Sobriedad
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La sobriedad es definida por la Organización Mundial de la Salud como la abstinencia continua de alcohol y otras sustancias psicoactivas.[1]
En sentido figurado, la sobriedad significa buen juicio, libertad de autoengaño e ilusiones.[2][3] Un término similar se usa en Alcohólicos Anónimos (AA): «logro y mantenimiento por parte de una persona del control general y el equilibrio en la vida».[1]
Estados Unidos

Debido a los terribles efectos que genera el alcoholismo, no sólo en el alcohólico sino también en su familia nuclear, en la historia existieron países que intentaron mantener la sobriedad.

La ley seca estuvo vigente en los Estados Unidos entre 1920 y 1933, establecida por la Enmienda XVIII a la Constitución, y prohibió la venta de bebidas alcohólicas.
Muchas personas creen que fue un fracaso absoluto, lo cierto es que durante los años 1920 el consumo de alcohol disminuyó a la mitad y se mantuvo por debajo de los niveles anteriores hasta bien entrados los años 1940, lo que sugiere que socializó a buena parte de la población en hábitos de sobriedad, al menos temporalmente. Ahora bien, tuvo efectos secundarios negativos y fue perdiendo apoyo progresivamente. Se siguió produciendo alcohol de forma clandestina (moonshine) y también importado clandestinamente a países limítrofes, provocando un auge considerable del crimen organizado. Hubo numerosos casos en donde ciudadanos compraron licor masivamente durante las últimas semanas del año 1919, antes que la ley entrase en vigor el 17 de enero de 1920, para así atender el consumo propio. Si bien la ley impedía la oferta de alcohol, la demanda no había desaparecido.
Rusia
Tras la introducción de las tabernas por parte de Iván el Terrible, el alcoholismo se expandió rápidamente por el Imperio ruso.[4]
En 1859, un movimiento abstemio comenzó disturbios y la destrucción masiva de tabernas. El sobrio movimiento fue pacificado por las tropas, juzgado y 780 de sus participantes más activos fueron condenados al exilio en Siberia.[5]
Ya en la Unión Soviética, en 1958 la decisión del Comité Central del PCUS fue: «Intensificar la lucha contra la embriaguez y el restablecimiento del orden en el comercio de bebidas espirituosas».[6] La siguiente campaña contra el alcohol comenzó en 1972, con una resolución del Consejo de Ministros sobre: «Medidas para fortalecer la lucha contra la embriaguez y el alcoholismo».[7]
Glásnost
La más famosa fue la campaña contra el alcohol de Mijaíl Gorbachov, cuando el 7 de mayo de 1985 se adoptaron las resoluciones del Comité Central del PCUS: «Sobre las medidas para superar la embriaguez, el alcoholismo y erradicar el alcohol ilegal». La nueva política de la glásnost ordenó: a todos los organismos del partido, administrativos y policiales, intensificar decisivamente y en todas partes la lucha contra la embriaguez y el alcoholismo. Como resultado de la campaña, las ventas de alcohol per cápita registradas oficialmente en 1985–1987 se redujeron en más de 2,5 veces, la tasa de natalidad aumentó significativamente y la tasa de mortalidad disminuyó, la esperanza de vida de los hombres aumentó en 2,6 años y alcanzó el máximo valor en toda la historia de Rusia, además de disminuir significativamente la criminalidad.
Actualidad
Luego de la disolución de la Unión Soviética, la campaña contra el alcohol quedó en la nada.
En 2009 la Iglesia y el Consejo Público de la Federación Rusa lanzó el Proyecto Causa Común, que preveía una reducción del 55 % en el consumo de alcohol para 2020.[8] En septiembre de 2011 el Ministerio de Salud y Desarrollo Social lanzó el Proyecto Independence, diseñado para informar a los rusos sobre las consecuencias del consumo de alcohol, ayudarlos a identificar y superar la adicción al alcohol y las drogas.[9]
Según encuestas de VTsIOM, en los últimos 15 años, la proporción de la población que se adhiere a un estilo de vida sobrio ha crecido del 23% en 1996 al 30% en 2011; entre los jóvenes de 18 a 24 años, estas cifras son, respectivamente, del 15% y 27 %.[10][11][12][13]
En enero de 2019 un periodista de la CBC/Radio-Canada, Chris Brown, en una entrevista con expertos compartió su opinión sobre los resultados de las medidas tomadas por el gobierno ruso como parte del programa de sobriedad: Rusia cayó del 4 al 14º lugar en la clasificación mundial de consumo de alcohol en los últimos 12 años y estaba al nivel de Francia o Alemania. Además, los ciudadanos de la Federación Rusa en promedio ahora beben alrededor de 10 litros de alcohol por año, en lugar de 15 (en comparación, Canadá bebe 8), de los cuales las bebidas fuertes como el vodka han disminuido en un 31%, es decir un tercio.

