Tugrïl sitió Manzikert durante treinta días, utilizando todo tipo de máquinas de asedio, pero la resistió.[1] Un relato histórico cita el éxito de la defensa contra el uso por parte de los turcos de Tortugas Ligeras, un refugio móvil que protegía a hombres y armas de asedio del lanzamiento de proyectiles incendiarios. Se cuenta que Basilio tenía almacenadas largos listones afilados que eran lanzados a las tortugas, consiguiendo volcarlas.[2] La ciudad consiguió resistir gracias a su triple muralla y su acceso a agua corriente.
Diecisiete años más tarde, los Turcos lograrían una gran victoria contra Romano Diógenes, derrotado por Alp Arslan, y conseguirían tomar la ciudad después de la derrota de 1071.[3]