The unknown Ajax
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| The unknown Ajax | ||
|---|---|---|
| de Georgette Heyer | ||
| Género | Romance de la Regencia | |
| Edición original en inglés | ||
| Título original | The Unknown Ajax | |
| Ilustrador | Arthur Barbosa[1] | |
| Cubierta | Arthur Barbosa | |
| Editorial | William Heinemann | |
| País | Reino Unido | |
| Fecha de publicación | 1959 | |
| Formato | Impreso (tapa dura & blanda) | |
| Páginas | 352 | |
The unknown Ajax («El Ayante desconocido») es un romance de la Regencia de Georgette Heyer, publicado en 1959 por Heinemann en el Reino Unido y en 1960 por Putnam en los EE. UU.[2] Era su novela cuadragésimo séptima y la decimoctava ambientada en la época de la Regencia.[3]
La novela se ambienta en 1817.[4] Debido a la muerte de su heredero oficial en un accidente de vela, el dominante Lord Darracott se ve obligado a llamar al siguiente de la línea sucesoria, su nieto el mayor Hugo Darracott, a la mansión ancestral en la zona pantanosa en el límite entre Kent y Sussex. El resto de la familia acude a Darracott Place a conocerlo, y psiblemente hacerse cargo de su inaptitud. Entre ellos están su tío Matthew, un político casado con la aristocrática Lady Aurelia, y sus hijos Vincent y Claud; Elvira, la viuda de su tío Rupert, y sus hijos, la rebelde Anthea y el jovencito Richmond. El padre de Hugo atrajo la desgracia años atrás al «casarse con la hija de un tejedor» en Huddersfield y estos parientes, reunidos, lo que esperan es a un hombre de clase baja o, todo lo más, de clase media-baja. Percibiendo su hostilidad, Hugo les complace adoptando un acento de Yorkshire y maneras de «bruto», para que hagan juego con su apariencia, grande y boba.
Las relaciones son tensas entre los nietos de Lord Darracott cuya edad es cercana a Hugo. Vincent desprecia a su hermano Claud; es un «corintio», un guapo hombre a la moda, mientras que el segundo va al extremo de ser un dandi que solo busca llamar la atención con sus trajes. Vincent tiene además razones para sentirse resentido con Hugo, pues de otra manera él habría sido el heredero. De los hijos de Elvira Darracott, el joven Richmond es el favorito de su abuelo. Su deseo más ferviente es convertirse en un soldado, así que Lord Darracott está preocupado y espera que a Richmond no lo influya Hugo, un veterano de la guerra de independencia española. Por otro ladom su señoría ha decidido que Anthea se case con Hugo, una perspectiva que la enfada bastante, aunque se reconcilia con él cuando él se inventa un compromiso previo. Más tarde descubrirá, antes que el resto de la familia, que Hugo no es el simple tontorrón que se complace en fingir que es, y entonces ella se permite sucumbir al amor genuino que Hugo siente por ella.
Mientras tanto, Hugo se ha dado cuenta de que las cosas no van del todo bien en Darracott Place. El estado de las finanzas familiares es precario: es evidente que las tierras son ricas, pero las granjas de los arrendatarios están mal mantenidas, lo mismo que los edificios de la familia. Hay una dower house (casa más pequeña que la principal en la que iban a vivir normalmente las viudas, dejando la mansión para el sucesor) aislada en los terrenos, mantenida por un solo sirviente, y dicen que está encantada. Acaba resultando que Richmond, aburrido por tenerle en casa sin nada que hacer, ha asumido el liderazgo de un grupo de contrabandistas que actúen en Romney Marsh (marisma o pantano de Romney, un humedal en el sureste de Inglaterra) y él mismo ha fingido las apariciones fantasmales en la Dower House `para alejar la atención y usar el viejo edificio como un almacén de contrabando.
Las actividades de Richmond acaban llamando la atención del teniente Ottershaw, que dirige la milicia local que combate el contrabando. Idea una trampa para el joven, y como resultado, acaba Richmond acaba recibiendo un tiro y resulta malherido. Richmond llega a casa justo poco antes que Ottershaw, lo que le da tiempo a Hugo a hacerse cargo de la situación y organizar una escena que engañe al teniente. Vincent y Richmond parecen estar jugando a las cartas borrachos, mientras que a Claud lo vendan, como si le hubieran pegado un tiro los parientes de una joven con la que había estado tonteando en Rye, parientes que anteriormente habían irrumpido en Darracott Place y habían sido expulsados a la fuerza por Hugo. Ottershaw llega y le cuentan la historia, representando una escena. No convencido, ordena que le quiten la casaca a Richmond, que le oculta los vendajes, pero se le enfrenta, con soberbia, Lady Aurelia y se ve obligado a marcharse de la mansión por miedo a perder su trabajo.
Lord Darracott queda tan asombrado de lo que su severa conducta ha llevado a casa, que da permiso a Richmond para unirse a un regimiento de húsares en el que Hugo tiene amigos. Su señoría ha quedado ya sorprendido, lo mismo que el resto de la familia, al saber que su nieto Hugo se educó, de hecho, en Harrow, y es heredero de un rico propietario de fábrica de telares, con medios económicos suficientes para evitar la ruina de las posesiones Darracott. Todos reconocen el futuro liderazgo de Hugo y su derecho a la sucesión como heredero.
