Teoría de la contingencia de Fiedler
From Wikipedia, the free encyclopedia
La teoría de la contingencia de Fiedler, también denominada teoría de la efectividad del liderazgo, describe la manera en que se obtiene una alta efectividad de un grupo u organización mediante la personalidad de un líder y la situación.
Mientras Hersey y Blanchard se enfocaban en las características de los grupos de trabajo y el apoyo emocional del liderazgo en su teoría del ciclo vital durante la década de 1950, Fred E. Fiedler y sus asociados buscaron otros elementos de la situación organizacional con el fin de evaluar cuándo un estilo de liderazgo es más efectivo que otro. Este autor consideraba que el estilo de liderazgo de una persona es relativamente fijo y difícil de modificar;[1] esto lo llevó a la idea básica de hacer coincidir el estilo del líder con la situación más favorable para la efectividad de esa persona. Fiedler inició su modelo de contingencia para predecir la efectividad del liderazgo; al diagnosticar el estilo de liderazgo y la situación organizacional, se puede lograr el ajuste correcto al cual se conduce el estilo del líder, si se orienta a las tareas o a las relaciones (personas).

Características del líder
Para determinar las características del líder, Fiedler desarrolló un instrumento para medir la motivación del líder a través del cual describía o clasificaba al colega menos preferido "CMP". De esta forma se determina si los líderes se orientan hacia las personas o hacia las tareas. Los líderes de alto CMP lo hacían por medio de relaciones positivas con otras personas y un clima positivo de grupo. Cuando el líder es, en general, crítico en su valoración, obtiene una puntuación baja de CMP, lo cual significa que se encuentra más enfocado a la estructura y cumplimiento eficaz de las tareas.
Esta teoría postula que la estructura orgánica de una empresa y su sistema administrativo son dependientes de los factores del entorno. Por lo tanto, la eficacia organizacional no es absoluta, sino que reside en el ajuste entre la estrategia interna y las demandas del mercado."
Control situacional
En cuanto al control situacional, Fiedler propone tres dimensiones para su análisis:
- Calidad de las relaciones entre el líder y los miembros del equipo de trabajo; es la influencia más importante para el poder y la efectividad del líder.[2]
- La estructura de las tareas (grado en que las tareas están bien definidas, con objetivos y procedimientos de trabajo explícitos);
- El poder de posición del líder es la última dimensión donde el grado que el líder posee tiene una base fuerte y legitima de poder sobre sus subordinados (El poder de los puestos altos facilita la tarea para influir en otros, mientras que el poder de puestos bajos hace que la tarea del líder resulte más difícil).[2]
La combinación de estos tres elementos nos da ocho combinaciones o grados de favorabilidad. Las situaciones más favorables serán aquellas en las que estas tres dimensiones puntúan alto. Lo contrario para las situaciones más desfavorables.

Adaptación del liderazgo a la situación
Combinar tres características situacionales produce una variedad de situaciones de liderazgo, que van desde altamente favorables a las altamente desfavorables. Cuando Fiedler examinó las relaciones entre estilo de liderazgo y condiciones situacionales favorecedoras encontró el patrón que se presenta. Los líderes orientados a las tareas son más efectivos cuando la situación es altamente favorable o altamente desfavorable