Se realiza con partes iguales de harina blanca, harina de maíz y azúcar, por lo que en el pasado también era llamada "torta de las tres tazas". A dicha preparación se le agrega almendras, mantequilla y yema de huevo, y puede ser aromatizada con esencias de limón u otros cítricos. Debido a su consistencia seca y friable, suele ser acompañada por una infusión como té o con vino o coñac.[2]
Su nombre se deriva del sustantivo brìsa (brisa), que en mantovano hace referencia a las migas y a la capacidad de esta torta de desmenuzarse fácilmente.