo con su constitución,[14] la Standing Rock Sioux Tribe of North & South Dakota, reconocida oficialmente por el gobierno federal de Estados Unidos, está gobernada por un Consejo Tribal electo de 17 miembros, integrado por la presidencia y vicepresidencia tribales, una secretaría y 14 representantes. Desde 2022, la presidencia del consejo corresponde a Janet Alkire.[15]
Los integrantes del consejo ejercen mandatos de cuatro años y las elecciones se organizan de manera escalonada para renovar sus puestos en distintos momentos. De los 14 representantes, seis se eligen por el conjunto de la reserva y ocho mediante distritos uninominales: Fort Yates (Long Soldier), Porcupine, Kenel, Wakpala, Running Antelope (Little Eagle), Bear Soldier (McLaughlin), Rock Creek (Bullhead) y Cannonball.
Cuestiones medioambientales
Durante la década de 1960, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos y la Oficina de Reclamación construyeron cinco grandes presas sobre el río Misuri como parte del Programa de la Cuenca del Misuri Pick-Sloan, lo que obligó a comunidades indígenas a abandonar amplias zonas destinadas a quedar inundadas por los embalses. Las obras buscaban controlar las inundaciones y generar energía hidroeléctrica en la región. Solo la presa de Oahe anegó más de 810 km² de las reservas de Standing Rock y Cheyenne River, en Dakota del Sur.
Para 2015, la pobreza seguía siendo un problema entre las poblaciones desplazadas de las Dakotas. Estas comunidades habían reclamado compensaciones por las localidades que quedaron sumergidas bajo el lago Oahe y por la pérdida de sus formas de vida tradicionales.[16]
Oleoducto Dakota Access

El oleoducto Dakota Access (DAPL) modificó su trazado para pasar cerca de la Reserva Sioux de Standing Rock después de que se rechazara una ruta propuesta en las cercanías de Bismarck, capital de Dakota del Norte, por considerarse demasiado arriesgada para el abastecimiento de agua de la ciudad. La tribu se opuso a que el oleoducto se construyera bajo el lago Oahe y el río Misuri.
El 1 de abril de 2016, LaDonna Brave Bull Allard, anciana de la tribu sioux de Standing Rock, y sus nietos establecieron el campamento Sacred Stone para protestar contra el DAPL, al considerar que amenazaba el curso superior del río Misuri, única fuente de abastecimiento de agua de la reserva. El campamento se instaló en terrenos privados de Allard y funcionó como centro para la preservación cultural y la resistencia espiritual contra el proyecto.[17][18][19][20] Las protestas en el emplazamiento del oleoducto, en Dakota del Norte, comenzaron durante la primavera boreal de 2016 y congregaron a indígenas procedentes de toda América del Norte, además de numerosos simpatizantes. La movilización constituyó la mayor reunión de tribus indígenas de los últimos cien años.[21] Durante diversos actos de desobediencia civil se produjeron arrestos previamente planeados, después de que algunos manifestantes se encadenaran a maquinaria pesada.[22]
La Tribu Sioux de Standing Rock solicitó una orden judicial contra el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos para detener la construcción del oleoducto.[23][24] En abril de 2016, tres organismos federales —la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, el Departamento del Interior y el Consejo Asesor para la Preservación Histórica— solicitaron una evaluación completa del impacto ambiental del proyecto.[25] En agosto de ese año se celebraron protestas cerca de Cannon Ball, en Dakota del Norte.[26]
Durante el verano boreal de 2016, un grupo de jóvenes activistas de Standing Rock corrió desde Dakota del Norte hasta Washington D. C. para presentar una petición contra la construcción del oleoducto Dakota Access, que forma parte del sistema de oleoductos Bakken.[27] Asimismo, pusieron en marcha una campaña internacional denominada ReZpect our Water.[28] Los activistas sostenían que el oleoducto, proyectado entre Dakota del Norte e Illinois, pondría en riesgo el río Misuri, fuente de agua de la reserva.[29][30]
Para finales de septiembre, se informó que representantes de más de 300 tribus indígenas reconocidas por el gobierno federal y entre 3000 y 4000 simpatizantes de la resistencia al oleoducto permanecían en el campamento, cifra a la que se sumaban varios miles de personas durante los fines de semana.[31]
Los enfrentamientos más graves habían comenzado semanas antes. Algunos manifestantes se encadenaron a maquinaria pesada como acto de desobediencia civil, lo que dio lugar a varios arrestos previamente planeados.[22] El 3 de septiembre de 2016, los responsables del DAPL contrataron a una empresa privada de seguridad, mientras excavadoras removían parte del trazado del oleoducto que estaba sujeto a una solicitud de orden judicial aún pendiente y donde podían encontrarse tumbas indígenas y objetos funerarios.[32] La maquinaria llegó apenas un día después de que la tribu emprendiera acciones legales.[32] Cuando manifestantes desarmados se aproximaron a las excavadoras, los guardias utilizaron aerosol de pimienta y perros de seguridad contra ellos. Al menos seis personas recibieron atención médica por mordeduras y unas 30 fueron rociadas con aerosol de pimienta antes de que los guardias abandonaran el lugar junto con los animales.[33] La empresa encargada de construir el oleoducto sostuvo que había contratado a la compañía de seguridad porque las protestas no habían sido pacíficas.[34] Kyle Kirchmeier, sheriff del condado de Morton, afirmó que durante los acontecimientos del 3 de septiembre los manifestantes habían entrado en propiedad privada y atacado a los guardias con «postes de madera y astas de bandera». Según declaró, «cualquier afirmación de que el acto de hoy fue una protesta pacífica es falsa».[35]
Poco después, el 7 de septiembre de 2016,[36] tras el rechazo de un tribunal federal a la solicitud de la tribu para obtener una orden judicial, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA), el Departamento del Interior (DOI) y el Consejo Asesor para la Preservación Histórica ordenaron detener la construcción del oleoducto hasta que se realizaran nuevas evaluaciones ambientales.[37] No existían pruebas que permitieran determinar qué papel, en caso de haberlo tenido, desempeñó personalmente el presidente Barack Obama en esa decisión.
Por su parte, Dakota Access aceptó suspender temporalmente las obras en algunas zonas de Dakota del Norte hasta el 9 de septiembre con el propósito de «mantener la paz».[38] Ese día, después de que un juez federal rechazara la orden solicitada por la tribu, el Departamento del Interior, el Departamento de Justicia y el Departamento del Ejército —responsable del Cuerpo de Ingenieros— intervinieron y paralizaron la construcción en torno al lago Oahe, en una franja de 32 km a cada lado del lago,[39] aunque sin detener el proyecto en su totalidad.[40]
Durante el fin de semana del 2 de diciembre de 2016, aproximadamente 2000 veteranos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llegaron a Dakota del Norte para apoyar a los activistas. Los veteranos se comprometieron a formar un escudo humano para proteger a los manifestantes frente a la policía.[41] La situación cambió en enero de 2017, cuando el entonces presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva para agilizar la autorización del oleoducto con el argumento de que su construcción generaría empleos. La medida provocó una nueva oleada de protestas y la respuesta de dirigentes de la tribu sioux.[42]
El 3 de febrero, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos anunció que cerraría, a más tardar el día 22, los terrenos próximos al lago Oahe donde permanecían acampados los manifestantes.[43] Para entonces, más de 4000 veteranos, agrupados bajo el nombre Veterans Stand, se encontraban en Standing Rock junto con cientos de manifestantes y miembros de la tribu sioux. El grupo se comprometió a oponerse al oleoducto y proteger las tierras indígenas y las aguas de Estados Unidos.[44] Desde agosto de 2016, el número de personas detenidas durante las protestas había superado las 700. Ese mismo 3 de febrero, el activista indígena Chase Iron Eyes, de 39 años, y más de 70 manifestantes reunidos pacíficamente fueron arrestados durante una operación policial ordenada por la administración Trump y acusados de «incitar a un disturbio», delito grave que podía conllevar hasta cinco años de prisión.[45] En ese momento, más de 9.2 millones de personas habían firmado una petición contra el DAPL.[46] Cuatro días después, el 7 de febrero de 2017, la administración Trump autorizó al Cuerpo de Ingenieros a continuar con el proyecto y puso fin tanto a la evaluación de impacto ambiental como al periodo de consulta pública asociado.[47] La construcción del oleoducto concluyó en abril y el petróleo comenzó a circular por él el 14 de mayo de 2017.[48]
La disputa continuó en los tribunales. En marzo de 2020, un juez federal falló a favor de la tribu y ordenó al Cuerpo de Ingenieros elaborar una evaluación completa de impacto ambiental. En una resolución de 42 páginas, el juez James Boasberg consideró gravemente insuficiente el análisis ambiental realizado tanto por las empresas responsables del oleoducto como por el propio Cuerpo. Aunque reconoció que en proyectos de esa magnitud los opositores podían cuestionar numerosas conclusiones de los operadores y las agencias, señaló que en este caso existían deficiencias sustanciales en aspectos fundamentales del análisis. Entre ellas mencionó las dudas sobre la eficacia del sistema de detección de fugas, su incapacidad para identificar derrames lentos, la falta de consideración del historial de incidentes del operador y la posibilidad de que el escenario de peor caso empleado por el Cuerpo representara solo una fracción de una estimación realista. Mientras continuaba el litigio, el oleoducto permanecía plenamente operativo.[49][50]
Atención de los medios y concienciación pública
El 22 de junio de 2017 se difundió un video que mostraba el trato recibido por los participantes en las protestas contra el oleoducto en septiembre de 2016, incluidas imágenes de perros de seguridad de Dakota Access con el hocico ensangrentado después de atacar a manifestantes.[20] La periodista Amy Goodman, de Democracy Now!, había grabado el incidente y publicó las imágenes en apoyo de la oposición al proyecto.[51] Tras la difusión del video, la policía de Dakota del Norte emitió una orden de arresto contra Goodman por presunto allanamiento ilegal. La periodista respondió que se trataba de «una violación inaceptable de la libertad de prensa».[52]
Durante la campaña presidencial de 2016, los candidatos demócrata y republicano, Hillary Clinton y Donald Trump, respectivamente, no se pronunciaron sobre el DAPL.[53] En cambio, la candidata presidencial del Partido Verde, Jill Stein, participó en las protestas y llegó a pintar con aerosol parte del equipo situado en el lugar; tanto ella como su compañero de fórmula, Ajamu Baraka, fueron acusados de allanamiento ilegal y daños a la propiedad.[54] Bernie Sanders, senador por Vermont y precandidato demócrata a la presidencia ese mismo año, se manifestó públicamente contra el oleoducto y en apoyo de los denominados «protectores del agua».[55][56] Diversas celebridades de Hollywood también respaldaron las protestas.
El 20 de septiembre de 2016, el presidente de Standing Rock, Dave Archambault II, compareció ante el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, donde expuso las violaciones de tratados por parte de Estados Unidos relacionadas con el proyecto.[57]
Visita presidencial
En junio de 2014, el presidente Barack Obama, acompañado por la primera dama Michelle Obama, realizó su primera visita a una reserva indígena al acudir a la celebración anual del Cannon Ball Flag Day en Standing Rock.[58] La visita constituyó uno de los pocos casos en que un presidente de Estados Unidos en funciones acudió a una reserva indígena.[59] No obstante, algunos residentes consideraron que durante el encuentro no se atendieron sus preocupaciones específicas sobre los tratados y las asignaciones presupuestarias del gobierno.[60]