Taharrush gamea
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Taharrush gamea o, más correctamente, taharrush yamaʿi[1] (en árabe: تحرش جماعي, romanizado: taḥarrush yamāʿī) es una expresión en lengua árabe que significa literalmente «acoso colectivo». Con este nombre se designa una agresión sexual multitudinaria contra una mujer, que puede incluso desembocar en violación.[2] La práctica fue documentada por primera vez en Egipto en 2005, cuando fue utilizada por las fuerzas del orden como instrumento de represión contra las mujeres que se manifestaban en El Cairo, en la plaza Tahrir.[3] Desde 2012, las agresiones sexuales, incluida la violación, se han vuelto frecuentes con ocasión de las manifestaciones y celebraciones religiosas que tienen lugar en esa plaza.[4][5][6][7]
La difusión de la expresión en los medios de comunicación europeos y mundiales se produjo en la transliteración taharrush gamea.[8]
Hasta 2006, en Egipto el término al-taḥarrush se refería principalmente al acoso y la violación de menores.[9] La expresión empezó a utilizarse para indicar el acoso sexual (literalmente, al-taḥarrush al-jinsī significa precisamente eso) de mujeres en el espacio público cuando, en 2006, a través de las redes sociales egipcias, se dieron a conocer los abusos cometidos contra mujeres y muchachas por una multitud de jóvenes, con ocasión de la festividad de Eid al-Fitr en el centro de El Cairo.[10] Sin embargo, según el politólogo libanés-estadounidense As’ad Abukhalil, la expresión al taharush al yinsi, con el significado de «acoso sexual», estaría en uso en árabe al menos desde la década de 1950 del siglo XX.[10]
Ya en 2005, una ONG egipcia, el Centro Egipcio para los Derechos de la Mujer [Egyptian Center for Women’s Rights, ECWR], había puesto en marcha la primera campaña contra el acoso sexual en los espacios públicos,[11] que definió el fenómeno con la expresión al-taḥarrush al-yinsī [acoso sexual] en un estudio titulado Clouds in Egypt’s Sky de 2008.[9] Ello se debió a que, durante el referéndum constitucional egipcio de 2005, varias activistas habían denunciado casos de acoso cometidos por policías y agentes provocadores durante manifestaciones y concentraciones.[9]
En 2006, blogueros y testigos presenciales informaron de una agresión sexual multitudinaria contra mujeres, con y sin velo, ocurrida en El Cairo durante la festividad religiosa de Eid al-Fitr, a manos de un grupo de hombres que había salido de un cine del centro de la ciudad: lo sucedido fue grabado y difundido en YouTube.[9][12] La televisión del servicio público egipcio ignoró el incidente, del que sí informó la cadena por satélite Dream Tv.[12] Desde entonces, las agresiones físicas o verbales en público han aumentado en el país, especialmente con ocasión de esa y otras festividades (447 de ellas denunciadas en 2015).[13]
En 2008, una cineasta local, Noha Rushdie, fue la primera mujer en ganar una causa judicial contra un acosador. La película 678 (2010) fue la primera en mostrar en el cine las distintas formas de acoso en Egipto.[9][14]
La revolución egipcia de 2011 vio la utilización del acoso sexual como medio para negar a las mujeres y a las activistas el acceso a espacios y concentraciones públicas,[15] lo que provocó la reacción de ONGs y organizaciones feministas.[16] El 9 de marzo de 2011, un día después del Día Internacional de la Mujer, varias activistas feministas arrestadas durante una manifestación en la plaza Tahrir fueron sometidas por la fuerza a pruebas de virginidad.[17] Ese mismo año se hicieron icónicas las imágenes y vídeos grabados el 17 de diciembre, en los que una muchacha desconocida es golpeada por la policía militar egipcia, despojada de la abaya que vestía, dejada en sujetador y arrastrada por la calle, hasta suscitar la protesta de las mujeres egipcias y reacciones políticas en los Estados Unidos (el caso pasó a conocerse en inglés como the blue bra girl [la chica del sujetador azul]).[18][19][20][21][22][23][24]
El fenómeno llegó por primera vez a la atención de los medios occidentales cuando la víctima fue una extranjera muy conocida, la periodista sudafricana de la CBS Lara Logan, agredida por centenares de hombres en la plaza Tahrir de El Cairo mientras cubría la revolución de 2011.[9][25] Rescatada por un grupo de mujeres y por unos veinte soldados, Logan reveló los detalles de lo sucedido algunos meses más tarde en el programa televisivo 60 Minutes.[26]
Según algunas organizaciones egipcias de derechos humanos, entre junio de 2012 y junio de 2014 se registraron 500 casos de acoso sexual y violaciones en grupo.[4][27] Entre las víctimas se encontraba otra periodista occidental, una neerlandesa de veintidós años agredida en 2013,[28] cuya agresión fue filmada por la multitud.[29] Ese mismo año, tales actos encontraron justificación en las palabras de un predicador salafista, que sostuvo en televisión que las víctimas de acoso, a las que definió como «demonios», «cruzadas» y «sin vergüenza», buscaban ser violadas.[30]
Durante la administración de Mohamed Morsi, los incidentes se volvieron todavía más violentos. Al término de una reunión de mujeres supervivientes de este tipo de agresiones, reunidas en el Cafe Riche (Tal'at Ḥarb, cerca de la plaza Tahrir) en vísperas del segundo aniversario de la revolución egipcia (25 de enero de 2013), se decidió impulsar una iniciativa política más amplia. En contra del uso del acoso sexual por parte de las fuerzas policiales, lograron obtener el apoyo de una variedad de organizaciones no gubernamentales y partidos políticos. Lamis El Hadidy, una conocida presentadora de televisión y analista política, abordó la cuestión en un programa televisivo en febrero de 2013.[31] Un primer intento, respaldado por ʿAmr Ḥamzawī, de modificar la ley penal fracasó.[31] Precisamente durante las celebraciones en la plaza que tuvieron lugar en la capital tras la destitución del presidente Morsi en julio de 2013, más de ochenta mujeres afirmaron haber sufrido violaciones o acoso y agresiones sexuales por parte de la multitud.[32]
Una investigación científica del Institute of Development Studies, una entidad benéfica de investigación afiliada a la Universidad de Sussex, describe el fenómeno, la situación jurídica y las respuestas de la sociedad civil.[31] La ley penal egipcia fue parcialmente modificada tras conocerse otro incidente, en la Facultad de Derecho de la Universidad de El Cairo, cuando una mujer, acosada por un numeroso grupo de hombres, tuvo que ser puesta a salvo por la policía.[31]
En 2017, una campaña promovida por una recién graduada llevó a centenares de mujeres y muchachas a denunciar en las redes sociales los acosos sufridos, lo que provocó la ira de la mayoría conservadora del país.[33]
En 2022, trece menores, de entre 13 y 15 años, fueron detenidos por haber acosado en grupo a dos turistas extranjeras en la necrópolis de Guiza.[34]
Uso de la expresión taharrush gamea por parte de las autoridades alemanas
El 10 de enero de 2016, el diario alemán Die Welt citó una declaración de la policía federal alemana en relación con las agresiones ocurridas en la estación de Colonia entre el 31 de diciembre de 2015 y el 1 de enero de 2016, cuando numerosas mujeres denunciaron haber sufrido robos y acoso sexual por parte de grupos de hombres de aspecto norteafricano o árabe.[35] Episodios análogos ocurridos también durante la Nochevieja fueron denunciados asimismo en Hamburgo, así como en Zúrich, Salzburgo y Helsinki.[36][37] Según la policía federal alemana, el fenómeno del acoso sexual colectivo de mujeres en el espacio público sería conocido en algunos países árabes como «taharrush gamea» [acoso colectivo].[38][39]
El 10 de enero de 2016, también un informe del Ministerio del Interior de Renania del Norte-Westfalia sobre las agresiones definió «taharrush gamea» como el término con el que se conoce en los países árabes un modus operandi descrito como «acoso sexual colectivo que tiene lugar en medio de una multitud», comparando el incidente de Colonia con los episodios que tuvieron lugar en El Cairo en plaza Tahrir durante la revolución egipcia de 2011. El informe afirmó que los autores de los delitos eran «casi exclusivamente» de contexto migratorio «norteafricano y árabe», y que 14 de los 19 sospechosos identificados por la policía procedían de Marruecos y Argelia.[40][41]
A raíz del uso por parte de las autoridades alemanas, la expresión taharrush gamea pasó también a ser utilizada por los medios de comunicación europeos y mundiales. En particular, fue empleada por medios occidentales en artículos sobre actos semejantes de violencia colectiva ocurridos en 2014 y 2015 en Estocolmo y hechos públicos solo en 2016, tras los incidentes de Colonia.[42][43] Según las acusaciones formuladas por algunos periódicos, los responsables de los acosos habrían sido encubiertos por la actitud excesivamente temerosa de las autoridades, preocupadas por ser acusadas de xenofobia o racismo.[44]
En cambio, se reconocieron como bulo las supuestas agresiones sexuales multitudinarias que, según algunos artículos aparecidos en la prensa alemana y en particular en el semanario Bild, habrían tenido lugar en Fráncfort en la noche del 31 de diciembre de 2016 al 1 de enero de 2017.[45][46]
El fenómeno en Italia
En la noche de Nochevieja del 31 de diciembre de 2021 al 1 de enero de 2022, se documentó en el centro de Milán un fenómeno atribuible al taharrush gamea. En la Piazza Duomo, al menos cinco muchachas fueron rodeadas y acosadas por un numeroso grupo de hombres.[47] que hablaban árabe.[48] Un episodio similar habría vuelto a ocurrir en la Piazza Duomo durante la Nochevieja de 2025, cuando tres mujeres de nacionalidad belga habrían sido manoseadas y acosadas.[49]