Hijo de James y la escritora Pauline Scudamore, tenía dos hermanos llamados Nick y Matthew. Scuddamore sufría de dislexia. Su rostro comenzó a hacerse conocido en los medios gráficos a los siete años.
Trabajó en una escuela para niños especiales, mientras estudió y se perfeccionó en actuación. Trabajó en teatro en la compañía del director Simon Usher en Bulck of sighs.
En 1984, con unos 1,75 m de altura, le llegó su primer y único papel actoral en una película en la que fue una parte sustancial como el nerd perseguido vengativo y desfigurado Marty Rantzen en el slasher considerado de "culto de terror": Slaughter High (Pesadilla en la preparatoria en España o El día de los inocentes en Latinoamérica [1]). El film fue dirigido por George Dugdale, Mark Ezra y Peter Mackenzie Litten; con música de Harry Manfredini, y compartiendo pantalla con la actriz inglesa Caroline Munro.[2] No solía encontrarse disponible los fines de semana mientras se filmaba Slaughter High, debido a que ayudaba en una escuela para niños con problemas y bajos recursos. La película recién fue estrenada en 1986. Por un error de tipeo, en los créditos, su apellido figura como Simon Scuddamore (en vez de Scudamore).[3]
Tras luchar fuertemente contra la depresión, fue hallado sin vida en el baño de su casa en Lancaster Road, Notting Hill, Londres, Inglaterra, el 21 de noviembre de 1984, con tan solo 28 años. Según relató el guionista de la película el joven actor era muy retraído, no platicaba con nadie, y peor aún, siempre parecía deprimido al interpretar sus escenas.[4] La autopsia reveló que la causa de su muerte fue suicidio por sobredosis intencional de barbitúricos.[3] Según confirmó su madre, llevaba un tiempo deprimido porque no podía financiar los costos (Equity) de un coche que deseaba mucho. La cadena de la BBC le había ofrecido papeles en televisión, pero no pudo aceptarlos porque no era miembro de Equity. Después de tres años intentando conseguir una tarjeta, finalmente había obtenido una provisional, pero por cuestiones económicas no pudo saldar
la deuda. Sus restos fueron velados en St. Margaret's Churchyard de su ciudad natal.[5] En la semana de su muerte, el director de Riverside Studios, Simon Usher, le rindió homenaje diciendo: "Era un actor muy prometedor. Tenía todas las habilidades naturales y era un muy buen actor cómico. Creo que fue una gran lástima que no pudiera cumplir esa promesa".