Casilda de Toledo

Santa católica From Wikipedia, the free encyclopedia

Santa Casilda de Toledo (Toledo, 950<1050-Buezo (Burgos), 1050<1107) era una andalusí hija del emir de Toledo, que practicando la caridad cristiana, llevaba alimentos a los prisioneros cristianos de su padre; descubierta, los alimentos que ocultaba entre sus ropas se convirtieron en rosas. Según la leyenda, fue martirizada y elevada a los altares. Es patrona de las mujeres que buscan milagros relacionados con la fertilidad y la sanación de enfermedades ginecológicas.

Nacimiento Toledo (Al-Ándalus, España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento Buezo (Reino de Castilla, España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Islam y cristianismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nacimiento ...
Casilda de Toledo

Santa Casilda por Zurbarán.
Información personal
Nacimiento Toledo (Al-Ándalus, España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento Buezo (Reino de Castilla, España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Santuario de Santa Casilda Ver y modificar los datos en Wikidata
Religión Islam y cristianismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
Familia Banu Di-l-Nun Ver y modificar los datos en Wikidata
Padre Ismail al-Zafir Ver y modificar los datos en Wikidata
Información religiosa
Festividad 9 de abril
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Según el Martirologio Romano, Santa Casilda de Toledo «ayudó con misericordia a los cristianos detenidos en la cárcel y después, ya cristiana, vivió como eremita».[1]

Hagiografía

«En los aledaños de Briviesca resuena siglos ha un nombre de mujer que es la flor de la gracia; en castellano se dice poesía: en árabe Casilda. Fue una princesa mora llena de guapura y de melancolía. Nació en Toledo, hija del sultán, medio siglo antes que Alfonso VI cristianizara la imperial ciudad. Vivía la princesa ocultamente su cristianismo y se derramaba como un perfume de caridad entre los cautivos cristianos. Como un día la sorprendiera el rey, su padre, Casilda declaró que a los prisioneros les llevaba "rosas" y, el pan, por milagro, se hizo rosas...».[2]
Santuario de Santa Casilda en Salinillas de Bureba, Burgos, España.

La tradición popular ha querido ver tras el nombre de Casilda la palabra árabe qaṣīda, que significa «poesía», «cantar» o «aquella que canta con alegría»,[3] pero desde un punto de vista filológico esto no se sostiene, y sí se puede ver la forma femenina del famoso sufijo germánico -ild, presente en numerosos nombres, y que tiene el significado de "batalla".[4] Pudo haber nacido entre los años 1007 y 1025, y era hija de un emir musulmán de Toledo (España) cuyo nombre no se sabe con exactitud, pero los reyes de Toledo fueron primero Ismail al-Zafir (periodo 1032-1043), y sucedido por su hijo Al-Mamún de Toledo (periodo 1043-1075).[5]

Santa Casilda por Zacarías González.

Debido a la enfermedad de su hija, el emir gestionó un permiso de tránsito temporal con el rey castellano, para que su hija acudiera a unos pozos medicinales, los lagos de san Vicente, en las cercanías de la localidad Burgalesa de Buezo, hoy pedanía del municipio de Salinillas de Bureba, gracias a los que se curó.[6] Finalmente y tras decidir vivir de forma eremita en ese lugar, falleció y fue enterrada allí, donde en el Siglo XV se levantó el santuario que, al poco tiempo, se convirtió en un lugar de peregrinaje. Con el tiempo, terminó por erigirse en la Patrona de la Bureba y de muchos municipios como Briviesca, cabecera de la comarca de la Bureba, y el Santuario, donde originalmente se encontraba un eremitorio dedicado al mártir San Vicente, tomó el nombre de Santa Casilda cuya vida fue entendida como “poesía” para Dios; desde entonces es muy venerada en Burgos. El 21 de agosto de 1750 las reliquias de «la virgen mora que vino de Toledo» fueron colocadas en una nueva urna, obra de Diego de Siloé, rematada por su propia imagen yacente.[7]

A la santa se le atribuyen muchos milagros curativos y relacionados con la fertilidad. En el santuario existe una capilla de exvotos. La tradición local afirma que quien desde el santuario lance una piedra o una teja y cae en el pozo Blanco, tendrá asegurada su descendencia con un varón o una mujer respectivamente. Asimismo, quien adolezca de alguna patología y se lave o bañe en las aguas del pozo negro, tendrá una buena curación o sanación.

Iconografía

Santa Casilda por Zurbarán.

Literatura

  • Rafael Alberti, Santa Casilda (misterio en tres actos y un epílogo), 1930.
  • Concha Espina, en su novela Casilda de Toledo.
  • Lope de Vega, El milagro de las rosas.
  • Domiciano Sáez Estefanía, Vida de Santa Casilda y San Vicente Mártir, 1959.
  • Nicolás López Martínez, Santa Casilda, 1992.
  • Tirso de Molina, Los lagos de San Vicente.
  • Juan Arroyo Conde, Casilda, la princesa mora. Ed. Dossoles. Burgos, 2004.
  • Antonio Trueba, Casilda.
  • Pilar Adón, Casilda (poema) en Da dolor, Ed. La Bella Varsovia, Madrid, 2020.

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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