Siempreviva (Venezuela)
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El sector Siempreviva, fundado en 1905, es una localidad del municipio Urdaneta en el estado Miranda. Se ubica aproximadamente a 5,30 km de Cúa (municipio Urdaneta) y a 8,48 km de Ocumare del Tuy (municipio Lander).[1] Limita al norte con el río Tuy; al sur, con el sector La Palma; al este, con el sector El Pescador, y al oeste, con la Hacienda Villegas. Su principal vía de acceso es la avenida Cúa-Ocumare. Siempreviva forma parte del conjunto urbano denominado Valles del Tuy.
| Siempreviva | ||
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| Sector, asentamiento, caserío | ||
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| Entidad | Sector, asentamiento, caserío | |
| • País |
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| Eventos históricos | ||
| • Fundación | 1905 | |
| Gentilicio | Siempreviveño | |
| Huso horario | UTC -4:30 | |
| Código postal | 1211 | |
| Sitio web oficial | ||
Toponimia
La voz Siempreviva procede del latín y tiene su origen en los vocablos semper («siempre») y vivus («vivo»). El adverbio semper se compone de la raíz indoeuropea *sem-, que expresa la unidad (de una vez, de manera global y total), y una partícula enclítica, –per, que aparece como formante adverbial en algunos adverbios latinos, como parumper («un poco de tiempo») y paulísper («un poquito de tiempo o muy poco tiempo»). El segundo elemento es el adjetivo vivus, que comparte raíz con vívẽre («vivir») y víta («vida»), y se vincula a la raíz indoeuropea *gʷei- («vivir»).[2] En general, el conjunto se traduce como eterno, longevo, perpetuo y se aplica a más de una planta o flor de la familia Crassulaceae.[3]
A lo largo de su historia, el sector y sus alrededores han sido conocidos con diferentes nombres. El nombre original era El Peñón de Anguina, el cual se refería a una región más amplia, compuesta por el territorio de Siempreviva más la totalidad o parte de Peñas Negras (hoy El Pescador), La Mora y Anguina.
Más tarde se denominó también El Placer del Peñón. No está claro si este nombre fue anterior o posterior a la bodega El Placer, o si se eligió porque la gente estaba feliz disfrutando de la abundancia tanto de agua como de cosecha de ahuyama y maíz. Sean cuales fueran las razones, se sabe que los vecinos se quejaron de que el nombre no tenía «sentido» y lo reemplazaron por El Peñón de Tinapuy, en referencia a la quebrada Tinapuy, una de las principales vías fluviales de la localidad.
Actualmente, el sector recibe el nombre de Siempreviva. Lo llamaron así por la hacienda «Siempreviva», una finca rural de carácter latifundista cuyos terrenos se extendían desde la extinta quebrada Agua Salud, en el límite oeste, hasta la quebrada Tinapuy, en el centro urbano del sector.
Del nombre actual deriva su gentilicio, «siempreviveño».
Normativa ortográfica
Coexisten posturas opuestas sobre la denominación «Siempreviva» y su correcta escritura. Algunos argumentan que, si bien la forma canónica del topónimo es «La Siempreviva», el uso consuetudinario ha derivado en la adaptación «Siempreviva». Otros, por el contrario, sostienen que la fusión es un error y prefieren escribirlo como dos palabras independientes: «Siempre Viva», para distinguir claramente los dos componentes del nombre.
No obstante, la forma estándar y predominante es «Siempreviva» (sin artículo). Se trata de un topónimo univerbal —es decir, que funciona como una sola unidad léxica—, por lo que debe escribirse obligatoriamente en una sola palabra. La grafía separada «Siempre Viva» carece de validez ortográfica y debe evitarse sistemáticamente, especialmente en contextos formales.
En cuanto al artículo definido «la», este se incorpora únicamente cuando el nombre alude a un período, una condición específica o restrictiva, o cuando va acompañado de un adjetivo calificativo. En esos casos, puede escribirse con mayúscula o minúscula inicial («La Siempreviva» o «la Siempreviva»). Un ejemplo de este uso sería: «Ya no es la Siempreviva que yo conocí; ha cambiado mucho».[4]
Historia

Siempreviva se formó a comienzos del siglo XX en una densa floresta que ocupaba, hasta principios del año 1905, los territorios de los actuales sectores El Pescador (antes Peñas Negras), La Mora y Anguina.
El área era atravesada por un camino precario que daba acceso a las tierras de la Colonia Mendoza, el cual, a su vez, conducía a las tierras de Ocumarito y, finalmente, a las de Ocumare del Tuy. El 21 de agosto de 1904, el general Juan Vicente Gómez cruzó y exploró este camino en su viaje hacia la ciudad de Ocumare del Tuy, lugar donde se reunió con el general Marino García y otras personalidades vinculadas a su gobierno.[6]
El camino, pavimentado en 1967, se cataloga hoy como la Carretera Nacional Cúa-Ocumare y discurre desde Cúa, atravesando el sector El Conde, el conjunto residencial Valle Humboldt, San Miguel, los Bloques, la urbanización Ciudad Hermosa, Villegas, El Pescador, La Mora, Anguina, la Colonia Mendoza, La Uverita, Ocumarito y Candelero, hasta finalizar en Ocumare del Tuy, con un recorrido total de 13,78 km.
Después de las huellas que dejó en 1904 la expedición del general Juan Vicente Gómez, la ruta posibilitó el auge de negocios y ayudó a abrir la región a los asentamientos irregulares. Tales asentamientos, sin embargo, formaban parte del latifundio de la familia del general Gómez y a menudo eran monitoreados por caudillos militares. Tras la muerte del general Gómez, en 1935, el Instituto de Inmigración y Colonización del Ministerio de Agricultura y Cría de la época inició un proceso de expropiación y cedió las fértiles tierras del lugar a cualquiera que quisiera tomarlas y aceptara los riesgos que ello suponía.[7]
La inmensa marea de personas venidas de Caracas y de los mismos Valles del Tuy engrosó el aluvión de recién llegados. Aquellos contingentes emprendían el difícil y arriesgado viaje a Siempreviva por muchas razones: algunos, en pos de aventuras; otros, porque codiciaban tierras; muchos más, huyendo de la opresión o buscando la libertad; y la gran mayoría, por las depresiones económicas y la necesidad de oportunidades.
La colonización de este territorio no fue, sin embargo, un proceso fácil ni uniforme, ya que, por regla general, la vida de estos nuevos pobladores era azarosa y estaba sometida a riesgos y complicaciones. Por ejemplo, iban con lo estrictamente necesario; estaban expuestos a peligros diarios, como pestes, serpientes e inundaciones; comían lo que encontraban, ya fueran frutos silvestres o animales; y convivían —o se enfrentaban— con el ganado, que era dejado libre para buscar su alimento. Además, se encontraban alejados de las ciudades y las zonas urbanas más próximas, lo que les dificultaba cumplir con algunos deberes y obligaciones, tales como bautizar a sus hijos, casarse, enterrar a los difuntos y asistir a misa y a las fiestas religiosas establecidas.[8] Fue gracias a la autoconstrucción y a la cooperación comunitaria que el sector logró subsistir como un asentamiento urbano permanente.
En la actualidad, Siempreviva es un sector residencial de baja densidad, con una infraestructura de servicios a todos los niveles: acueductos, electricidad, educación básica, media y universitaria, aseo urbano, sistema de sanidad, barrido de calles y transporte colectivo de pasajeros. También cuenta con una ferretería, una capilla católica, instalaciones deportivas, una brigada de protección civil y un Centro de Diagnóstico Integral (CDI).
Cabe mencionar que, entre sus primeros habitantes, se encontraban Salvador Bianchi, Isaías Parras Pulido, Ricarda Arguinzones, Cleto Martínez, Inés Arguinzones, Benita Aponte, Rogelio Lara, Pantaleón López, Petra Escalona, Carmen Olivero, Anita Gil, Fortuna Laserez, María de Jesús García, Pancha Macero, Melecio Martínez, Delfina Martínez y Georgina Olivero, entre otros.
Geografía
Siempreviva se encuentra entre las coordenadas 10°07′31.94″N 66°51′14.68″O.
Fauna y flora
En las áreas boscosas del sector es común observar mamíferos, como el rabipelado (Didelphis marsupialis); roedores, como la ardilla (Sciurus granatensis); y aves, como el colibrí (Trochilinae) y la lechuza (Tyto alba). Dentro de los reptiles destacan la lagartija y la serpiente, siendo la víbora de cascabel (Crotalus) la que representa mayor peligro.
Los árboles que más abundan son el jabillo (Hura crepitans), el samán (Samanea saman), el bucare (Erythrina poeppigiana) y la ceiba (Ceiba pentandra). Otros ejemplares autóctonos son el mango (Mangifera indica), el mamón (Melicoccus bijugatus) y el apamate (Tabebuia rosea).
Hidrografía
La principal vía fluvial de Siempreviva es el río Tuy, cuyo nacimiento está en la vertiente sur de la serranía de la Costa, al pie del pico Codazzi, a unos 2.426 m s. n. m., en el Estado Aragua.[9] A pesar de su fuente remota, casi todo el río es accesible al público. Otro importante curso de agua en el sector es la quebrada Tinapuy, que discurre en dirección norte a través de pequeños acantilados y áreas naturales hasta desaguar en el río Tuy. En la actualidad, la quebrada Tinapuy es utilizada en su parte baja como colector de basura y cloaca, lo que ha provocado su contaminación.
Relieve
Siempreviva se sitúa dentro de un valle montañoso a una altitud promedio de 243 m s. n. m.[1]
Economía
En sus inicios, la base económica del sector era la ganadería y la agricultura de subsistencia, actividades que se desarrollaban en los tradicionales conucos y pequeñas fincas. Los principales productos agrícolas eran los tubérculos y los bananos; otros rubros fueron la ahuyama, la naranja, el tomate, el maíz y los frijoles. La aparición de nuevas técnicas productivas originó transferencias de mano de obra de un sector a otro. Así, a mediados de la década de 1940, algunos habitantes con capitales invertibles se interesaron en las actividades del sector de los servicios y, gracias al transporte de materias primas provenientes de regiones con las que hasta entonces no se realizaba comercio, abrieron bodegas para la venta a granel de artículos de consumo (frutas, verduras, vino, pan, miel, queso, manteca, plátanos, velas y otras menudencias). Estas bodegas, generalmente ubicadas en casas de familia, cumplían también una función de casino cultural o lugar de esparcimiento, donde los clientes bebían ron o cerveza, bailaban, y jugaban dominó y bolas criollas.
A pesar de su pasado agrícola, en la actualidad Siempreviva es un sector mayoritariamente residencial, razón por la cual sus principales actividades económicas están relacionadas con el comercio. El negocio de servicios a domicilio también constituye una importante fuente de ingresos para los siempreviveños.
Bodega El Placer
La bodega El Placer fue una antigua construcción de adobe con techo de caña y barro, propiedad de Pantaleón López. Fundada en la década de 1940, se dedicaba a la compra y venta de víveres en general —como harina, carne, pollo, huevos, frutas, verduras, cereales, cloro, jabón, detergente y desodorante— y todo lo relacionado con el ramo del lícito comercio: bisutería, velas, bolsas de basura, artículos para escritorio, juegos y juguetes, refrescos, vino, cerveza, sidra, hidromiel, frituras, dulces y golosinas.
El inmueble consistía en una estructura rectangular de aproximadamente 14 metros de largo por 7 metros de ancho, y estaba alinderado de la siguiente manera: al norte, con la carretera principal Cúa-Ocumare; al sur, con la parcela de Esmen Martínez; al este, con la escuela "José Gil Fortoul"; y al oeste, con los terrenos de Agustín Villegas.
Tras el fallecimiento de Pantaleón López en 1955, sus hijas —María, Josefina, Matilde y Elsa— quedaron a cargo del negocio. Este comenzó a mostrar signos de debilidad económica y a tener problemas para cumplir con los compromisos de pagos adquiridos. Después que el negocio quebrara en 1957, Rafael Martínez —antiguo comerciante y luego estibador en el Puerto de La Guaira— compró la propiedad de la bodega y sus bienhechurías anexas, y la cedió en usufructo a sus hermanos Augusto y Melecio Martínez, pobladores nativos del lugar.
En un esfuerzo por explorar las oportunidades del comercio al por menor, Augusto asumió la dirección de la bodega en 1958. Si bien sus dos primeros años fueron de un crecimiento impresionante, hacia 1961 su situación se había vuelto difícil y se difundió el rumor de que estaba quebrado; hacia 1962, en efecto, quebró y dejó impagas obligaciones por un valor aproximado de 10 000 bolívares. El negocio logró reinventarse cuando Melecio pagó las deudas contraídas por su hermano, le dio un nombre al establecimiento (bodega «El Placer»), cedió parte de sus terrenos para la instalación de un colegio rural e inyectó capital mediante un préstamo a dos años para evitar su quiebra. Además, gracias a la agrupación musical “Los Alegres de Siempreviva”, que amenizaba allí diferentes eventos sociales, la bodega se convirtió en un lugar de esparcimiento y realización de actividades culturales.
En virtud de su trabajo y dedicación, en 1985 Rafael decidió venderle a Melecio los derechos de la bodega y las bienhechurías anexas por la cantidad de 100 000,00 bolívares, suma que Melecio le pagó mediante giros. Durante treinta años, Melecio dirigió la bodega como una entidad independiente, antes de cederla a su hija Ofelia en 1992.
En 2001, Ofelia demolió la antigua estructura de la bodega y construyó una nueva sobre los mismos cimientos.
A lo largo de la primera mitad de 2015, el negocio fue decayendo. En 2020, lo adquirió la familia Guanipa, que lo reconvirtió ese mismo año en una bodega completamente actualizada. Esta manejaba productos de uso diario en pequeñas cantidades, como abarrotes y perecederos, así como artículos de limpieza y del hogar.
Tras un proceso gradual de insolvencia, la bodega cerró sus puertas definitivamente en 2024.
Ferretería Hermanos Petrocco
En la década de 1980 se inauguró la Ferretería Hermanos Petrocco, una pequeña empresa de propiedad familiar que, hasta abril de 2018, fue la primera y única ferretería del sector. Creada como respuesta a las necesidades de infraestructura de la población, y posteriormente renombrada como «Inversiones Siempre Viva» [sic, por Siempreviva], la Ferretería Hermanos Petrocco no solo destacó por su amplio surtido de productos para el campo, la industria, el taller y el hogar, sino también por mantener una relación ética y amigable con su entorno. En 2018, la ferretería se vio forzada a cerrar sus puertas temporalmente debido a la situación de escasez de insumos que atraviesa el país.
Educación
Siempreviva cuenta con un colegio que ofrece educación pública enfocada en la educación formal (preescolar, básica primaria y, desde 2018, básica secundaria y media).
Desde la crisis económica que comenzó en 2013, la matrícula del colegio se ha visto afectada por el aumento del abandono escolar. Una de las principales causas de este problema son las condiciones de la infraestructura —deteriorada e insegura, con incidentes de tiroteos[10] y poca autoridad establecida— y el tema de la escasez de alimentos.
Historia
La primera escuela de la zona fue fundada en 1936 en lo que actualmente es el sector La Palma. Aunque enfrentó carencias significativas en múltiples dimensiones, cumplió un rol social fundamental: integró a la comunidad y llevó la educación formal por primera vez a las familias campesinas.
Posteriormente, en 1956, la escuela se trasladó a los terrenos de Rogelio Lara. Allí, las clases eran impartidas por las maestras Valeria Escobar, Mercedes Vera y Teodomina Lucena, y solo se ofrecían tres grados escolares: primero, segundo y tercero.
Más tarde, la escuela pasó a los terrenos de Melecio Martínez, donde se incorporó un preescolar para educar a los más pequeños. El coordinador era el maestro Óscar Rodríguez, y el cuerpo docente estaba conformado por los maestros Emilio Crespo, María Lipo, Albertina Osorio y Ligia Martínez.
La escuela no se quedó allí, pues en el año 1983 se aprobaron presupuestos para la creación de un sistema de educación pública y se inició la construcción de la Concentración Escolar n.º 107, más tarde denominada Unidad Educativa Estadal «José Gil Fortoul». La primera directora fue la profesora Mildred Marcial; luego, el profesor Ángel Rodríguez; después, la profesora Olga Elis y, finalmente, la profesora Leonides Marchán. Actualmente, la directora de la escuela es la profesora Zaida García.
Al igual que todas las escuelas primarias y secundarias del país, la U. E. E. «José Gil Fortoul» debe cumplir con los reglamentos y patrones dictados por el Ministerio del Poder Popular para la Educación. El nombre actual de la escuela honra a José Gil Fortoul, reconocido escritor, historiador, abogado y político venezolano.[11]
Asociación Civil (1997–2003)
En 1997 se formó una asociación civil sin ánimo de lucro cuyo objeto era velar por el bienestar y el porvenir de la institución. Su constitución y funcionamiento se regían por las disposiciones contenidas en la Ley Orgánica de Educación de 1980, y los órganos de dirección y administración estaban conformados por un presidente, un secretario, un tesorero, dos vocales y un consejo consultivo integrado por dos o tres maestros.
El acta constitutiva de dicha asociación fue presentada para su registro y protocolización ante la Oficina Subalterna de Registro del Distrito Urdaneta —ahora Municipio Rafael Urdaneta y Cristóbal Rojas— del Estado Miranda por el entonces director Ángel Rodríguez.
Salud
La mayor parte de los vecinos dependen del programa social Barrio Adentro I, un modelo de atención primaria de salud (APS) creado como política de Estado bajo la administración del presidente Hugo Chávez.
Si bien el consultorio popular de la misión sirve como punto de distribución gratuita de medicamentos básicos, la escasez de fármacos, asociada a los problemas de la sanidad pública del país, obliga a los siempreviveños a recurrir a otras farmacias o a realizar grandes recorridos entre ciudades para encontrar dichos medicamentos.
Problemas
De acuerdo con un análisis de situación de salud elaborado por Mercedes Rebolledo y José Landaeta, los hábitos nutricionales incorrectos y el bajo per cápita familiar están relacionados con la obesidad y el bajo peso de los niños y mujeres embarazadas del sector.[12]
El mismo estudio también reveló que en la comunidad existe un gran número de personas afectadas por enfermedades crónicas no transmisibles, entre las cuales la que más llama la atención es la hipertensión arterial, con un 35,36% de prevalencia. Esto hace pensar que es necesario trabajar en función de prevenir las complicaciones de estas enfermedades.
Religión
El sector no mantiene estadísticas sobre afiliación religiosa; sin embargo, los archivos de la parroquia Nuestra Señora del Rosario de Cúa indican que «el 90 % de los habitantes [de Siempreviva] se declara católico, mientras que una minoría, el 10 %, se encuentra afiliada a otras comunidades religiosas, tales como el Movimiento de los Santos de los Últimos Días, el evangelicalismo y los Testigos de Jehová».[13]
Capilla Sagrado Corazón de Jesús
La capilla Sagrado Corazón de Jesús es el nombre que recibe un pequeño edificio construido con bloques de cemento y techo de asbesto rojo, situado en el corazón del poblado, cerca de la Escuela Estadal José Gil Fortoul. Se dedica, como su nombre indica, al Sagrado Corazón de Jesús, y tiene como misión cultivar y mantener los sacramentos de la fe cristiana (bautismo, confirmación y eucaristía).
La capilla tiene dos espacios de reunión y encuentro: uno interior, destinado a las actividades educativas, y otro exterior —el atrio—, relacionado con las ceremonias religiosas y las actividades sociales.
Por razones económicas, la capilla está todavía sin terminar.
Cultura
Música
Con el fin de acercar el arte a los espacios públicos, en la década de 1960 el sector contaba con una orquesta musical que reinterpretaba los temas de otras orquestas de moda, como la Billo's Caracas Boys y Los Corraleros de Majagual.[14] Dicha orquesta, conocida como "Los Alegres de Siempreviva", estaba conformada por Esmen Martínez, que tocaba el tres cubano; Régulo Martínez, que cantaba y tocaba el güiro; Alejandro Osorio, que tocaba el bombo cero; Ramón Leguizamo, que tocaba la conga; y Justino García («Tingo»), que tocaba el marimbol. La orquesta se disolvió a finales de los años ochenta.
Gastronomía
La gastronomía típica de Siempreviva incluye el pabellón criollo (plato nacional a base de arroz blanco, carne mechada, caraotas negras y tajadas de plátano maduro frito), las empanadas, los bollitos de chicharrón, la arepa (tanto como plato principal como acompañante), la hallaca y la ensalada de gallina.
En el ámbito de las bebidas, los siempreviveños prefieren el café, la chicha de arroz, el carato, la tizana (bebida de frutas) y las gaseosas. Entre los dulces típicos destacan los helados artesanales, las pelotas, la torta y los besos de coco.
También se consumen ampliamente platos de la cocina internacional, como el pollo frito, la pizza, la hamburguesa, el perrito caliente y preparaciones de pasta adaptadas de recetas italianas.
El desayuno clásico consiste en arepa con queso rallado, jamón, carne mechada, huevos (perico) o pollo, acompañada de café, jugo de frutas o, eventualmente, leche o fororo.[14]
Tradiciones y costumbres
Se mantienen, entre la mayor parte de la población, los principales hábitos y costumbres de la cultura regional. Las más características son:
- El Carnaval,
- la Semana Santa,
- el Día del Sagrado Corazón de Jesús, y
- la Navidad.
Concursos de belleza en 1982
Amaury Martínez Macero, nacida y criada en Siempreviva, obtuvo el título de 2.ª finalista en la vigésima novena (29º) edición del certamen Miss Venezuela 1982.[15]
Deporte
El Centro Deportivo Siempreviva pudo presumir de ser el primer —y único— equipo de baloncesto amateur de la localidad entre 1995 y 1997. Organizado y dirigido por Óscar Valdespino, William Liendo, Roderick y Victor Hugo Villegas en dichos años, su principal actividad deportiva era el básquet, aunque también practicaban otros deportes, como el fútbol, y juegos tradicionales y recreativos, como la carrera de sacos y la carrera del huevo y la cuchara. Disputaban sus partidos como local en la cancha del sector durante los asuetos de carnaval y Semana Santa, y los colores tradicionales de sus uniformes eran el amarillo, el rojo y el azul. Su torneo local de mayor relevancia fue el del 1.º de mayo de 1996, el cual terminó con un resultado favorable para el equipo de La Familia. Con la intención de motivar a los jóvenes a crear algo a partir de los desperdicios y de promover el arte y la cultura del reciclaje, los trofeos del torneo estaban elaborados a partir de recursos naturales y material reciclado.
