La enseñanza aparece en los primeros escritos gnósticos de Valentín el Gnóstico (100-160) y el Evangelio de Felipe (c. 350). Los maestros cristianos de la corriente principal rechazaron la doctrina de la Semilla de la Serpiente como una herejía, durante el período gnóstico. San Ireneo de Lyon (c. 180), un padre de la Iglesia primitiva, describió una doctrina gnóstica similar y la rechazó explícitamente como herejía en su libro Contra las herejías.[1]
Durante el siglo XIX, la doctrina de la Semilla de la Serpiente fue revivida por diversos líderes religiosos estadounidenses que querían promover la supremacía blanca.
Las versiones modernas de la doctrina de la Semilla de la Serpiente fueron desarrolladas dentro de las enseñanzas del Israelismo británico por C. A. L. Totten (1851-1908) y Russel Kelso Carter (1849-1928).
Daniel Parker (1781–1844) también fue responsable de revivir y promover la doctrina entre los bautistas primitivos.[2]
Los seguidores de la teología de la Identidad Cristiana, que se derivó del israelismo británico, predicaron esta doctrina a principios del siglo XX y la promovieron dentro del Ku Klux Klan, la Nación Aria, el Partido Nazi Estadounidense, y otras organizaciones supremacistas blancas.
Los partidarios de la supremacía blanca, usan esta creencia para justificar el antisemitismo y el racismo, al afirmar que los judíos y los negros son descendientes de Caín y la Serpiente, a quienes interpretan de manera variable como Satanás o una criatura inteligente no humana que vivió antes de Adán y Eva.[3][4]
La enseñanza de la Semilla de la Serpiente se presenta en varias formas diferentes. William Marrion Branham (1909–1965), Arnold Murray (1929–2014), Wesley A. Swift (1913–1970) y Sun Myung Moon (1920–2012), desempeñaron papeles importantes en la difusión de varias versiones de la doctrina entre sus respectivos grupos a lo largo del siglo XX. En todo el mundo, hay millones de seguidores de la doctrina de la Semilla de la Serpiente dentro del branhamismo y la Iglesia de la Unificación. En el año 2000, se estimaba que había 50.000 seguidores de la Identidad Cristiana. La Liga Antidifamación judía, y varias organizaciones cristianas, han denunciado la versión racista de la enseñanza de la Semilla de la Serpiente, alegando que es incompatible con las enseñanzas religiosas del cristianismo tradicional, y han acusado a sus promotores de exacerbar las divisiones raciales al difundir el odio racial.