Rodrigo Caballero y Llanes

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Apodo mariscal Caballero
Nacimiento 5 de agosto de 1663
Valverde del Camino, España
Fallecimiento 11 de agosto de 1740
Madrid, España
Nacionalidad Española
Rodrigo Caballero e Yllanes

Efigie del mariscal Caballero en la Plaza Mayor de Salamanca
Información personal
Apodo mariscal Caballero
Nacimiento 5 de agosto de 1663
Valverde del Camino, España
Fallecimiento 11 de agosto de 1740
Madrid, España
Nacionalidad Española
Religión católica
Familia
Padres Juan Caballero de Carmona y María Domínguez de Yllanes
Cónyuge Agustina Josefa Enríquez de Guzmán
Hijos María, Sebastián, Vicente, Margarita, Juan, Diego, Florentina
Información profesional
Ocupación militar
político
Cargos ocupados Intendente General del Ejército y del Reino de Castilla
Artistas relacionados Alberto de Churriguera
Lealtad España
Rango militar Mariscal de campo
Conflictos Guerra de Sucesión Española
Título caballero de la Orden de Santiago
Retrato del cardenal Giulio Alberoni, primer ministro de Felipe V
Retrato de José Patiño Rosales, intendente general de la Real Armada

Rodrigo Caballero e Yllanes (5 de agosto de 1663, Valverde del Camino, Reino de Sevilla - 11 de agosto de 1740, Madrid, Reino de Castilla)[1]fue un militar y político español que se desempeñó como primer intendente general del Ejército de Felipe V y miembro de su Consejo de Guerra. El mariscal Caballero fue uno de los principales protagonistas, junto al cardenal Alberoni y el secretario Patiño, de la política militar española durante el primer reinado de Felipe V, tanto en su orientación hacia la guerras de Italia como en la creación del sistema de intendencias.

Es también recordado por la comisión del Real Astillero de Ferrol y de la Plaza Mayor de Salamanca. A lo largo de su destacada carrera ocupó también los cargos de intendente general del Reino de Castilla, de Galicia y de los Cuatro Reinos de Andalucía, superintendente del Reino de Valencia y del Principado de Cataluña, corregidor de Salamanca, La Coruña, Betanzos, Chiclana y Huelva, regidor perpetuo y alcalde mayor de Cádiz, alcalde mayor de Úbeda y Jerez de la Frontera, gobernador de Ayamonte, alcaide del castillo de Lora del Río, oidor de la Real Audiencia de Sevilla y de la Real Audiencia de Valencia, alcanzando además el grado de mariscal de Campo del ejército y el hábito de caballero de la Orden de Santiago.

Nació el 5 de agosto de 1663 en Valverde del Camino, condado de Niebla, como hijo segundo de Juan Caballero de Carmona, señor de la Casa de Caballero en Valverde,[1] alguacil mayor y juez de apelaciones de Valverde y alcaide del Castillo de Setefilla, y de María Domínguez de Yllanes,[2]"hijosdalgo notorios de sangre"[1]pertenecientes a la nobleza clientelar de la Casa Ducal de Medina Sidonia en el condado de Niebla.[3][1]Su hermano mayor fue el clérigo Diego Bernal Caballero e Yllanes, doctor en teología y juez de apelaciones del condado de Niebla y de Huelva por nombramiento del duque de Medina Sidonia, luego justicia mayor de Lora del Río, cura beneficiado y comisario del Santo Oficio de la Inquisición en Valverde. Su hermano menor, Juan Caballero e Yllanes, fue corregidor y alférez mayor del condado de Niebla, luego regidor, alcalde ordinario y alférez mayor de Valverde.

Inicios

Formación eclesiástica

Pretendiendo seguir a su hermano mayor en la carrera eclesiástica, consiguió el apoyo de su tío (primo de su padre) Rodrigo Cruzado y Caballero, obispo titular de Usula (Ossola) y auxiliar de Cuenca, para su ingreso con tan sólo diez años de edad (en 1673) al servicio del canónigo Diego de Espina y Aragón de la Colegiata de San Salvador de Sevilla. En 1681 se matriculó como colegial del colegio de Santa María de Jesús de la Universidad de Sevilla. Tras ordenarse "de corona y cuatro grados" en 1682, requisito para continuar con la carrera eclesiástica, se graduó, en noviembre de 1684, como bachiller en Derecho y Cánones, convirtiéndose a los pocos días en abogado de los Reales Consejos.

Primeros empleos

Abandonando la idea de continuar con la carrera eclesiástica, ingresó, al igual que el resto de su familia, al servicio del duque de Medina Sidonia, de quien obtuvo los empleos de capitán a guerra y corregidor de las villas de Chiclana y Conil de la Frontera. Además, entre 1690 y 1705, ostentó los empleos de alcalde mayor de Úbeda, gobernador y alcaide del Castillo de Lora del Río, alcalde mayor de Jerez de la Frontera, corregidor de la villa de Huelva, regidor perpetuo y alcalde mayor de Cádiz, gobernador de la plaza de armas de Ayamonte y de nuevo alcalde mayor de Cádiz, donde logró el grado de coronel de infantería en 1702 durante la Guerra de Sucesión Española.

Oidor de Sevilla y Valencia

Los servicios prestados por el entonces coronel Caballero a la Corona fueron premiados por el rey Felipe V con su nombramiento como oidor de la Audiencia de Sevilla en 1705. En 1707, pasó a la Audiencia de Valencia, lo que sería el preludio de su brillante carrera dentro del sistema de intendencias del Estado Borbónico durante el reinado de Felipe V[4] donde también promovió con éxito el monopolio del Estanco de Tabaco por parte de la Corona.[5]

Consejero de Guerra de Felipe V

Intendente General del Reino de Valencia

En 1709, el coronel Caballero diseñó y presentó el proyecto de la “Nueva Superintendencia General de las Rentas”, germen del sistema de Intendencias. En dicho año recibió del rey el hábito de caballero de la Orden de Santiago.[6]En 1711 fue nombrado intendente del Reino de Valencia y en 1713 superintendente del mismo. La crisis aguda en la recaudación del Cuartel de invierno, en tierras valencianas, y la falta de liquidez en la Intendencia precipitaron que Rodrigo Caballero diseñara el novedoso proyecto impositivo del Equivalente, en 1712, puesto en marcha en 1715: impuesto de enorme importancia en la fiscalidad y hacienda del Estado Borbónico durante todo el siglo XVIII. Este importante proyecto impositivo fue premiado por Felipe V con una plaza en el Consejo de Guerra, en 1714. Ya, en 1717, el enfrentamiento entre Felipe V y la Iglesia valenciana, a cuenta de la imposición del regalismo borbónico en el Reino de Valencia, provocó la excomunión temporal de Rodrigo Caballero, misma que fue levantada al poco tiempo.

Superintendente del Principado de Cataluña

De 1717 a 1720 sirvió como superintendente del Principado de Cataluña, tiempo durante el cual participó en la conquista de Cerdeña y de Sicilia en el contexto de la Guerra de la Cuádruple Alianza. Dentro de la política revisionista del cardenal Alberoni y José Patiño idearon la toma del Reino de Sicilia. Para ello, Patiño solicitó al rey, en 1718, contar con la experiencia y los conocimientos en hacienda y fiscalidad de Rodrigo Caballero. El valverdeño fue nombrado superintendente de las rentas del Principado de Cataluña y se convirtió en responsable de la organización de un ejército de 35.000 soldados y una armada de 570 embarcaciones, algo inédito hasta la fecha. Tras la conquista de Sicilia y la consiguiente guerra de la Cuádruple Alianza en 1719, Felipe V le encomendó la tarea de fortificar y abastecer la línea defensiva de Cataluña. Para lograr la financiación necesaria para un proyecto de esta magnitud, Caballero tuvo que rectificar los cálculos erróneos del catastro elaborado por José Patiño e implantado en 1715. Tras la publicación de las ordenanzas de los intendentes de julio de 1718, se produjo un duro enfrentamiento entre el victorioso capitán general, Francisco Pío de Saboya, marqués de Castel-Rodrigo, y el superintendente Caballero. La protección de Felipe V hacia el milanés se reflejó en la sustitución del valverdeño por su enemigo José Pedrajas, siendo destinado Caballero a la Intendencia del Reino de Galicia. Antes, Caballero dejó su impronta proto-ilustrada con el ofrecimiento a la oligarquía barcelonesa de la creación de una escuela náutica, en 1719, y un año después, una compañía comercial con las Indias.

Intendente General del Reino de Galicia

Puerta del antiguo Astillero de Ferrol, promovido por el mariscal Caballero

Desde 1720 era intendente general del Reino de Galicia y corregidor de La Coruña y Betanzos, tiempo durante el cual trabajó arduamente en sentar las bases para acoger el primer astillero de Ferrol, que convertiría dicha localidad en uno de los centros de producción naviera y de asentamiento naval más importante del Reino. Rodrigo Caballero desplegó una inusual capacidad emprendedora e innovadora, que no fue entendida por la oligarquía y burguesía gallegas. Además, diseñó una serie de iniciativas constructivas de enorme calado para el bien común e interés general de la vecindad coruñesa de corte reformista y proto-ilustrado, como fueron las canalizaciones, fuentes y el acueducto de San Pedro de Visma en la ciudad de La Coruña, el proyecto de la creación de una compañía comercial con las Indias y la construcción de la base naval y astilleros de Ferrol. Igualmente como en Barcelona, Rodrigo Caballero se enfrentó con los capitanes generales Risbourg, en 1721, y Caylús, en 1723, así como con el arzobispado de Santiago. Cansado, Rodrigo Caballero solicitó un cambio de Intendencia.

La Plaza Mayor de Salamanca encargada por el mariscal Caballero

Intendente General del Reino de Castilla

En 1726, abandonó Galicia para tomar posesión de la intendencia general del Reino de Castilla y su frontera, así como del cargo de corregidor de Salamanca. La positiva actitud de la oligarquía y burguesía salmantinas propició que Rodrigo Caballero pudiera recrearse en una de sus mayores aficiones: la ingeniería civil y la arquitectura. La elocuencia y el emprendimiento del ya mariscal de campo[7]Caballero encontraron la aceptación de las clases privilegiadas y la Iglesia de Salamanca para promover, como bien se sabe, la Plaza Mayor de Salamanca, con diseño de Alberto de Churriguera.

Es reconocido por haber sido el que presentó una propuesta el día 9 de julio de 1728 ante el Ayuntamiento de Salamanca con la intención de crear una plaza mayor más organizada y dividir la existente plaza de San Martín (de gran tamaño y muy desorganizada) en tres secciones: "la Mayor" (que se convirtió en la actual plaza Mayor de Salamanca), "la del Mercado" (antes denominada del Carbón) y "la del Poeta Iglesias" (antes de la Lonja).[8] Entre las palabras que se recogen en los anales, que Rodrigo pronunció para convencer al Ayuntamiento de su propuesta, se recuerdan las siguientes de manera especial:

Placa conmemorativa en la Plaza Mayor de Salamanca, reconociendo su comisión por D. Rodrigo Cavallero y Llanes.

"Tan gran ciudad, centro de sabiduría, fábrica de eminentísimos hombres; sus ilustrísimos colegios mayores, fundaciones, comunidades religiosas, tan grandes seminarios; tanta grandeza obligaba a la erección de una Plaza Mayor, para ornato de la urbe, para decoro de su comercio e instituciones, para sus visitantes y para el público nativo, con pórticos cubierto”, urgían a su edificación..."

Su propuesta fue aceptada el mismo día, encomendándose su diseño y edificación al arquitecto Alberto de Churriguera, gran exponente del barroco dieciochesco. Durante este tiempo, Rodrigo Caballero tuvo un enfrentamiento con la poderosa Universidad de Salamanca a cuenta de los privilegios sobre las carnicerías.

La lápida de pizarra situada bajo la efigie de San Fernando reza así:

REYNANDO PHELIPE V EL ANIMOSO LA M.N. Y M.L. CIUDAD DE SALAMANCA EMPEZO ESTA OBRA A 10 DE MAYO DEL AÑO 1729, SIENDO CORREGIDOR EL SEÑOR D. RODRIGO CAVALLERO Y LLANES, YNTENDENTE GENERAL DE CASTILLA, POR SUS DIPUTADOS LOS SEÑORES D. JUAN DE BARRIENTOS Y SOLIS, D. FRANCISCO HONORATO Y SAN MIGUEL, D. JOSEPH DEL CASTILLO, CONDE DE FRANCOS, D. JUAN GUTIERREZ Y D. FRANCISCO DE SORIA, Y SE CONCLUYERON LAS DOCE CASAS DE ESTA LINEA LLAMADA PAVELLON REAL EL DIA 3 DE MARZO AÑO DE 1733. SOLI DEO HONOR ET GLORIA

Últimos años y muerte

En 1733, con la guerra en tierras italianas ya iniciada y por orden del rey, el asistente y mariscal Caballero realizó unas contundentes campañas de prendimiento de vagabundos, ociosos, gitanos y maleantes que engrosarían los ejércitos españoles.

En 1738 fue llamado a la Corte a ocupar su puesto en el Consejo de la Guerra, dejando la Asistencia de Sevilla e Intendencia de Andalucía.

El mariscal Caballero falleció en la corte de Madrid en el año de 1740, siendo enterrado en la Iglesia del Noviciado de la Compañía de Jesús (actual Iglesia de San Martín) de Madrid.

En la Gaceta de Madrid se publicó:

“El dia 11 de este mes murió en esta Corte, de edad de 77 años Don Rodrigo Cavallero y Llanes, Cavallero del Orden de Santiago, del Consejo de S.M. en el Supremo de Guerra, en cuyo empleo, y otros, que exerció por espacio de 54 años, sirvió siempre con mucho zelo, aplicación y desinterés".

Matrimonio y descendencia

Véase también

Referencias

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