Severo Mallet-Prevost
Severo Mallet-Prevost fue un abogado, ingeniero y jurisconsulto estadounidense quien integró la defensa de Venezuela en el Laudo Arbitral de París durante la disputa de la Guayana Esequiba.
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Nueva York (Estados Unidos)
| Severo Mallet-Prevost | ||
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| Información personal | ||
| Nacimiento |
8 de octubre de 1860 Zacatecas (México) | |
| Fallecimiento |
10 de diciembre de 1948 (88 años) Nueva York (Estados Unidos) | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Pensilvania | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Abogado, ingeniero de minas y jurisconsulto | |
| Distinciones |
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Severo Mallet-Prevost (Zacatecas, 8 de octubre de 1860-Nueva York, 10 de diciembre de 1948) fue un abogado, ingeniero y jurisconsulto estadounidense quien integró la defensa de Venezuela en el Laudo Arbitral de París durante la disputa de la Guayana Esequiba.
Hijo del cirujano militar Grayson Mallet-Prevost. Su padre había acompañado al ejército norteamericano en la Intervención estadounidense en México (1846-1848), sirviendo como médico de la División del Ejército de los Estados Unidos; posteriormente fue nombrado Cónsul en Zacatecas, México, donde decidió quedarse después de la paz y donde se casó con Marianita Cosio, hija del periodista y escritor Severo Cosio Paniagua, gobernador de Zacatecas durante 1863-1864.
Cuando contaba solo 5 años, sus padres se trasladaron a Filadelfia, donde cursó sus estudios, graduándose de ingeniero de minas en la universidad de Pensilvania (1881). Regresó a México a ejercer su profesión de ingeniero, pero, en 1883, retornó a Filadelfia a estudiar derecho. En 1885, ingresó al Colegio de Abogados de Pennsylvania y luego, en el del estado de Nueva York. Residenciado en la ciudad de Nueva York, entró como socio en la firma de abogados Curtis, Mallet-Prevost, Colt and Mosle. El perfecto dominio del castellano, heredado de su madre mexicana, lo llevó a especializarse en asuntos legales relativos a Latinoamérica. Por esta razón fue uno de los abogados estadounidenses que integró la defensa de Venezuela en el Laudo Arbitral de París durante la disputa de la Guayana Esequiba.[1]
Laudo Arbitral de París
Sus condiciones le hacían particularmente apto para integrar la comisión especial que nombró el Congreso de Estados Unidos en 1896, con la misión de determinar la verdadera línea de frontera entre Venezuela y Guayana Británica. Luego, fue escogido por Venezuela como uno de sus abogados en el arbitraje (1897-1899). A raíz del Laudo Arbitral dictado en París (octubre 1899) que le arrebataba a Venezuela unas 60.000 millas cuadradas, Mallet-Prevost, en una serie de cartas privadas, puso de manifiesto sus reservas en cuanto a la sentencia y expresó su denuncia de las arbitrariedades que caracterizaron el proceso y de las cuales había sido él testigo. En 1944, al plantear el gobierno venezolano de manera oficial la rectificación del Laudo de 1899, el anciano Mallet-Prevost, quien había sido uno de los fundadores y primeros presidentes de la Unión Panamericana (1910), fue solicitado como testigo para avalar los fundamentos del reclamo venezolano.
En esa oportunidad, Mallet-Prevost le dictó a uno de sus compañeros de bufete, Otto Shoenrigk, un memorándum, conocido como el memorándum de Mallet-Prevost, donde precisaba sus denuncias acerca de los vicios del Laudo Arbitral de París, pero con instrucciones de que ese documento solo fuera publicado después de su muerte. Cumpliendo con las instrucciones de Mallet-Prevost, Shoenrigk efectuó la publicación del «Memorándum» en la revista jurídica norteamericana American Journal of International Law en julio de 1949. Este texto suscitó un notable eco en el mundo jurídico y constituyó una de las principales piezas utilizadas por Venezuela para intentar una revisión del Laudo de 1899.