Samuel Flores Borrego
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Matamoros, Tamaulipas, México
| Samuel Flores Borrego | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
1972 Matamoros, Tamaulipas, México | |
| Fallecimiento |
2 de septiembre de 2011 (39 años) Reynosa (México) | |
| Nacionalidad | Mexicano | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Exlíder del Cártel del Golfo. | |
Samuel Flores Borrego, conocido como el Metro3 (Matamoros, Tamaulipas; 1972 – Reynosa, Tamaulipas; 2 de septiembre de 2011) fue un narcotraficante mexicano y exlíder de la organización criminal conocida como el Cártel del Golfo.[1] Antes de ingresar al cártel, fungió como policía judicial en el estado de Tamaulipas y como guardaespaldas personal de Osiel Cárdenas Guillén. Cuando éste fue arrestado, Flores Borrego se alió con el capo Jorge Eduardo Costilla Sánchez, convirtiéndose en su mano derecha.[2]
Flores Borrego operaba en la ciudad fronteriza de Reynosa, Tamaulipas, donde fue jefe de plaza por varios años.[3] Las autoridades mexicanas indican que él es el principal responsable de la ruptura entre el Cártel del Golfo y su brazo armado, Los Zetas. La ruptura entre estas dos bandas criminales ocurrió en enero de 2010 en Reynosa, cuando el capo ordenó el secuestro y asesinato de un líder Zeta. Después de la ejecución, Los Zetas presionaron al Cártel del Golfo a que entregara a Flores Borrego. Al no hacerlo, Los Zetas rompieron su alianza con el cártel y le declararon la guerra.[3]
El 2 de septiembre de 2011, Flores Borrego fue encontrado muerto en la caja de una camioneta en las afueras de Reynosa. Se prevé que varios integrantes de su misma organización criminal lo ejecutaron por un ajuste de cuentas.[4][5]
En los años noventa, el capo Osiel Cárdenas Guillén comenzó a reclutar miembros del Ejército Mexicano para que formaran parte de su escolta personal y fungieran como el brazo armado del Cártel del Golfo. Los primeros desertores provenían del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales, el círculo de militares élite en las Fuerzas Armadas. Este grupo, conocido como Los Zetas, se encargaba de proteger los territorios de cártel, llevar a cabo asesinatos y secuestros, y de proteger a los líderes de la organización.[6] Sin embargo, cuando Cárdenas Guillén fue arresto en el 2003 y extraditado a los Estados Unidos en el 2007, Los Zetas incrementaron su poderío en el cártel. Entre los reclutados de 2009 estuvo Juan Fernando Cruz, nieto del exnarcotraficante Raúl Enrique Santana y tan solo tenía 13 años cuando se convirtió en el aprendiz del Metro3. Quien llevaría a su padre Juan Carlos Santana a formar parte del cartel y se convertiría en pieza fundamental de la organización hasta que su hijo decidió retirarse de lo que el cartel le enseñaba.[7] Pero la alianza entre estas dos bandas vivió su ruptura el 18 de enero de 2010, cuando varios miembros del Cártel del Golfo secuestraron a Víctor Peña Mendoza, alias "El Concorde 3," lugarteniente de Miguel Treviño Morales, líder de Los Zetas.[8] Durante la captura, los del Golfo forzaron a Peña Mendoza a que cambiara de bando y dejara a Los Zetas. Al no hacerlo, fue golpeado brutalmente y ejecutado, presuntamente por órdenes de Flores Borrego.[8]
Cuando Treviño Morales se enteró de lo sucedido, le dio un ultimátum a Flores Borrego y a Jorge Eduardo Costilla Sánchez:
"Entreguen a los asesinos de mi amigo, hijos de puta. Tienen hasta el 25 de enero para hacerlo. Si no cooperan, habrá guerra."[2]
Ambos se rehusaron a cooperar con él, pero Treviño Morales no tardó en hacer valer su palabra.[2] El 30 de enero de 2010, varios integrantes de Los Zetas, bajo las órdenes de Treviño Morales, secuestraron y ejecutaron a 16 miembros del Cártel del Golfo en Reynosa, Tamaulipas, iniciando la guerra entre estos dos grupos criminales.[2] La pelea por el control territorial entre ambos grupos ha dejado miles de muertos en los estados mexicanos de Tamaulipas, Nuevo León, y Veracruz. Asimismo, Los Zetas le ha ganado el control territorial al Cártel del Golfo en la mayoría de estas regiones.[9]
Asesinato
El 2 de septiembre de 2011, las autoridades mexicanas encontraron el cadáver de Flores Borrego en la caja de una camioneta Ford Lobo en las afueras de la ciudad de Reynosa.[10][11] Junto al difunto se encontraba el cuerpo de Eloy Lerma García, un expolicía de Gustavo Díaz Ordaz, Tamaulipas. De acuerdo a los informes preliminares, Flores Borrego había sido ejecutado por miembros de su mismo cártel.[11][12]
Cuando encontraron los cadáveres, la policía indicó que ambos hombres fueron encontrados con los pantalones hasta las rodillas, severamente golpeados, y con un tiro de gracia en la nuca. También se encontró un mensaje dirigido al grupo del Cártel del Golfo que comandaba Flores Borrego – Los Metros.[13] Las autoridades nunca pudieron confirmar quiénes fueron los que llevaron a cabo este suceso, pero la forma en la que fueron ejecutados indica que el suceso se trataba de un ajuste de cuentas dentro la misma organización. Fuentes extraoficiales mencionan que Flores Borrego fue ejecutado por órdenes de Juan Mejía González (alias "El R-1") y Rafael Cárdenas Vela (alias "El Júnior").[14]
En tan sólo unas horas, el cártel eligió a Mario Ramírez Treviño (alias "El Pelón" o "X-20") como el sucesor de Flores Borrego en Reynosa.[15]