Ricardo Salazar
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Ameca, Jalisco
Ciudad de México
| Ricardo Salazar Ahumada | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento |
27 de abril de 1922 Ameca, Jalisco | |
| Fallecimiento |
29 de abril de 2006 Ciudad de México | |
| Nacionalidad | mexicana | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Fotógrafo | |
| Años activo | 1953-2000 | |
| Empleador | ||
Ricardo Salazar Ahumada fue un fotógrafo mexicano reconocido por registrar la vida cultural, literaria, artística y callejera de México durante la segunda mitad del siglo XX.[1][2][3]
Salazar nació en la pequeña ciudad de Ameca, Jalisco, en 1922. Se mudó con sus padres de Ameca a Guadalajara cuando él tenía años[2] y cursó sus primeros estudios en la capital jaliscense.
Trayectoria
Trabajó en el estudio de fotografía de Silverio Orozco en Guadalajara. A la edad de veinticinco años, abrió su propio estudio fotográfico en Guadalajara, donde empezó a hacer trabajos fotográficos sencillos, como de cédulas de identidad, de pasaporte, bodas, bebés y aniversarios.[2]
Se trasladó a la Ciudad de México en 1953, donde conoció a Jaime García Terrés, quien era el director de la Dirección de Difusión Cultural de la UNAM; ahí comenzó a trabajar en la Revista de la Universidad de México. Fue fotógrafo de la Orquesta Filarmónica, en la Dirección General de la Escuela Nacional Preparatoria y en Radio Universidad. También trabajó en la Escuela Nacional de Arquitectura y en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.[1][4]
En paralelo a su trabajo registrando la vida cultural y artística de la Ciudad de México, también documentó la vida callejera de la capital y tomó sus propias fotografías artísticas en blanco y negro.[2]
Colaboró en los periódicos Novedades, El Universal y Unomásuno, en las revistas ¡Siempre!, Vuelta y Plural y con el Fondo de Cultura Económica.[5]
Durante sus años en la ciudad, retrató a muchos intelectuales, escritores y artistas mexicanos, como Octavio Paz, Juan Rulfo o Efraín Huerta. Sostuvo amistad con varios de ellos, como Salvador Elizondo o Emmanuel Carballo, con quienes se reunía en cafés y bares.[6]