En 1144, las plazas de Beja y Évora fueron sublevadas por Abú Muhammad Sidray ben Wazir, que reconocía a Ibn Qasi, rey de Badajoz, como soberano.[2] Un año después, en 1145, conquista Badajoz y deja de reconocer a Ibn Qasi para dar su obediencia a Ibn Hamdin, señor de la taifa de Córdoba. En 1146, Ibn Wazir se sometió a los almohades y les entregó el reino. En ese año, fue también llamado Mértola por los almohades para, con sus tropas y las de otros reinos de la zona, acudir a Sevilla para cercarla y tomarla.[3]
Después de la toma de Sevilla en 1147, Beja y Évora se alzaron nuevamente al pensar que los almohades habían sido derrotados por tribus sublevadas en el Magreb.Sin embargo, acabada la sublevación, los almohades regresaron y tomaron ambas ciudades definitivamente, terminando con el reino independiente en 1150.[2]