El taekwondo llegó a México en 1969 gracias al maestro coreano Dai Won Moon, quien fundó la Asociación Moo Duk Kwan y estableció la primera escuela, siendo considerado el «padre del taekwondo mexicano».[4] A partir de entonces, la disciplina creció rápidamente, consolidándose como un deporte y una práctica de defensa personal. A pesar de divisiones internas y el surgimiento de otras organizaciones, el taekwondo mexicano ha logrado éxitos internacionales notables, incluyendo medallas olímpicas, y se ha convertido en una de las artes marciales más practicadas en el país.[5]
A lo largo de las décadas de 1970 y 1980, el deporte creció rápidamente. Se crearon numerosas academias en todo el país, y México comenzó a participar activamente en competencias internacionales. En 1976 se lleva a cabo la creación de la Federación Mexicana de Taekwondo.
El momento cumbre del taekwondo mexicano llegó cuando el deporte fue incluido como demostración en los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, y posteriormente deporte oficial en Sídney 2000, en la que Víctor Estrada dio al país su primera medalla olímpica al ganar el bronce.[6]
En los Olímpicos de Pekín 2008, María del Rosario Espinoza logró superar el resultado de Estrada al dar ganar la medalla de oro, además de convertirse en la segunda mujer de su país en lograrlo desde Soraya Jiménez (2000).[7]