El contexto histórico de la obra estaría situado en el siglo I, cuando Corduba resurgió de nuevo como una gran ciudad, capital de la Bética, y el emperador Augusto le concedió el título de Colonia Patricia. A partir de ese momento se empiezan a monumentalizar la mayoría de espacios de la ciudad, exhibiendo el nuevo poder imperial recién impuesto. La ciudad, y por ende las murallas, se expande hacia el río y se crea el forum novum, que venía a reemplazar al existente foro colonial, donde habría estado ubicada dicha thorocata. Según algunas estimaciones, sin datos concluyentes, podría representar a Rómulo acudiendo al templo de Júpiter o a Eneas huyendo de Troya, ambos temas que vendrían a reivindicar la perpetuación de poder del nuevo emperador Augusto.[1]
Según la versión oficial, la escultura fue encontrada por Cristóbal Pesquero en el año 1892 en el solar número 5 de la calle Morería, muy cercano a la plaza de las Tendillas, donde se ubicaría el foro de la ciudad. No pudo extraerse entonces por su gran tamaño y continuó enterrada hasta el derribo de la vivienda en 1954. Entonces la obra pasó al nieto del supuesto descubridor, el arquitecto Enrique Tienda Pesquero. El entonces director del Museo Arqueológico de Córdoba, Samuel de los Santos, acusó directamente al director del Museo de Bellas Artes, Enrique Romero de Torres, de haber sugerido a Enrique Tienda adelantar falsamente la fecha del descubrimiento a 1892 para poder quedarse con la pieza, ya que no le afectaría entonces la ley de Excavaciones en vigor.[2]
La thoracata quedó expuesta en la nueva vivienda construida hasta el fallecimiento de Enrique Tienda en 1972, cuando pasó por testamento a las monjas de la congregación de la Santa Cruz. La nueva directora del Arqueológico, Ana María Vicent Zaragoza, intentó adquirir la pieza, aunque le fue imposible por el citado testamento, por lo que abrió un proceso de expropiación, al que las monjas no se oponían, que no comenzó oficialmente hasta 1987. En 1993 la pieza fue declarada bien de interés cultural.[2] Finalmente, la Junta de Andalucía adquirió en 2006 esta obra, por un importe total de 273.082 euros y se expuso en el Museo Arqueológico de Córdoba a partir de 2008 tras un proceso de restauración.[3]