Teresa de Lucena nació en 1467. Fue una de las seis hijas de Juan de Lucena, comerciante e impresor de libros hebreos. Tras la persecución de los conversos en Toledo en 1467 la familia se trasladó a Sevilla. Algo más tarde regresaron a Toledo y se instalaron en La Puebla de Montalbán.[2]
Teresa estuvo siempre vinculada al taller familiar de impresión junto a sus hermanas.[3]Catalina y Teresa de Lucena ayudaban a su padre a realizar libros de molde en hebraico.[4] Las dos hermanas jugaron un papel fundamental en los primeros años de la imprenta en España.
Tras una nueva persecución a los judios en 1481 Juan de Lucena huyó a Roma donde se quedó hasta su fallecimiento en 1510. Algunas de las hermanas se fueron a Portugal mientras que Catalina y Teresa se quedaron en La Puebla de Montalbán.[2] En 1485 fueron llamadas a declarar por la Inquisición acusadas de guardar el sábado y observar la fe judía. Fueron condenadas a distintas penas. Su proceso fue reabierto dos veces, en 1510 y 1530. Teresa de Lucena fue condenada finalmente a años de cárcel y a una multa.
Los últimos años de su vida Teresa de Lucena se instaló en Orgaz, Toledo, cargando hasta el final con el peso social de sus procesos inquisitoriales.[5]
En 2022 se publicó el libro I, Teresa de Lucena: Reflections on the Trial of a Conversa en la editorial Modern Memoirs[6] en el que se cuenta su historia y cómo enfrentó el proceso inquisitorial.