En 1927 el Ayuntamiento remodeló la plaza del Arrabal y la alameda de Alfonso XIII. El Ayuntamiento expropió un solar de 1600 metros cuadrados. A un vecino llamado Bernardo Enrique Cerezo, de origen cordobés, le tocó un millón de pesetas en la Lotería Nacional en 1928[1] y solicitó la cesión de este terreno para construir un teatro. Esta cesión se realizó en 1931.[2]
En él se aprecian el eclecticismo, el art nouveau y la secesión vienesa. Fue diseñado por Julián Otamendi con la ayuda de José Enrique Marrero. Fue construido entre 1931 y 1934.[3]
Tras el fallecimiento de Enrique Cerezo sus herederos vendieron el edificio a Manuel Velayos Cebrián. Luego fue heredado por María del Carmen Velayos que, a partir de 1954, comenzó a segregar partes del inmueble para hacer camerinos, cocheras y una vivienda. Al final lo vendió todo a Gerardo Peña, Pedro Ávila y Antonio Domínguez, que hicieron algunas divisiones más.[2] En 1984 una parte albergó una sucursal del Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba.[4]
En 1942 se proyectó en él la película Malvaloca, de Luis Marquina.[5]
El Ayuntamiento quiso adquirirlo por 24 millones de pestas y dos terrenos públicos en 1989[6][7][8] pero un proceso judicial retrasó la compra hasta 1994, y finalmente se adquirió por 67 millones de pesetas.[2][9]
En 2008 fue incluido en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz por pertenecer al Movimiento Moderno.[3]
Es el lugar donde se realizan las representaciones del concurso de carnaval del municipio.[10]
En 2015 se realizaron algunas obras de mejora.[11]