Siempre son las 4
Siempre son las cuatro es el cuarto disco de Jaime Roos, editado en el año 1982 por el sello Orfeo. Fue grabado en Gente de Jingles/Elvysur, Montevideo, entre agosto y noviembre de 1982. Aparecen en este disco dos temas de los más reconocidos de la carrera de Jaime Roos: Adiós Juventud y Nadie me dijo nada. En la tapa del disco aparece Jaime Roos «haciendo el 4», gesto que se le pide a aquellas personas que parecen estar borrachos para ver si pueden mantener el equilibrio.
Fue originalmente editado como disco de vinilo y casete. EMI lo reeditó en formato CD junto a Mediocampo en el año 2000, Bizarro Records lo reeditó en 2015.
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Siempre son las cuatro | |||||
|---|---|---|---|---|---|
| Álbum de Jaime Roos | |||||
| Publicación | 1982 | ||||
| Género(s) |
Rock Candombe Murga | ||||
| Formato | Vinilo, casete | ||||
| Discográfica | Orfeo | ||||
| Cronología de Jaime Roos | |||||
| |||||
Siempre son las cuatro es el cuarto disco de Jaime Roos, editado en el año 1982 por el sello Orfeo. Fue grabado en Gente de Jingles/Elvysur, Montevideo, entre agosto y noviembre de 1982. Aparecen en este disco dos temas de los más reconocidos de la carrera de Jaime Roos: Adiós Juventud y Nadie me dijo nada.
En la tapa del disco aparece Jaime Roos «haciendo el 4», gesto que se le pide a aquellas personas que parecen estar borrachos para ver si pueden mantener el equilibrio. Fue originalmente editado como disco de vinilo y casete. EMI lo reeditó en formato CD junto a Mediocampo en el año 2000, Bizarro Records lo reeditó en 2015.[1][2]
En este disco Roos afianza el sentido onírico y oscuro en las canciones, con partes diferenciadas, coros contrapuntísticos y mensajes musicales y poéticos que se superponen. Se utilizan en distintas ocasiones referencias literarias y cinematográficas e incluso autobiográficas.
En contraste con el estudio europeo donde había grabado su disco anterior, en esta ocasión tuvo que adaptar lo ambicioso de la propuesta a un estudio pequeño y pobremente equipado.
La canción Adiós juventud, grabada junto a la murga Falta y Resto, fue el sello distintivo del álbum, y le abrió camino a su posterior reconocimiento. Es la segunda murga que grabó Jaime Ross. En la primera, Los Olímpicos, había recreado una murga «de cámara» con los músicos que tenía a disposición.
Con Adiós juventud logró trasladar la propuesta carnavalera a la canción popular uruguaya, algo en lo que fue pionero.[3]