Sixto de Tannberg
From Wikipedia, the free encyclopedia
| Sixto de Tannberg | ||
|---|---|---|
Sixto de Tannberg fue un eclesiástico alemán, que sirvió como obispo de Gurk de 1470 a 1474 y príncipe-obispo de Frisinga de 1474 a 1495.
Inicios
Sixto fue hijo de Juan III de Tannberg de Aurolzmünster y de su segunda esposa, Úrsula de Rohr, hermana del arzobispo Bernardo de Salzburgo. En 1442, fue aceptado como candidato al cabildo catedralicio de Frisinga y nombrado miembro del mismo en 1456. Estudió en Padua durante casi ocho años y obtuvo un doctorado en derecho canónico y civil. En 1458, fue nombrado preboste de Isen, en la Alta Baviera y en 1466, párroco de Laufen. No hay constancia de que haya ocupado el cargo de canónigo en Salzburgo.
Veit Arnpeck lo describe en su libro sobre los obispos de Frisinga como un hombre que se distinguió en su juventud por su conducta virtuosa y no por su imprudencia. También enfatiza su naturaleza pacífica.
Príncipe-Obispo de Gurk
Tras la muerte del príncipe-obispo de Gurk Ulrico Sonnenberger el 29 de diciembre de 1469, hubo un conflicto entre la archidiócesis de Salzburgo y el emperador Federico III del Sacro Imperio Romano Germánico por el nombramiento de un nuevo obispo. El arzobispo Bernardo nombró a su sobrino Sixto obispo el 23 de abril de 1470, decisión que el papa Pablo II confirmó el 25 de agosto de 1471. Sin embargo, Federico III rechazó su nombramiento y prefirió al preboste de Gurk, Lorenzo de Freiberg el 2 de mayo de 1472. Bajo amenaza de excomunión, ambos candidatos fueron convocados a Augsburgo en 1473, y la disputa fue resuelta por el patriarca de Aquilea, el cardenal Marcos, quien también era nuncio apostólico en Alemania, a favor de Sixto.
A principios de 1473, el príncipe-obispo Juan IV Tulbeck de Frisinga renunció a su cargo y nombró a Sixto como su sucesor, a quién ya había designado canciller. El papa Sixto IV ratificó la elección del cabildo catedralicio el 12 de enero de 1474 y Sixto se convirtió en el 44.º obispo de Frisinga. De este modo, se resolvió la disputa sobre Gurk. Al parecer, nunca pisó la diócesis de Gurk durante todo su periodo.
Príncipe-Obispo de Freising
Sixto inició una profunda reforma del clero en su diócesis por medio de varios sínodos diocesanos en 1475, 1480 y 1484, y realizó varias visitas a monasterios.[1] En 1476, estableció su propio puesto de predicador catedralicio y en 1484, un coro catedralicio, para realzar la solemnidad de la celebración de los servicios.[2] Sixto también se preocupó por la renovación de la liturgia, razón por la cual encargó tres libros litúrgicos para su diócesis en la década de 1480: un breviario, un ritual y un misal; debido a la gran demanda, pronto se publicó una segunda edición. En 1484, hizo traer la primera imprenta a Frisinga para poder supervisar él mismo la producción de sus libros. También fundó un convento terciario franciscano en dicha ciudad.[3]
Cuando su tío, el arzobispo de Salzburgo, abdicó en 1478, estaba previsto que lo sucediera; sin embargo, el emperador Federico lo impidió.
Sixto se ganó una gran reputación, principalmente debido a su habilidad diplomática y elocuencia, participando en las Dietas Imperiales de Núremberg (1480), Fráncfort (1489) y Worms (1495). En consecuencia, en 1484 viajó representando al emperador a Italia y el Vaticano.
Tuvo una relación complicada con los duques Jorge de Baviera-Landshut y Alberto IV de Baviera-Múnich, a veces en torno a impuestos adeudados; otras, a reivindicaciones territoriales por parte de los Wittelsbach.
El mayor desafío durante su reinado fue la amenaza turca. Al menos en seis ocasiones (1475, 1476, 1478, 1480, 1483, 1493), invadieron los territorios de Carniola y Carintia. Sixto introdujo un impuesto semanal para financiar la construcción de fortificaciones y el rescate de prisioneros. Cuando los primeros refugiados llegaron a Frisinga en 1478, organizó una pequeña conferencia sobre la cuestión turca en Landshut el 29 de septiembre de 1478 y otra más grande en Frisinga el 15 de marzo de 1479, a la que asistieron numerosos príncipes del sur del imperio. Se pidió ayuda al emperador y se convocó una gran Dieta Imperial en Núremberg (1480) para abordar el problema, pero ninguna de las conferencias tuvo resultados concretos. Por lo tanto, Sixto ordenó que se reforzara la colina de la catedral de Frisinga con murallas y torres, conservandose actualmente la puerta noreste.
Durante un viaje a la Baja Austria, logró conseguir la devolución de las posesiones de Freising de Hollenburg, Enzersdorf y Klingenfels al emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Maximiliano I de Habsburgo.
Sixto fue también un destacado mecenas de las artes. Mandó renovar la Catedral de Frisinga: entre 1474 y 1489 se construyó un nuevo coro alto, y en 1480/81, se completó la bóveda gótica tardía de la nave románica. También encargó un tabernáculo monumental y las destacadas sillerías del coro a Ulrico Glurer y Bernardo de Freising (1484-1488), que aún hoy se conservan en gran parte intactas y que representa a la línea de obispos de Frisinga desde Corbiniano hasta ese entonces. Impulsado por el mismo interés por la historia, Sixto también apoyó al historiador Veit Arnpeck, quien le dedicó su Chronica Baioariorum.
En el verano de 1495, asistió a la dieta de Worms y allí cayó enfermó. Para recuperarse, se retiró al cercano monasterio de los Canónigos Regulares Agustinos de Groß-Frankenthal, en la actual Frankenthal (Palatinado) donde falleció el 14 de julio de 1495. Su cuerpo fue trasladado a Frisinga y enterrado en la catedral. Su lápida, situada en la nave lateral sur, esta hecha en mármol y lo representa con vestiduras episcopales; la obra se atribuye a Hans Beierlein.