Participó en empresas como Cinematográfica Marco Polo y DASA Films, y desempeñó diversos cargos en la Sección de Directores del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica (STPC). Desde los años 60, fue un activo promotor en México contra la "política de puertas cerradas" de dicho sindicato, es decir, la negativa al ingreso de nuevos talentos a la industria cinematográfica mexicana por el control que ejercían en el gremio distintos personajes forjados en la llamada Época de Oro del cine de ese país.[3] En este mismo tenor, fue promotor de cooperativas cinematográficas formadas por la unión de cineastas y productores en contra de la corriente prevaleciente en el cine de México de los años setenta de producciones de baja calidad.[3] El ejemplo de estas cooperativas fue la cooperativa Río Mixcoac.[3] Defendió la realización de cine artístico o de autor participando en el colectivo Nuevo Cine.[3][5]