Su historia se remonta a los años 1880, cuando varios intentos de crear un instrumento que transmitía imágenes en movimiento fallaron. En 1884, fue cuando Paul Gottlieb Nipkow creó el disco de Nipkow, un instrumento mecánico que fue usado para crear escenas panorámicas de manera ordenada, aunque existían inconvenientes que la rueda no giraba lo suficiente para conseguir una escena o fotografía correctamente.
Después, en los años 1920, fue cuando científicos como John Logie Baird y Philo Farnsworth comenzaron a experimentar con la transmisión de imágenes en movimiento. En 1927, Farnsworth logró transmitir la primera imagen televisiva en su totalidad, y así, el sueño de la televisión comenzó a volverse realidad.
Durante las décadas de 1930 y 1940, la televisión en blanco y negro empezó a ganar popularidad, especialmente en Estados Unidos y Europa. Las primeras transmisiones regulares se realizaron en 1936 en Alemania, seguidas por la BBC en el Reino Unido en 1939. La Segunda Guerra Mundial interrumpió el desarrollo de la televisión, pero tras el conflicto, se produjo un auge en la industria televisiva. En las casas, los receptores de televisión comenzaron a ser comunes, ofreciendo una nueva forma de entretenimiento familiar.