Roger Marston

teólogo británico From Wikipedia, the free encyclopedia

Roger Marston (fallecido c. 1303) fue un franciscano inglés, maestro y escritor, uno de los más notables representantes de la escuela franciscana de Oxford de finales del siglo XIII que, como otros hermanos suyos en religión, como Mateo de Acquasparta, se formaron, y algunos enseñaron, tanto en París como en Oxford. Estudió en la Universidad de París durante los agitados años académicos de 1269 a 1272, y allí se encontró con los maestros franciscanos y dominicos más destacados de entonces, entre ellos y en particular John Peckham. Después pasó como maestro a Oxford en 1277, y a Cambridge en 1285. Más tarde fue elegido Ministro provincial de su provincia de Inglaterra, oficio que desempeñó de 1292 a 1298.[1]

Obras

Roger Marston dejó, entre otras, las siguientes obras: Cuestiones disputadas (De emanatione aeterna, De statu naturae lapsae y De anima) y cuatro Quodlibetos, aún inéditos. Marston se adhiere decididamente a la corriente agustiniana y es fiel seguidor de Buenaventura de Fidanza y de John Peckham, del que se sirve más frecuentemente.[2] Ello motiva el que defienda las tesis clásicas de la escuela franciscana: el hilemorfismo universal, la pluralidad de formas sustanciales, las razones seminales, la materia prima como entidad positiva, la forma corporeitatis, la colligantia potentiarum, el conocimiento inmediato e indirecto de los seres singulares, la primacía de la voluntad sobre la razón, la iluminación divina, el tiempo eterno etc.[3] Tiene a san Agustín de Hipona y a san Anselmo de Canterbury como las grandes autoridades indiscutibles, y los llama auténticos doctores y santos, en oposición a los filósofos paganos.

En su tratado De anima sigue la psicología agustiniana del conocimiento. La teoría gnoseológica de Roger Marston es bastante singular, pues comienza con Aristóteles y termina con Agustín. Hace hincapié en la importancia de la voluntad y la libertad como fuerzas fundamentales del desarrollo sobrenatural del creyente a fin de que el amor mantenga la primacía en la existencia. Por eso la teología entraña un aspecto afectivo, propio de la sabiduría cristiana.

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

Related Articles

Wikiwand AI