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Seijun Suzuki

director de cine japonés From Wikipedia, the free encyclopedia

Seijun Suzuki (鈴木 清順 Suzuki Seijun?, 24 de mayo de 1923 – 13 de febrero de 2017),[1] nacido como Seitaro Suzuki (鈴木 清太郎 Suzuki Seitarō?), fue un cineasta, actor y guionista japonés. Sus películas se caracterizan por un estilo visual exuberante, un humor absurdo y un rechazo lúdico a la gramática cinematográfica tradicional.[2] Realizó 40 películas, en su mayoría de serie B, para la compañía Nikkatsu entre 1956 y 1967, destacando especialmente en el género yakuza. Su estilo, cada vez más surrealista, comenzó a provocar el descontento del estudio en 1963 y culminó con su despido definitivo a raíz de la que hoy se considera su obra maestra, Marcado para matar (1967), protagonizada por su colaborador habitual Joe Shishido. Suzuki demandó con éxito al estudio por despido improcedente, pero posteriormente fue incluido en una lista negra durante diez años. Ya como cineasta independiente, cosechó el reconocimiento de la crítica y ganó un premio de la Academia Japonesa de Cine por su trilogía Taishō, compuesta por Zigeunerweisen (1980), Kagero-za (1981) y Yumeji (1991).

Nombre de nacimiento Seitaro Suzuki y 鈴木 清太郎 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nombre en japonés 鈴木清順 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 24 de mayo de 1923 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nihonbashi-ku (Japón) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 13 de febrero de 2017 Ver y modificar los datos en Wikidata (93 años)
Tokio (Japón) Ver y modificar los datos en Wikidata
Datos rápidos Información personal, Nombre de nacimiento ...
Seijun Suzuki

Seitaro Suzuki hacia 1962
Información personal
Nombre de nacimiento Seitaro Suzuki y 鈴木 清太郎 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nombre en japonés 鈴木清順 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimiento 24 de mayo de 1923 Ver y modificar los datos en Wikidata
Nihonbashi-ku (Japón) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento 13 de febrero de 2017 Ver y modificar los datos en Wikidata (93 años)
Tokio (Japón) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerte Enfermedad pulmonar obstructiva crónica Ver y modificar los datos en Wikidata
Sepultura Saizō-in Temple Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Japonesa
Lengua materna Japonés Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado en Instituto Hirosaki Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Ocupación Director de cine, realizador de televisión, actor, escritor, guionista, realizador y productor de cine Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activo 1956-2017
Distinciones
  • Blue Ribbon Awards for Best Director (1981)
  • Medalla con Cinta Púrpura (1990) Ver y modificar los datos en Wikidata
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Sus películas permanecieron prácticamente desconocidas fuera de Japón hasta que una serie de retrospectivas en salas de cine iniciadas a mediados de los años 80, el lanzamiento en formato doméstico de títulos clave como Marcado para matar y El vagabundo de Tokio (1966) a finales de los 90, y los homenajes de cineastas aclamados como Jim Jarmusch, Takeshi Kitano, Wong Kar-wai y Quentin Tarantino propiciaron su descubrimiento a nivel internacional. Suzuki continuó realizando películas, aunque de forma esporádica, hasta principios de la década de 2000.

Primeros años y carrera

Suzuki nació durante la era Taishō, tres meses antes del gran terremoto de Kanto, en el distrito de Nihonbashi (actual distrito especial de Chūō), en Tokio. Su hermano menor, Kenji Suzuki (locutor de televisión jubilado de la NHK), nació seis años después que él. Su familia se dedicaba al sector textil. Tras graduarse en una escuela de comercio de Tokio en 1941, Suzuki solicitó el ingreso en la universidad del Ministerio de Agricultura, pero no superó el examen de acceso debido a sus bajas calificaciones en química y física. Un año más tarde, logró matricularse en una universidad de Hirosaki.[3]

En 1943, fue reclutado por el Ejército Imperial Japonés durante la movilización estudiantil nacional para servir en la Segunda Guerra Mundial. Destinado a Abiko Oriental, Chiba, se le asignó el rango de soldado de segunda clase. Sufrió dos naufragios a lo largo de su servicio militar: primero, el buque de carga que debía llevarlo al frente fue destruido por un submarino estadounidense y él huyó a Filipinas; más tarde, el carguero que lo transportaba a Taiwán se hundió tras un ataque de la fuerza aérea estadounidense, y pasó entre siete y ocho horas en el océano antes de ser rescatado.[4] En 1946, tras haber alcanzado el grado de subteniente en el Cuerpo de Meteorología, regresó a Hirosaki y completó sus estudios.[3] Sobre su etapa en el ejército, Suzuki escribió:

Aunque permanecí en el ejército por miedo a ser ejecutado como desertor en cuanto arrojara el fusil y huyera, no tardé en ascender a oficial en prácticas con un sueldo de doce yenes y medio, una cifra comparable por aquel entonces a la de un jefe de departamento en el mundo empresarial. Fui destinado a Filipinas, donde la guerra empezó a ir mal para nosotros. Más tarde me trasladaron a Taiwán; allí me destinaron, junto con otros doce hombres, a un aeródromo aislado al pie de una montaña. Nuestros salarios se dividían en trece partes iguales, como en un sistema comunista perfecto. Para evitar que estallara una revuelta a causa de la privación sexual, no solo recibíamos comida, ropa y alojamiento, sino que el mando militar había considerado estratégicamente necesario proporcionarnos tres prostitutas del ejército. No es una historia muy edificante, pero no puedo evitarlo: gastaba la mayor parte de mi dinero en alcohol y mujeres, y cuando llegué al puerto de Tanabe, un año después de la liberación, estaba totalmente arruinado.[5]

También ha comentado que a menudo encontraba cómicos los horrores de la guerra, como cuando izaban a hombres a bordo de su barco mediante cuerdas y estos terminaban magullados y amoratados al golpearse contra el casco, o cuando el corneta hacía sonar su instrumento cada vez que se arrojaba un ataúd al mar.[6] Ian Buruma escribe que: «El humor de estas situaciones podría pasar inadvertido para quien no estuvo allí. Pero Suzuki nos asegura que resultaba gracioso.»[7]

¡Pero la guerra es muy graciosa, ¿sabes?! Cuando estás en medio de ella, no puedes evitar reírte. Claro que es distinto cuando te enfrentas al enemigo. A mí me lanzaron al mar durante un bombardeo. Mientras iba a la deriva, me dio un ataque de risa. Cuando nos bombardearon, había gente en la cubierta del barco. Fue una escena graciosa.[8]

Posteriormente, solicitó el ingreso en la prestigiosa Universidad de Tokio, pero volvió a suspender el examen de admisión. Por invitación de un amigo que también había suspendido la prueba, Suzuki se matriculó en el departamento de cine de la Academia Kamakura. En octubre de 1948, aprobó el examen de acceso de la compañía Shochiku y fue contratado como asistente de dirección en los estudios Ōfuna de la empresa. Allí trabajó a las órdenes de los directores Minoru Shibuya, Yasushi Sasaki, Noboru Nakamura e Hideo Oniwa antes de incorporarse al equipo habitual de Tsuruo Iwama.[3]

Yo era un borracho melancólico y, al poco tiempo, adquirí fama de ayudante de dirección bastante incompetente. En una gran empresa como Mitsui o Mitsubishi, estas cosas habrían provocado mi despido, sobre todo en aquella época, pero como tanto el estudio como los propios ayudantes de dirección albergaban la extraña idea de que eran artistas geniales, se toleraba casi cualquier cosa, salvo el incendio provocado, el robo y el asesinato. Así que me dedicaba a recoger flores para mi mujer en horario laboral y, cuando rodábamos en exteriores, me quedaba en el autobús.[5]

Ascenso y caída en Nikkatsu

En 1954, la compañía Nikkatsu reabrió sus puertas tras haber cesado toda producción cinematográfica al comienzo de la guerra. Atrajo a numerosos ayudantes de dirección de otros grandes estudios con la promesa de evitar la habitual y larga espera para ascender de puesto. Entre estos profesionales que cambiaron de estudio se encontraba Suzuki, quien aceptó un cargo de ayudante de dirección allí por un sueldo aproximadamente tres veces superior al que percibía anteriormente.[9] Trabajó a las órdenes de los directores Hidesuke Takizawa, Kiyoshi Saeki, So Yamamura e Hiroshi Noguchi. El primer guion suyo que se llevó a la pantalla fue Rakujitsu no ketto de 1955, dirigido por Hiroshi Noguchi. En 1956, se convirtió en director de pleno derecho.[3]

Su debut como director, bajo su nombre real, Seitarō Suzuki, fue Minato no kanpei, un kayo eiga (película basada en canciones populares), parte de un subgénero que servía de vehículo para promocionar éxitos musicales y a sus intérpretes.[10] Impresionada por la calidad de la cinta, la compañía Nikkatsu le firmó un contrato de larga duración.[11] Casi todas las películas que realizó para Nikkatsu fueron producciones de serie B, filmes de género realizados en cadena, con plazos ajustados y presupuestos mínimo, destinadas a completar la segunda parte de una sesión doble. Se esperaba que los directores de serie B trabajaran con rapidez y aceptaran cualquier guion que se les asignara; rechazar uno implicaba el riesgo de ser despedidos. Suzuki mantuvo un ritmo impresionante, con un promedio de tres películas y media al año, y asegura haber rechazado apenas dos o tres guiones durante su etapa en el estudio.[12] Más tarde comentó lo siguiente sobre su ritmo de trabajo (y su despido injustificado):

Hacer películas era, en realidad, una labor penosa; así se lo decía a menudo a mi esposa. Ya había querido dejarlo cuatro o cinco años antes. Le decía que odiaba aquel proceso absurdo y doloroso. Ella me respondía que no debía decir tales cosas[...] que, si hablaba así, terminaría haciéndose realidad. Y, a la larga, así sucedió. [Esto hace referencia a su despido injusto de Nikkatsu en 1968]. Para mí, fue un alivio. Así lo sentí desde un principio.[13]

Su tercera película y primera cinta de acción sobre la yakuza, El pueblo de Satán, lo vinculó de manera inexorable a este género. Ankokugai no bijo, de 1958, supuso su debut en CinemaScope y fue también el primer filme acreditado bajo el seudónimo de Seijun Suzuki.[14]

Tras haber gozado de un éxito moderado, su obra empezó a atraer mayor atención, especialmente entre el público estudiantil,[12] con Yaju no seishun de 1963, título que los especialistas cinematográficos consideran su obra de consagración.[6] El propio Suzuki la calificaba como su «primera película verdaderamente original».[14] Su estilo se alejaba cada vez más de las convenciones del género, privilegiando el exceso visual y la emoción visceral frente a una trama coherente, e inyectando un humor disparatado en un género habitualmente solemne, hasta desarrollar una «voz» propia y distintiva. Tony Rayns lo explicaba así: «A su juicio, las cualidades visuales y estructurales de sus películas de género de los años sesenta surgían de una mezcla de aburrimiento ("Todos los guiones del estudio eran muy parecidos; si encontraba una sola línea original, veía margen para hacer algo con ella") y afán de supervivencia ("Dado que todos los directores en plantilla trabajábamos con guiones idénticos, era importante encontrar la manera de destacar entre la multitud").»[12]

Si escuchas el término «película de serie B», probablemente te rías de buena gana, pero el director de este tipo de filmes tiene sus propias preocupaciones. En los anuncios de prensa, la película principal suele ocupar el lugar más destacado, mientras que la mía aparece relegada a la parte inferior. La mayor inquietud del director de una película de serie B es preguntarse: «¿Qué efecto tendrá la película principal que se proyecta antes de la mía?». Las películas de Nikkatsu suelen seguir el mismo esquema argumental: el protagonista se enamora de una mujer, mata al villano y se queda con ella. Como este patrón se repite en todos los filmes, uno se centra en averiguar todo lo posible sobre los actores, el director y el enfoque que este último adopta. Eso es lo que hace el director de una película de serie B. Por ejemplo, si el director de la película principal tiene la costumbre de rodar las escenas románticas de una manera determinada, yo debo abordarlas de otra forma. El director de la película principal lo tiene fácil: no necesita saber nada sobre mi forma de trabajar; simplemente puede hacer lo que quiera. Así pues, en realidad, el director de una película de serie B tiene una tarea más difícil que su colega encargado de la película principal. Por eso, en realidad, el estudio debería pagarme más a mí que a él, aunque sucede exactamente lo contrario.[15]

Este desarrollo se vio impulsado gracias a la colaboración de personas afines. Suzuki consideraba al diseñador de producción como una de las figuras más importantes:

Akutarō marcó el verdadero punto de inflexión en mi carrera, incluso más que Yaju no seishun, que había rodado justo antes. Fue la primera vez que trabajé con él [Takeo Kimura] como diseñador, y esa colaboración resultó decisiva para mí. Fue con Kimura con quien empecé a explorar formas de potenciar la ilusión fundamental del cine.[16]

Su base de seguidores creció rápidamente, pero no incluía al presidente del estudio, Kyusaku Hori. A partir de La vida de un hombre tatuado, el estudio le dio a Suzuki su primera advertencia por «pasarse de la raya».[17] Él respondió con Kawachi Karumen, tras lo cual se le ordenó «ceñirse a las convenciones» y el presupuesto fue recortado drásticamente para su siguiente película.[14][18] El resultado fue El vagabundo de Tokio, una obra que, partiendo de ser un «producto comercial aparentemente rutinario», se transformó en una «fantasía visualmente deslumbrante y asombrosa».[19] Obligado a rodar en blanco y negro, Suzuki realizó su cuadragésima película en sus doce años en la compañía, Marcado para matar de 1967, considerada por la crítica una obra maestra de vanguardia, y motivo por el cual Hori lo despidió de inmediato.[3]

Suzuki v. Nikkatsu

El 25 de abril de 1968, Suzuki recibió una llamada de una secretaria de Nikkatsu informándole de que no cobraría su salario de ese mes. Dos amigos de Suzuki se reunieron con Hori al día siguiente y se les comunicó que «las películas de Suzuki eran incomprensibles, que no generaban beneficios y que Suzuki bien podría abandonar su carrera como director, ya que no rodaría películas para ninguna otra compañía».[20] Por aquel entonces, el Cine Club, una asociación cinematográfica gestionada por estudiantes y dirigida por Kazuko Kawakita, estaba organizando una importante retrospectiva de la obra de Suzuki; se trataba de la primera iniciativa de este tipo en Japón destinada a homenajear a un director japonés.[21] El evento debía comenzar el 10 de mayo, pero Hori retiró todas las películas de la distribución y se negó a cederlas al Cine Club. Se comunicó a los estudiantes que «Nikkatsu no podía permitirse adquirir la reputación de producir películas comprensibles solo para un público selecto, y que proyectar filmes incomprensibles y, por tanto, malos, desprestigiaría a la empresa»; asimismo, se añadió que «las películas de Suzuki no se proyectarían durante un tiempo ni en salas comerciales ni a través del Cine Club».[20]

Suzuki denunció la rescisión ilegal de su contrato y la retirada de sus películas de la distribución ante la Asociación de Directores de Cine de Japón. El presidente de la asociación, Heinosuke Gosho, se reunió con Hori el 2 de mayo, pero no logró resolver el conflicto. Posteriormente, Gosho emitió una declaración pública condenando a Nikkatsu por incumplimiento de contrato y por vulnerar el derecho de Suzuki a la libertad de expresión.[20] El día previsto para la retrospectiva, los miembros del Cine Club se reunieron para analizar la situación. Asistieron doscientas personas, una cifra que superó con creces las expectativas. Se produjo un debate de tres horas sobre si debían negociar la cesión de las películas o enfrentarse directamente a Nikkatsu. Finalmente, se optó por la primera vía y se decidió que era necesario mantener al público informado.[20]

El 7 de junio, tras reiterados intentos de arreglarse con Nikkatsu, Suzuki llevó el caso a los tribunales, demandando a la compañía por incumplimiento de contrato y daños personales por un valor de 7 380 000 yenes. Asimismo, exigió que Hori enviara cartas de disculpa a los tres principales periódicos, argumentando que las declaraciones de este daban la impresión de que todas sus películas eran malas. A continuación, convocó una rueda de prensa con representantes del Gremio de Directores de Japón, el Gremio de Actores, el Gremio de Guionistas, ATG y el Cine Club. Entre los participantes se encontraban los directores Nagisa Oshima, Masahiro Shinoda y Kei Kumai. El único grupo que no estuvo representado fue la Asociación de Directores de Nikkatsu.[20]

El Cine Club organizó una manifestación pública el 12 de junio, lo que dio lugar a la creación de un comité conjunto en apoyo a Suzuki frente a Nikkatsu. El comité estaba integrado mayoritariamente por directores, actores, importantes grupos estudiantiles de cine y cineastas independientes. Este hecho marcó también la primera vez que el público se involucraba en un tipo de conflicto habitualmente circunscrito a la industria. El Cine Club y otros grupos similares movilizaron a la ciudadanía mediante mesas redondas y manifestaciones masivas contra el estudio. El apoyo público, logrado en pleno auge del movimiento estudiantil, se basaba en la gran valoración de las películas de Suzuki y en la idea de que el público debía poder ver el tipo de cine que deseaba. Esta situación sacudió a la industria cinematográfica, ya que el público planteaba exigencias en lugar de aceptar pasivamente sus productos.[20]

A lo largo del litigio, que se prolongó durante dos años y medio, se escuchó el testimonio de 19 personas, entre ellas directores, periodistas, críticos de cine y dos espectadores. Kohshi Ueno escribe sobre el testimonio del propio Suzuki respecto a la realización de Marcado para matar: «Un proyecto cinematográfico programado fue considerado repentinamente inapropiado y Suzuki fue convocado con muy poca antelación para cubrir el hueco. La fecha de estreno ya estaba fijada cuando se le pidió a Suzuki que escribiera el guion. Él sugirió descartar el proyecto cuando el jefe del estudio le confesó que había tenido que leer el guion dos veces para entenderlo, pero la compañía le ordenó realizar la película. Según Suzuki, Nikkatsu no estaba en condiciones de criticarlo por una obra que él había realizado para ayudarles en una situación de emergencia.» Suzuki nunca antes había revelado esta información ni hablado de asuntos internos de la empresa; su testimonio sacó a la luz que los grandes estudios asignaban películas a los directores de forma aleatoria, las promocionaban inadecuadamente y esperaban que los cineastas asumieran toda la responsabilidad en caso de problemas.[20]

También salió a la luz que, dado el declive que sufría la industria desde principios de los años sesenta, para 1968 Nikkatsu se encontraba inmersa en una crisis financiera. El estudio había acumulado una deuda de 1845 millones de yenes debido a una gestión irresponsable y estaba a punto de someterse a una reestructuración masiva. Se planeaba reducir el tamaño de los equipos de rodaje, implementar sistemas de control horario y exigir autorización previa para cualquier hora extra. Hori, conocido por su carácter autoritario y por no retractarse de sus palabras ni acceder a peticiones ajenas, había decidido dar un escarmiento a Suzuki, al parecer debido a que la película no era de su agrado. En un discurso de Año Nuevo dirigido a la empresa, Hori insistió repetidamente en su deseo de producir películas que fueran «fáciles de entender».[20]

El 12 de febrero de 1971 concluyó la presentación de testimonios y se esperaba el veredicto. Sin embargo, en marzo el tribunal sugirió llegar a un acuerdo, explicando que los recursos de apelación requerirían muchísimo tiempo. Las negociaciones comenzaron el 22 de marzo y finalizaron el 24 de diciembre, tres años y medio después del inicio del caso. Nikkatsu pagó a Suzuki una fracción de la suma que este reclamaba originalmente, y Hori se vio obligado a disculparse por los comentarios que había hecho durante su presidencia. En un acuerdo aparte, Nikkatsu donó las películas Kenka erejii y Marcado para matar al Centro Cinematográfico del Museo Nacional de Arte Moderno de Tokio. Al momento de llegar al acuerdo, Suzuki expresó su temor de que, de haber continuado la batalla legal, tal vez ni siquiera habría logrado obtener una disculpa de la empresa, que atravesaba una grave crisis. Durante el litigio, Nikkatsu se fue desmantelando paulatinamente. Los planes de Hori para reestructurar la compañía fracasaron, y la empresa se vio obligada a liquidar sus estudios y sus edificios corporativos. En agosto de 1971 estrenó sus dos últimas películas y, para noviembre, comenzó a producir roman porno (cine erótico romántico de contenido suave).[20] A pesar de su victoria, que contó con un amplio respaldo del público y del mundo cinematográfico, Suzuki fue incluido en las listas negras de las principales productoras y no pudo rodar ninguna otra película durante diez años.[3]

Reconocimiento tardío

Seijun Suzuki con el director de documentales español Carles Prats, 2012.

Para mantenerse durante el juicio y los años de lista negra que siguieron, Suzuki publicó libros de ensayos y dirigió varias películas para televisión, series y anuncios publicitarios.[3] El juicio y las protestas lo habían convertido en un icono de la contracultura, y sus películas de la Nikkatsu gozaban de gran popularidad en las proyecciones de medianoche,[13] ante «salas abarrotadas que aplaudían con entusiasmo».[21] También comenzó a actuar a las órdenes de otros directores en papeles pequeños y cameos. Su primer papel acreditado en pantalla fue una aparición especial en Don't Wait Until Dark! (1975) de Kazuki Omori.[22] Shochiku, la compañía donde había comenzado como ayudante de dirección, produjo su regreso a la dirección cinematográfica en 1977 con Hishū monogatari, una obra que combinaba la denuncia del mundo del golf con el suspenso psicológico, escrita por Ikki Kajiwara, ilustrador de manga especializado en temas deportivos. Joe Shishido aparece en un breve cameo. La película tuvo una mala acogida tanto por parte de la crítica como del público.[11]

En 1980, Suzuki colaboró con el productor Genjiro Arato para realizar la primera parte de lo que se convertiría en su trilogía Taishō: Zigeunerweisen. Se trata de una historia de fantasmas psicológica ambientada en una época pasada, cuyo título hace referencia a un disco de gramófono homónimo con música de violín gitano de Pablo de Sarasate que cobra gran protagonismo en el filme. Ante la negativa de los exhibidores a proyectar la película, el propio Arato la exhibió en una cúpula móvil inflable, obteniendo un gran éxito.[23] La cinta recibió una Mención de Honor en la 31.ª edición del Festival Internacional de Cine de Berlín,[24] fue nominada a nueve premios de la Academia Japonesa, ganando cuatro, incluidos los de mejor director y mejor película, y fue elegida por la crítica japonesa como la mejor película de la década de 1980.[23] A este filme le siguió Kagerō-za, realizada al año siguiente, y diez años más tarde completó la trilogía con Yumeji. Suzuki comentó lo siguiente sobre trabajar fuera del sistema de estudios:

En términos prácticos, no cambie como cineasta. Sin embargo, el sistema de estudios ofrecía una forma de trabajar muy cómoda, y el cine independiente es distinto. En Nikkatsu, si tenía una idea por la mañana, podía llevarla a cabo en el estudio esa misma tarde. Ahora todo es mucho más complicado. Supongo que sigo intentando utilizar las localizaciones tal como antes usaba el estudio, pero la iluminación lo dificulta. En el estudio dispones de estructuras elevadas para colgar los focos; en cambio, montar la iluminación en una localización lleva muchísimo tiempo.[16]

Entre 1978 y 1980, Suzuki ejerció como «director jefe» (supervisor) en la popular serie de anime Lupin III Serie 2, obra influida a su vez por sus películas anteriores.[1][25] Volvería a la franquicia de Lupin III en dos ocasiones más: escribió el guion del decimotercer episodio de Lupin III Serie 3 y codirigió (junto a Shigetsugu Yoshida) la película asociada, Lupin III: El oro de Babilonia, en 1985.[1] Según el investigador de Lupin III Takeshi Ikemoto, el crédito de dirección de Suzuki en El oro de Babilonia fue probablemente honorífico, dada la tendencia de la época de acreditar a directores destacados de imagen real en películas de anime para ganar publicidad, aunque también es probable que su estilo influyera en la producción.[26]

Italia acogió la primera retrospectiva parcial de sus películas fuera de Japón durante el Festival Internacional de Cine de Pésaro de 1984.[3] La retrospectiva itinerante de 1994, titulada Branded to Thrill: The Delirious Cinema of Suzuki Seijun, presentó 14 de sus filmes. En 2001, Nikkatsu organizó la retrospectiva Style to Kill, que incluyó más de 20 de sus obras. Para celebrar el 50.º aniversario de su debut como director, Nikkatsu organizó de nuevo en 2006 el evento Suzuki Seijun 48 Film Challenge en el marco del Festival Internacional de Cine de Tokio, proyectando todas sus películas realizadas hasta la fecha.

Realizó una secuela libre de Marcado para matar titulada El baile de los sicarios en 2001, en la que Makiko Esumi sustituyó a Joe Shishido en el papel del asesino número 3. A esta le siguió Operetta Tanuki Goten de 2005, una historia de amor musical protagonizada por Zhang Ziyi.[27] En una entrevista de 2006, declaró que no tenía planes de dirigir más películas debido a problemas de salud; había sido diagnosticado con enfisema pulmonar y dependía permanentemente de un respirador portátil.[28] No obstante, asistió al Tokyo Project Gathering de 2008, un foro dedicado a la financiación cinematográfica y a las coproducciones internacionales, y presentó un proyecto de película titulado A Goldfish of the Flame.[29]

Fallecimiento

Seijun Suzuki falleció el 13 de febrero de 2017 en un hospital de Tokio. Su muerte fue anunciada por Nikkatsu.[30] Murió a causa de una enfermedad pulmonar obstructiva crónica.[31]

Técnica cinematográfica

Como director de películas de serie B bajo contrato con Nikkatsu, Suzuki realizaba sus filmes siguiendo una estructura rígida. Se le asignaban la película y el guion, y solo podía rechazarlos a riesgo de perder su empleo. Afirma haber rechazado apenas dos o tres guiones durante su etapa en Nikkatsu, aunque siempre los modificaba tanto en la fase de preproducción como durante el rodaje.[12] El estudio también asignaba al actor o actores protagonistas: ya fuera una estrella (generalmente de segunda categoría) o alguien a quien se preparaba para el estrellato. El resto del reparto no se asignaba de antemano, sino que se seleccionaba habitualmente de la plantilla de actores contratados por el estudio. Mientras que la mayoría de las películas principales contaban con un presupuesto fijo de 45 millones de yenes, las producciones en blanco y negro de serie B de Suzuki disponían de 20 millones, y sus filmes en color recibían 3 millones adicionales. La planificación de sus películas contemplaba 10 días para la preproducción, incluyendo la búsqueda de localizaciones, el diseño de decorados y el vestuario, 25 días de rodaje y 3 días de posproducción, tales como el montaje y el doblaje.[32] Dentro de este marco, Suzuki gozaba de mayor libertad de control que los directores principales, ya que las producciones de serie B, al ser más económicas, despertaban menos interés y vigilancia por parte de la dirección del estudio.[15]

Filmografía

Más información Año, Título ...
AñoTítuloJaponésRomanización
1956 Minato no kanpei: Shori o wagate ni 港の乾杯 勝利をわが手に Minato no kanpei: Shori o wagate ni
Hozuna wa utau: Umi no junjo 帆綱は唄う 海の純情 Hozuna wa utau: Umi no junjo
El pueblo de Satán 悪魔の街 Akuma no machi
1957 Ukigusa no yado 浮草の宿 Ukigusa no yado
Ocho horas de terror 8時間の恐怖 Hachijikan no kyōfu
Rajo to kenjū 裸女と拳銃 Rajo to kenjū
1958 Ankokugai no bijo 暗黒街の美女 Ankokugai no bijo
Fumihazushita haru 踏みはずした春 Fumihazushita haru
Senos jóvenes 青い乳房 Aoi chibusa
Kagenaki koe 影なき声 Kagenaki koe
1959 Rabu retaa らぶれたあ Rabu retaa
Ankoku no ryoken 暗黒の旅券 Ankoku no ryoken
La edad desnuda 素っ裸の年令 Suppadaka no nenrei
1960 Apunten al camión de policía 13号待避線より その護送車を狙え Jūsangō taihisen yori: Sono gosōsha o nerae
Kemono no nemuri けものの眠り Kemono no nemuri
Mikkō zero rain 密航0ライン Mikkō zero rain
La locura de la juventud すべてが狂ってる Subete ga kurutteru
Kutabare gurentai くたばれ愚連隊 Kutabare gurentai
1961 Tōkyō naito 東京騎士隊 Tōkyō naito
'Muteppō taishō 無鉄砲大将 Muteppō taishō
Shottogan no otoko 散弾銃の男 Shottogan no otoko
o Sandanjū no otoko
Tōge o wataru wakai kaze 峠を渡る若い風 Tōge o wataru wakai kaze
El canal sangriento 海峡、血に染めて Kaikyō, chi ni somete
Hyakuman doru o tatakidase 百万弗を叩き出せ Hyakuman doru o tatakidase
1962 Hai tiin yakuza ハイティーンやくざ Hai tiin yakuza
Ore ni kaketa yatsura 俺に賭けた奴ら Ore ni kaketa yatsura
1963 Tantei jimusho 23: Kutabare akutōdomo 探偵事務所23 くたばれ悪党ども Tantei jimusho 23: Kutabare akutōdomo
Yaju no seishun 野獣の青春 Yaju no seishun
Akutarō 悪太郎 Akutarō
El vagabundo de Kanto 関東無宿 Kantō mushuku
1964 Hana to dotō 花と怒濤 Hana to dotō
La puerta de la carne 肉体の門 Nikutai no mon
Oretachi no chi ga yurusanai 俺たちの血が許さない Oretachi no chi ga yurusanai
1965 Historia de una prostituta 春婦伝 Shunpu den
Akutarō den: Warui hoshi no shita demo 悪太郎伝 悪い星の下でも Akutarō den: Warui hoshi no shita demo
La vida de un hombre tatuado 刺青一代 Irezumi ichidai
1966 Kawachi Karumen 河内カルメン Kawachi Karumen
El vagabundo de Tokio 東京流れ者 Tōkyō nagaremono
Kenka erejii けんかえれじい Kenka erejii
1967 Marcado para matar 殺しの烙印 Koroshi no rakuin
1977 Hishū monogatari 悲愁物語 Hishū monogatari
1980 Zigeunerweisen ツィゴイネルワイゼン Tsigoineruwaizen
1981 Kagero-za 陽炎座 Kagerō-za
1985 Kapone ōi ni naku カポネ大いに泣く Kapone ōi ni naku
Lupin III: El oro de Babilonia ルパン三世 バビロンの黄金伝説 Rupan sansei: Babiron no ōgon densetsu
1991 Yumeji 夢二 Yumeji
1993 Kekkon: Jinnai-Harada goryōke hen (segmento) 結婚 陣内・原田御両家篇 Kekkon: Jinnai-Harada goryōke hen
2001 El baile de los sicarios ピストルオペラ Pisutoru opera
2005 Operetta Tanuki Goten オペレッタ狸御殿 Operetta Tanuki Goten
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Referencias

Bibliografía

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