Saqqara
pueblo en Egipto
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Saqqara (árabe: سقارة: saqqāra[t]) es una aldea egipcia en la región de Badrashin, en la Gobernación de Guiza,[1] que alberga antiguos cementerios de la realeza egipcia y sirvió como necrópolis de la antigua capital egipcia, Menfis.[2] Saqqara alberga numerosas pirámides, incluyendo la Pirámide de Zoser, a veces llamada la Pirámide Escalonada, y varias mastabas. Ubicada a unos 30 km al sur de la actual El Cairo, Saqqara cubre un área de aproximadamente 7 por 1,5 km.
| Saqqara | ||
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| سقارة | ||
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| Ubicación | ||
| Continente | África | |
| Región | Norte de África | |
| Valle | Valle de Guiza | |
| País |
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| División | Guiza | |
| Subdivisión | Bajo Egipto | |
| Localidad | Al-Badrashayn | |
| Coordenadas | 29°51′00″N 31°14′00″E | |
| Historia | ||
| Tipo | Necrópolis | |
| Época | Periodo arcaico de Egipto-Edad Media | |
| Cultura | Antiguo Egipto | |
| Descubrimiento y hallazgos | ||
| Arqueológicos | ciudadela funeraria y complejo piramidal | |
| Dimensiones del sitio | ||
| Altura | 39 m | |
| Planos y mapas | ||
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Plano de Saqqara | ||
Saqqara alberga el complejo de edificios de piedra completo más antiguo conocido de la historia: la Pirámide de Zoser, construida durante la Dinastía III. Otros dieciséis reyes egipcios construyeron pirámides en Saqqara, que ahora se encuentran en diversos estados de conservación. Altos funcionarios añadieron monumentos funerarios privados a esta necrópolis durante todo el período faraónico. Continuó siendo un importante complejo para entierros no reales y ceremonias de culto durante más de 3000 años, hasta bien entrada la época ptolemaica y romana.
| Menfis y su necrópolis - Zonas de las pirámides desde Guiza hasta Dahshur | ||
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Patrimonio de la Humanidad de la Unesco | ||
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| Localización | ||
| País |
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| Datos generales | ||
| Tipo | Cultural | |
| Criterios | i, iii, vi | |
| Identificación | 86 | |
| Región | Estados árabes | |
| Inscripción | 1979 (III sesión) | |
En 1979, el conjunto de Menfis con sus necrópolis y campos de pirámides (Guiza, Abusir, Saqqara y Dahshur) fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con el nombre de Menfis y su necrópolis - Zonas de las pirámides desde Guiza hasta Dahshur. Está catalogada de tipo cultural (criterios i, iii, vi) con el n.° de identificación 86.[3]
Algunos eruditos creen que el nombre Saqqara no deriva de la antigua deidad funeraria egipcia, Socar, sino de una tribu bereber local llamada Beni Saqqar, aunque no hay ninguna tribu con este nombre documentada en ninguna parte.[4][5] Los autores medievales también se refieren al pueblo como Ard as-Sadr (árabe: ارض السدر, lit. 'tierra del espino cerval').[6]
Historia
La importancia de la necrópolis se debe a los restos de complejos funerarios, erigidos por los faraones del Imperio Antiguo y la gran cantidad de tumbas de nobles, pues el lugar, consagrado al dios Sokar, fue elegido por los faraones del Imperio Antiguo para establecer su necrópolis; ésta fue saqueada desde tiempos antiguos.
Período arcaico
Los primeros entierros de nobles se remontan a la Dinastía I, en la zona norte de la meseta de Saqqara. Durante esta época, el cementerio real se encontraba en Abidos. Los primeros entierros reales en Saqqara, incluyendo galerías subterráneas, datan de principios de los reinados de la Dinastía II de Hetepsejemuy, Nebra y Nynecher. A esto le siguió un hiato, con Sejemib y Jasejemuy, el último rey de la Dinastía II, enterrados en Abidos. No obstante, Jasejemuy también pudo haber construido un monumento funerario en Saqqara consistente en un gran recinto rectangular, conocido como Gisr el-Mudir, aunque este recinto también podría pertenecer a Nynecher. Probablemente inspiró el muro del recinto monumental que rodea el complejo de la Pirámide Escalonada.[7][8]
Monumentos del período arcaico
- Tumba del rey Hetepsejemuy y Nebra
- Tumba del rey Nynecher
- Complejo funerario de Sejemjet
- Gisr el-Mudir, complejo funerario de la Dinastía II
Imperio Antiguo
En Saqqara Imhotep (el primer arquitecto conocido del mundo) diseñó para su faraón Zoser (Dyeser), de la dinastía III, una tumba con un diseño revolucionario, la pirámide escalonada, la primera de grandes dimensiones erigida en Egipto. También se encuentran muchas mastabas de miembros de la élite del Imperio Antiguo, que solían disponerse próximas a las pirámides de sus soberanos, desde Zoser hasta Pepi II.[7][8]
En la dinastía IV Saqqara fue abandonada como lugar real de enterramiento, eligiéndose Guiza como nueva necrópolis real. Shepseskaf volvió a utilizarla, así como los faraones siguientes de la dinastías V y VI. Las pirámides de las Dinastías V y VI no están construidas íntegramente con enormes bloques de piedra, sino con un núcleo de escombros. Por consiguiente, están peor conservadas que las mundialmente famosas pirámides construidas por los reyes de la Dinastía IV en Guiza. Unas, el último gobernante de la Dinastía V, fue el primer rey en adornar las cámaras de su pirámide con Textos de las Pirámides. Durante el Imperio Antiguo, era costumbre enterrar a los comerciantes en mastabas cerca de la pirámide de su rey. Así, se formaron grupos de tumbas privadas en Saqqara alrededor de los complejos piramidales de Unas y Teti.[7][8]
Monumentos del Imperio Nuevo
- Pirámide escalonada de Zoser
- Mastaba de Shepseskaf
- Pirámide de Userkaf
- Pirámide de Dyedkara-Isesi
- Pirámide del rey Menkauhor
- Mastaba de Ti
- Mastaba de Nianjnum y Jnumhotep
- Pirámide de Unas
- Mastaba de Ptahhotep
- Pirámide de Teti
- Mastaba de Mereruka
- Mastaba de Kagemni
- Mastaba de Ajetetep
- Pirámide de Pepi I
- Pirámide de Merenra
- Pirámide de Pepi II
- Tumba de Perneb (actualmente en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York)
Monumentos del I Período Intermedio
- Tumba de Kakaura Ibi
Imperio Medio
Durante el Imperio Medio Menfis dejó de ser la capital y los faraones se enterraron en otros lugares. La única tumba real hallada pertenece al faraón Jendyer de la Dinastía XIII.[9]
Imperio Nuevo
Durante el Imperio Nuevo, Menfis fue un relevante centro administrativo y militar, convirtiéndose en la capital tras el período amarniense. Desde la dinastía XVIII, muchos altos oficiales se construyeron tumbas en Saqqara. Todavía como general, Horemheb se construyó una gran tumba, aunque más tarde fue enterrado como faraón en el Valle de los Reyes en Tebas. Otras tumbas relevantes pertenecieron al visir Aperel, el visir Neferrenpet, el artista Tutmose, el sacerdote Bakenhori y la nodriza de Tutankamón, Maia.[7][8]
Muchos monumentos de períodos antiguos todavía se mantenían en pie, aunque fueron derribados en el Imperio Nuevo. El príncipe Jaemuaset, hijo del faraón Ramsés II, restauró algunos edificios como la pirámide de Unas y añadió una inscripción en su fachada sur para conmemorar este hecho. Amplió el Serapeum de Saqqara, lugar de enterramiento de los momificados toros Apis. El Serapeum fue redescubierto por el egiptólogo francés Auguste Mariette en 1851.[7][8]
Monumentos del Imperio Nuevo
- Varios enterramientos de altos oficiales, como las tumbas de Horemheb, el tesorero Maya y Merit. Los relieves y estatuas de estas dos últimas fueron trasladados al Museo de Antigüedades de Leiden, Países Bajos, y al Museo Británico.
Después del Imperio Nuevo

Tras el Imperio Nuevo, cuando varias ciudades del Delta fueron capitales de Egipto, Saqqara continuó siendo lugar de enterramiento para nobles. Además, la zona se convirtió en un centro de peregrinaje religioso. La mayoría de actividades se desarrollaron en torno al Serapeum. A partir del periodo tardío se enterraron en el norte de la necrópolis, posiblemente por la relación que tiene la zona con Imhotep, gran número de animales sagrados, sobre todo bueyes sagrados (encarnación de Apis), así como babuinos, halcones e ibis. Un poco más hacia el este hay sepulcros de perros, chacales y gatos, llegando hasta época grecorromana.[10]
Con posterioridad, ya en época copta, se estableció el monasterio copto de Apa Jeremias, un pequeño asentamiento, al sur de la calzada procesional de Unis, utilizando materiales de antiguas construcciones.[11]
Monumentos del período tardío, ptolemaico y posteriores
- Varias tumbas de oficiales del período tardío
- El Serapeum de Saqqara, la mayor parte del período ptolemaico
- El denominado "Círculo de los filósofos", monumento a grandes filósofos y poetas griegos con esculturas a Hesíodo, Homero o Platón
- Varios monasterios coptos, como el monasterio de Apa Jeremías.
Arqueología

En 1842 y 1843, como parte de una expedición prusiana, Karl Richard Lepsius estudió, cartografió y publicó sobre el yacimiento de Saqqara.[12] La expedición fue la primera en enumerar los monumentos de Saqqara.[13]
Desde 1851 a 1855 Auguste Mariette excavó en Saqqara, descubriendo el Serapeum. Regresó a Egipto como director de Antigüedades en 1858 y trabajó en Saqqara periódicamente hasta su fallecimiento en 1881. Los siguientes directores, Gaston Maspero y Jacques de Morgan, se enfocaron en Saqqara y, al igual que en el resto del país, descubrieron monumentos que aumentaron el turismo.[14][15] Alessandro Barsanti realizó excavaciones entre 1899 y 1901.[16]
Saqqara fue excavada de nuevo entre 1905 y 1914 por James Edward Quibell.[17] Uno de los informes de las excavaciones se retrasó hasta 1927.[18] Cecil Mallaby Firth, colaborador de Quibell, excavó desde la década de 1920 hasta su fallecimiento.[19]
La Egypt Exploration Society trabajó en el yacimiento, especialmente en el norte de Saqqara, en las décadas de 1950 y 1960, con excavaciones dirigidas por Walter B. Emery, Geoffrey T. Martin y Harry Smith.[20]
Descubrimientos recientes
Saqqara, independientemente del Serapeum para los toros Apis, fue un importante centro de culto donde se producían grandes cantidades de animales momificados para su venta y posterior enterramiento en zonas especializadas en donde se depositaban. Estos animales momificados servían como intermediarios en sus oraciones entre los fieles y sus dioses.
Durante las excavaciones de 2011 en la catacumba del perro (dedicada a Anubis) de la necrópolis, un equipo internacional de egiptólogos al frente de Salima Ikram y un equipo internacional liderado por Paul Nicholson de la Universidad de Cardiff descubrieron allí casi ocho millones de momias de animales. Entre los animales momificados, se encuentran principalmente perros, pero también había gatos y mangostas. Se está estudiando qué tipo de relación podía existir para que en un lugar de culto a Anubis, se encontrasen depositados otros animales diferentes a los caninos.[21]
Recientemente se han encontrado 5 tumbas en Saqqara de antiguos oficiales egipcios de alto rango que trabajaron para Merenre I, con murales de 4.200 años y que se encuentran casi intactos, los cuales reflejan pasajes de sus vidas con jeroglíficos de personas, comidas, tinajas, y figuras geométricas con sus pigmentos originales. Pertenecen al reinado de la dinastía VI alrededor de los años 2323 a 2150 a. C. y entre ellos el de una sacerdotisa (como una antigua ministra) que dirigía el culto a la diosa Hathor.[cita requerida]