Beda relata como Sigeberto se había convertido en un rey piadoso que practicaba el perdón cristiano, pero fue asesinado por su actitud. Los culpables fueron sus propios parientes (propinqui), dos innombrados hermanos, enfadados con el rey «porque estaba muy dispuesto a perdonar a sus enemigos». Cedd había excomulgado a uno de los hermanos por estar casado fuera de la ley y prohibió a cualquiera entrar en su casa o cenar con él. Desatendiendo las palabras del obispo, Sigeberto aceptó una invitación de los hermanos para disfrutar de la hospitalidad en su casa. Cuando se encontró a Cedd en la carretera, se postró ante el santo y le pidió perdón, pero Cedd profetizó que el rey moriría en la casa por su desobediencia.
Las circunstancias políticas sugieren un escenario un poco diferente. Con la expulsión de Oswiu, el control de Bernicia sobre los asuntos de Essex se debilitó y, por ello, cuando el sucesor de Sigeberto Swithhelm, hijo de Seaxbald, necesitó un candidato para patrocinar su bautismo, se dirigió al rey de Estanglia. Un cambio de lealtad o afiliaciones políticas entre la élite gobernanta sajona puede ayudar explicar el contexto de la muerte de Sigeberto.[6] Barbara Yorke incluso levanta la posibilidad que Swithhelm tuviera algo que ver con el asesinato y que él y su hermano Swithfrith fueran los dos hermanos relatados por Beda.[7]
La fecha de la muerte de Sigeberto es desconocida, aunque, como mucho, tuvo que haber ocurrido antes de 664, en cuya fecha sabemos que Swithhelm estaba muerto.[8]