Nació en Saisa, departamento de Ayacucho, en 1946. Vivió en Nasca y trabajó para la Marcona Mining Company y después en Hierro Perú. En 1978, fue elegido Secretario General de la Federación Nacional del Trabajadores mineros y Metalúrgicos del Perú.[1] Fue miembro de Patria Roja y de la Unidad Democrático Popular (UDP).[2] Durante el primer gobierno de Alan García, Cantoral encabezó dos huelgas contra dicha gestión.[3] Debido a las huelgas que convocó, fue amenazado de muerte a través de diversas notas y llamadas. El 9 de agosto de 1988, fue secuestrado por ocho horas. Durante su secuestro, fue golpeado e inyectado con alucinógenos exigiéndole, según Cantoral, que se declarara miembro de Sendero Luminoso y abandonara la huelga que había convocado. Cantoral atribuyó la responsabilidad de tal acto al Comando Rodrigo Franco (CRF).[4] Además, Cantoral tuvo conflictos con la UDP, que era el frente político del MRTA, debido a que Cantoral no quería seguir la disposición de la UDP de tomar, en el contexto de la huelga, los campamentos mineros y formar milicias armadas, lo que determinó su alejamiento de dicha organización al que se había unido para impulsar su carrera sindical. Posteriormente, llegó a acuerdos con el gobierno, suspendiendo la huelga.[2]
Meses después de la huelga, el 6 de febrero de 1989, fue interceptado por dos personas quienes, según su testimonio, lo amenazaron. Cantoral mencionó que dichos sujetos se identificaron como miembros del CRF. El 13 de febrero, fue secuestrado junto a Consuelo García. Posteriormente, ambos fueron hallados sin vida y con un cartel con una hoz y un martillo que decía: "Perro soplón, vendido, viva la huelga minera, viva el PCP". Se atribuyó su muerte al Comando Rodrigo Franco.[4]